Boris Grimberg festejó sus setenta y cinco años con un “almuerzo a la española” en el muelle de Ancón. A la celebración asistieron sus familiares y amigos, quienes disfrutaron de una presentación de flamenco y sevillanas, así como de un show de fuegos artificiales que iluminó el cielo del balneario. Ya de noche, realizaron el simbólico ritual de lanzar globos de los deseos al cielo.