Decenas de trombonistas se congregaron en la Catedral de San Patricio para despedir al legendario icono de la salsa que deja un gran vacío musical
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas
Las despedidas son los momentos más tristes de la vida. Y más aún cuando se deja partir a un ser tan querido y admirado. En la tarde de ayer en Nueva York lo sintieron así. Familiares, amigos y fieles seguidores de Puerto Rico, Ecuador y otros países latinoamericanos del legendario salsero Willie Colón, quien falleció el pasado 21 de febrero a los 75 años, le dieron el último homenaje público antes de su entierro.
La Catedral de San Patricio fue el escenario, y testigo, de cómo el féretro de «El Malo del Bronx» fue despedido al ritmo de uno de los grandes éxitos salseros que deja como legado ‘La Murga’. Pero también la ocasión era propicia para que un grupo de trombonistas le rindiera un tributo póstumo a a uno de los mayores exponentes del popular género musical latino.

Féretro de Willie Colon fue despedido ayer en Nueva York.
Tal vez, el momento más emotivo de la ceremonia ocurrió cuando los hijos de Willie Colon salieron del templo para agradecer las innumerables muestras de cariño y solidaridad que recibieron tras el lamentable deceso del músico responsable de éxitos como ‘Cheche colé’, ‘Calle luna, calle sol’, ‘Idilio’, ‘El Gran Varón’ y ‘Talento de televisión’, ente otros.
Y otro pasaje fue cuando los trombonistas, quienes habían llegado hasta los exteriores de la Iglesia, comenzaron a entonar la cortina de ‘La Murga’ mientras los restos de Colon eran retirados en medio de aplausos y rostros de desencajados de las personas que amaron y admiraron al, en su momento, también socio músical de Rubén Blades y Héctor Lavoe.

Alejandro Miguel Colón (2-i) junto Julia Colón Craig (2-d), hijo y esposa del fallecido cantante Willie Colón. (Crédito: EFE)
Sin duda, la partida de Willie Colon deja un gran vacío y tristeza entre los seguidores de la salsa. Porque no se va un artista que solo es mediático por algún u otro éxito músical del momento, sino porque se despide a uno de los mayores precursores del género musical que se consolidó, definió y popularizó en Nueva York, durante las décadas de 1960 y 1970.
Cada letra de sus canciones serán eternas. Y las generaciones futuras cuando escuchen y se pregunten quién es Willie Colon, pues dirán que recibirán como respuesta que fue un hombre que sintetiza todo lo que es la salsa: alegría, ritmo y sabor. Un descanso al genio.
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