Por Micaela Simón
Angelina Ferrero se define como una mujer que siempre ha habitado entre el arte, el cuerpo y la palabra. Desde niña escribía diarios en secreto y sentía “una fascinación por registrar, acumular y guardar”.
Hoy, como artista interdisciplinaria, ese impulso se traduce en una práctica que cruza escritura, materia y experiencia, donde construye un archivo íntimo a partir de memorias, objetos y vivencias que luego transforma en piezas.
Aunque no tenía en sus planes ser mamá, decidió, junto a su pareja, acoger su embarazo con mucha alegría. Ese proceso marcó también un punto de reconciliación personal: “El embarazo marcó la etapa final en la reconciliación con mi cuerpo. Me sorprendió descubrir que estaba lista para gestar”.

“si no hago arte, me asfixio”.
Desde entonces, su relación con el cuerpo se ha transformado en una escucha más consciente, menos controladora y profundamente intuitiva.
Hoy, su bienestar se sostiene en una serie de prácticas que considera innegociables: “mi fórmula es la meditación, el silencio, y siempre el movimiento”. Ya sea a través del yoga, la caminata o el box, que le devuelve fuerza física y emocional, Angelina busca actividades que “refuercen lo que falta” en cada momento.
A esto se suman la terapia, los vínculos cercanos y, sobre todo, el arte y la escritura: “si no hago arte, me asfixio”.

Angelina Ferrero con su hija Candela.
“Mientras Materno”
Durante su primer año como madre de Candela, esa necesidad de crear se intensificó. Escribe un diario para su hija y para sí misma, “entendiendo que crear es digerir lo que pasa”. De ahí nace “Mientras materno”, una exposición que funciona como “un archivo del primer año de maternidad”, compuesto por piezas textiles hechas con objetos personales, ropa y recuerdos.

“Mientras Materno” obra de Angelina Ferrero.
Más que una muestra, es una invitación a visibilizar lo que ocurre en lo íntimo: el cuidado, el desgaste, el amor y la contradicción.
Como diría León Tolstói, a quien Ferrero cita, “habla de tu aldea y hablarás del mundo”. En su caso, hablar de maternidad es también abrir una conversación universal.
Suscríbase aquí a la edición impresa y sea parte de Club COSAS.