El presidente argentino pudo obtener el respaldo del Senado para modificar una normativa que estaba vigente desde 1976
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas
El presidente argentino Javier Milei logró que su ambiciosa reforma laboral sea ratificada ayer por el Senado. La iniciativa, que deberá ser promulgada por el Ejecutivo en los próximos días, modifica una normativa que estaba vigente desde 1976. Y llega en el contexto de un país que históricamente tuvo una fuerte influencia de la clase trabajadora para evitar cambios en la legislación laboral.
La ley de modernización laboral coloca ajustes radicales que seguramente desatará protestas de sectores de izquierda contra la gestión de Milei. Entre los puntos más resaltantes es que se modifica el calculo para las indemnizaciones que se le otorgarán a las personas que sean despedidos. Así, el aguinaldo, las vacaciones, los premios y otros conceptos ya no serán parte del pago mensual habitual.
Otro asunto clave dentro de la reforma es que las empresas podrán aportar al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), con el propósito de cubrir eventuales despidos. De otro lado, los argentinos podrán recibir sus salarios en moneda extranjera de manera opcional.
Se extiende el periodo de prueba de los 3 meses habituales a un rango de 6 meses y hasta 1 año, facilitando la evaluación del trabajador sin riesgo de indemnización inmediata. La nueva normativa no computa los años trabajados en el pasado si han transcurrido dos años entre el cese de la actividad y la reanudación del vínculo.

El Senado de Argentina aprobó la reforma laboral de Milei. (Crédito: AFP)
Finalmente, permite jornadas de hasta 12 horas diarias, siempre que se respete el descanso de 12 horas entre jornadas y no se superen las 48 horas semanales. Las horas extra pueden compensarse con tiempo libre en lugar de pagarse con recargo.
Se declaran «servicios esenciales» a sectores como educación y transporte, exigiendo una cobertura mínima del 75% durante protestas para evitar la parálisis total.
¿Reforma es aplicable al Perú?
Algunos puntos de la reforma laboral de Milei serán poco probables de aprobarse.
Un asunto muy significativa sería la jornada de trabajo: pasar de 8 a 12 horas enfrentaría una fuerte oposición de sindicatos -como la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP)- y de partidos de la izquierda. Además, todo pasaría por un proceso de reforma constitucional que tendría un trámite complejo en el Congreso.
Otro punto que sería complicado es que los convenios con las empresas ya es débil. Esto porque los sindicatos tienen una enorme influencia a la hora de establecer cualquier pacto.
Sin embargo, algunos pilares de la reforma de Milei sí podrían ser viables. Una de ellas es que un Fondo de Cese Laboral (FAL), que aquí vendría ser la CTS (Compensación por Tiempo de Servicios), podría ser la única vía de salida, eliminando la indemnización por despido arbitrario que hoy genera juicios largos.
Respecto al periodo de prueba, en el Perú es de 3 meses, pero extenderlo a medio año generaría que las medianas y pequeñas empresas puedan contratar formalmente a su personal.
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