La tiara que lució el día de su boda, sus aretes de perlas marinas y su anillo de compromiso son algunas de las piezas que definieron el estilo de la princesa de Gales, y que hoy adornan a las duquesas de Cambridge y de Sussex.

En cuanto a joyas, para Diana, más era sinónimo de mejor. La princesa no solo tenía acceso ilimitado a la colección del tesoro de la reina Elizabeth II –la más valiosa del mundo–, de la que se servía con frecuencia, sino que, además, amasó una colección propia importante, entre regalos y piezas que ella misma compró.

Diana, en su boda con el príncipe Charles, el 29 de julio de 1981, en la catedral de St. Paul, en Londres, donde lució su tiara favorita.

En su testamento, dejó muchas de estas últimas a sus hijos, con el deseo expreso de que ambos las compartieran algún día con sus esposas. Desde la tiara Spencer, la joya más importante de su familia, que ella heredó, hasta la icónica gargantilla de perlas de la casa real británica. Aquí les mostramos cómo las lucen hoy sus herederas.

Tiara Spencer

La joya formó parte de la colección de la primera. En la foto, Diana también luce el Saudi Suite, un juego que recibió como regalo de bodas de los reyes sauditas.

Creada en 1936, fue de gran importancia para la familia Spencer y una de las piezas más icónicas en el legado de Diana. A pesar de contar con acceso total al extenso repertorio de joyas reales, la princesa optó en más de una ocasión por este elegante accesorio. Incluso, fue el elemento brillante que complementó su vestido el día de su boda.

Celia McCorquodale, sobrina de Diana, llevó la tiara de la familia Spencer en 2018.

La pieza familiar, con diseño floral e incrustaciones de diamante, fue usada en julio de 2018 por la sobrina de Lady Di, Celia McCorquodale, en la íntima boda que celebró en Stoke Rochford, Inglaterra, con George Woodhouse.

Anillo de cóctel de Aguamarina de Asprey

Diana estrenó la joya en 1996, poco después del anuncio de su divorcio.

Algo es seguro: la princesa Diana tenía un gusto particular por el azul. En numerosas ocasiones, se vistió de ese color de los pies a la cabeza y llevó como complemento gemas azules que combinaban perfectamente con sus ojos. Que haya decidido elegir una aguamarina para su colección de joyas no es sorpresa. La pieza realmente llamó la atención, ya que la mandó diseñar a Asprey poco después de anunciar su divorcio del príncipe Charles, en agosto de 1996, tal vez como un regalo a ella misma para celebrar esta nueva etapa.

Meghan Markle lució la joya en la recepción de su boda con el príncipe Harry.

Y demos un salto al presente. La duquesa de Sussex, con mucha astucia, eligió el anillo para el día de la recepción de su boda en Frogmore House, y sorprendió a todos aquellos que lograron reconocerlo. Sin duda, aporta un nuevo comienzo para quien lo lleve.

Anillo de compromiso de zafiro

Diana, con su anillo de compromiso, en 1982.

El anillo que confirmó su compromiso con el príncipe de Gales en 1981 es considerado por muchos especialistas como la joya más famosa de la princesa Diana. Elegido por ella misma, incorporaba catorce diamantes, un ligero baño de oro blanco y un llamativo zafiro como pieza principal.

Kate Middleton heredó la joya con la cual el príncipe William le propuso matrimonio en 2010.

Inicialmente, el anillo fue motivo de diversas críticas, debido a que fue seleccionado de un catálogo y no elaborado a medida, como se acostumbra en la realeza. Aun así, nadie fue capaz de negar su belleza.

Aretes de diamantes y perlas marinas

El origen de estos impresionantes aretes es impreciso; sin embargo, fueron parte de los favoritos de la princesa de Gales. Diana los llevó tanto en eventos casuales como en importantes galas. Los lució por primera vez en el banquete de coronación del emperador Akihito y la emperatriz Michiko de Japón, en noviembre de 1990.

Kate Middleton, con los aretes favoritos de la princesa de Gales, en febrero de este año.

Tras su fallecimiento, la duquesa de Cambridge les devolvió la vigencia, cuando los usó junto a un espectacular vestido en los premios Bafta, en febrero de este año.

Gargantilla de perlas

Esta gargantilla, compuesta por cuatro delgadas tiras de perlas que se entrelazan con un broche de diamantes, es de las joyas favoritas de la colección real. Durante los años ochenta y noventa, fue esencial en los atuendos de la reina Elizabeth II. De igual forma, fue especial para la princesa Diana, quien tuvo el honor de lucirla en el banquete de estado del rey de Holanda, en el Palacio de Buckingham.

La duquesa de Cambridge ha heredado la famosa gargantilla de Diana. Entre ambas fotos, hay 36 años de diferencia.

La duquesa de Cambridge, por su parte, eligió el accesorio para usarlo en 2017, en el aniversario setenta de la boda de la reina y el príncipe Philip. La elección no solo fue considerada un tributo para la ocasión, sino para la propia Diana.