De cañones remotos en el altiplano a casonas históricas y sobrevuelos sobre paisajes únicos, una selección de destinos para iniciar el año viajando con calma, comodidad y acceso privilegiado a algunos de los escenarios más impactantes del país.
Por Redacción COSAS
Empezar el 2026 viajando es, para muchos, una forma de marcar el ritmo del año que comienza. Lejos de los circuitos masivos o de los viajes acelerados, estas experiencias proponen otra manera de recorrer el Perú: alojamientos de escala reducida, entornos naturales excepcionales, ciudades patrimoniales y actividades diseñadas para disfrutarse sin apuro. Desde el altiplano de Puno hasta el corazón histórico de Cusco y Arequipa, estos cuatro destinos reúnen comodidad, ubicación estratégica y propuestas singulares que convierten cada estadía en algo difícil de repetir.

Cañón de Tinajani, una maravilla natural en Puno, famosa por sus enormes formaciones rocosas rojizas similares a tinajas gigantes.
Tinajani: campamento exclusivo en el cañón del altiplano puneño
Tinajani se ubica en la región Puno, en el altiplano del sur del Perú, entre Cusco, el lago Titicaca y el valle del Colca. Se encuentra a unas 5 horas por carretera desde Cusco o el Colca, a 4 horas del lago Titicaca, a 2 horas del aeropuerto de Juliaca y a 3 horas de la estación de tren de Puno.
El hotel operado por Andean, se encuentra en el Cañón de Tinajani, un entorno natural de formaciones rocosas y amplios espacios abiertos, ideal para actividades al aire libre. La experiencia está diseñada para un grupo reducido: solo 12 huéspedes, alojados en campamentos tipo safari, lo que garantiza tranquilidad y contacto directo con el paisaje.
Las actividades incluyen caminatas por el cañón, recorridos en bicicleta, miradores naturales y observación de estrellas. Desde el campamento también se organizan excursiones hacia bosques de puyas de Raimondi y a pueblos andinos cercanos como Ayaviri y Pucará.

El hotel tiene capacidad para solo 12 campamentos.
La propuesta se complementa con áreas comunes al aire libre y una cocina basada en productos locales, pensada para el clima y la altitud.
Tinajani se encuentra a más de 3900 m s. n. m., por lo que se recomienda aclimatar previamente en ciudades como Puno, Cusco o el entorno del lago Titicaca. Las temperaturas pueden variar bastante entre el día y la noche, así que es clave llevar ropa de abrigo, bloqueador solar y calzado para caminatas.
Palacio Guaqui: una casona colonial restaurada en el corazón de Arequipa
Palacio Guaqui by Ananay Hotels se ubica en el centro histórico de Arequipa (región Arequipa, Perú), a pocas cuadras de la Plaza de Armas y de los principales atractivos urbanos, como la Catedral y el Convento de Santa Catalina. Está a unos 7 km del Aeropuerto Internacional Rodríguez Ballón, lo que permite combinar estancia urbana y accesos a excursiones fuera de la ciudad.
Este hotel opera en una casona colonial restaurada del siglo XVIII, manteniendo muros de sillar y techos abovedados que dialogan con interiores contemporáneos y servicios actuales, ofreciendo una experiencia de hospitalidad singular en un entorno patrimonial.

El hotel opera en una casona colonial restaurada del siglo XVIII con 16 habitaciones y suites.
Con 16 habitaciones y suites de distintas categorías, cada una equipada con Wi-Fi, aire acondicionado y un diseño que resalta la arquitectura original, el alojamiento propone una escala reducida que favorece la tranquilidad y la exploración urbana a pie.
Entre sus servicios destacan un restaurante y bar con cocina peruana, recepción 24 h, servicio a la habitación, desayuno tipo buffet y traslado al aeropuerto, lo que facilita la logística del viaje. La ubicación central es especialmente valorada por parejas y viajeros que quieren recorrer Arequipa sin depender de transporte.
La experiencia es operada por Ananay Hotels, una colección hotelera peruana que transforma residencias históricas en alojamientos con identidad propia, integrando restauración arquitectónica, diseño contemporáneo y servicios completos.

Las habitaciones y suites combinan elementos de la arquitectura colonial original (muros de sillar).
Inkaterra La Casona: hospedarse frente a la historia en el centro de Cusco
Inkaterra La Casona se ubica en la Plaza de las Nazarenas, en el corazón del centro histórico de Cusco (región Cusco, Perú), a solo minutos caminando de la Plaza de Armas y la Catedral, lo que facilita recorrer a pie los principales atractivos coloniales de la ciudad.
El hotel funciona en una mansión colonial del siglo XVI restaurada, con 11 suites que combinan arquitectura original y comodidades contemporáneas como chimeneas, pisos radiantes y baños amplios.
Una de las experiencias destacadas es el tea time frente a la catedral, donde los huéspedes pueden tomar té acompañado de pasteles y canapés, con vistas directas al entorno urbano histórico.

nkaterra La Casona cuenta con 11 suites, cada una con características propias que combinan elementos de la mansión colonial del siglo XVI.
La estancia incluye servicios propios de una hospitalidad de alta gama —desayuno buffet, espacios comunes cuidados, tratamientos de spa y atención personalizada— y permite que quienes visitan Cusco equilibren la exploración de la ciudad con una base céntrica y cómoda.
La experiencia es operada por Inkaterra, una marca peruana especializada en hotelería boutique en edificios patrimoniales y entornos naturales, con enfoque en diseño y confort integrado al contexto local.

Con muros de piedra, techos con vigas expuestas y detalles de la construcción española temprana en Cusco.
Vinicunca desde el aire: sobrevuelo privado sobre la Montaña de Siete Colores
Ya estando en Cusco —ciudad base para experiencias como Inkaterra La Casona—, hay una forma distinta de acercarse a uno de los paisajes más fotografiados del país: ver la Montaña de Siete Colores desde el aire. El sobrevuelo en helicóptero permite apreciar Vinicunca en toda su escala, con sus franjas minerales claramente definidas y rodeadas por la cordillera del Vilcanota, sin caminatas exigentes ni multitudes.

Tour privado helicóptero, de Amazing Peru. Una travesía sobre la Montaña de Siete Colores en el Cusco.
La experiencia parte desde Cusco o puntos cercanos y evita las más de tres horas de carretera y la caminata de alta montaña que exige la visita tradicional, alcanzando zonas que superan los 5,000 metros de altitud. Es una alternativa pensada para quienes buscan comodidad, vistas amplias y una lectura completa del paisaje andino en poco tiempo.
El tour privado es operado por Amazing Peru.

La Montaña de Siete Colores, también llamada Vinicunca o Winikunka, se eleva alrededor de 5,036 – 5,200 metros sobre el nivel del mar.
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