Tiene 26 años. Ha recorrido casi todo el Perú y cuenta con un línea de ropa llamada “No Brand”. Su próximo objetivo: culminar un documental que está produciendo sobre parte de la historia de nuestro país.

A los 19 años, Joaquín se convirtió en cofundador de la discoteca Noise. Graduado de la carrera de Publicidad del Instituto Toulouse Lautrec, destacó como gerente de marketing y producción, y organizó eventos para más de mil quinientas personas.

Un año después, se involucró en la elaboración de editoriales de moda, gracias a las que creó una amplia cartera de clientes.

En poco tiempo, Joaquín colaboró con productoras y agencias de publicidad, como Del Mate Producciones, Cine 70 Films y La Fórmula, y publicó sus proyectos en medios internacionales, como Vice.

Siempre fiel a su estilo, se involucró en el mundo del diseño de estampados. Así nació No Brand, un colectivo inspirado en su gusto personal por los tatuajes.

“Nosotros reunimos artistas, entre ilustradores y tatuadores, que desean plasmar su trabajo en prendas de vestir únicas. Son reproducidas pocas veces, porque mi objetivo es salir de lo convencional”, cuenta Joaquín.

¿Sus planes a futuro? Con 26 años, no tiene una agenda establecida; sin embargo, su meta más cercana es culminar un documental que está produciendo, sobre el que prefiere guardar hermetismo; y, quizá, llegar a Cusco en bicicleta.

Fotos: Luna Sibadon

Estilismo: Alexandra Carcausto