Con Park Chan-wook (“Oldboy”) integrándose por primera vez al jurado y el debut como director de John Travolta, se dio a conocer la selección oficial. Una edición que se perfila como una celebración del cine joven de autor y de los nuevos descubrimientos que marcarán el calendario cinematográfico del 12 al 23 de mayo.
Por: Augusto Tamayo*
El Festival de Cannes se ha consolidado desde hace mucho como uno de los principales espacios de legitimación y proyección del cine a nivel global. Más que un simple evento de exhibición, funciona como un termómetro que determina las tendencias dominantes en el cine de autor, la experimentación estética y las nuevas narrativas audiovisuales. Las películas seleccionadas y premiadas no solo adquieren prestigio simbólico, sino que también influyen en la circulación internacional de estilos, temas y lenguajes cinematográficos.

“Propeller One-Way Night Coach” marca el debut de John Travolta como director.
Al mismo tiempo, Cannes es un mercado de enorme poder dentro de la industria audiovisual. Esta doble naturaleza –artística y comercial– le otorga una posición hegemónica en la configuración del panorama cinematográfico contemporáneo. Cannes define qué tipo de cine tiene visibilidad, acceso a recursos y posibilidades de circulación. Su influencia atraviesa tanto la creación artística como las dinámicas del mercado internacional.
La selección oficial de la 79ª edición del Festival de Cannes contiene una combinación de autores que no solo garantiza continuidad estética y reconocimiento institucional, sino que también incorpora nuevas miradas, lenguajes y riesgos formales.

“Sheep in the Box”, de Hirokazu Kore-eda.

“All of a Sudden”, de Ryusuke Hamaguchi.
En la presente edición destacan las siguientes películas: “Amarga Navidad”, de Pedro Almodóvar; “Sheep in the Box”, de Hirokazu Kore-eda; “Fatherland”, de Paweł Pawlikowski; “Moulin”, de László Nemes; “Historias paralelas”, de Asghar Farhadi, “Minotauro”, de Andrey Zvyagintsev; “Fjord”, de Cristian Mungiu; “The Man I Love”, de Ira Sachs; y “All of a Sudden”, de Ryusuke Hamaguchi. Son los largometrajes que generan más expectativa. Igualmente, es un año de presencia histórica del cine español, con tres producciones, la mencionada “Amarga Navidad”; “El ser querido”, de Rodrigo Sorogoyen; y “La bola negra”, de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
Se especulan como posibles ganadores a Hirokazu Kore-eda, Asghar Farhadi, Pedro Almodóvar, Andrey Zvyagintsev y Cristian Mungiu. Entre las películas más accesibles para un público mayoritario y como posibles sorpresas se considera a “The Man I Love”, de Ira Sachs; “Coward”, de Lukas Dhont; y “El ser querido”, de Rodrigo Sorogoyen.

“El ser querido”, de Rodrigo Sorogoyen.

“Fatherland”, de Pawel Pawlikowski.

“Historias paralelas”, de Asghar Farhadi.
“Cannes define qué tipo de cine tiene visibilidad, acceso a recursos
y posibilidades de circulación en el panorama
cinematográfico contemporáneo”.
En cuanto a las más experimentales, sofisticadas y exigentes, se menciona a “Minotauro”, “Moulin”, “Fjord”, “All of a sudden” y “The Birthday Party”. Son películas con imágenes altamente estilizadas, formas narrativas elaboradas o temáticas más densas o enigmáticas. La película española “El ser querido”, de Rodrigo Sorogoyen, es vista por algunos como la más “entretenida”, lo cual es, por supuesto, una consideración altamente subjetiva.

Dirigida y escrita por Pedro Almodóvar; “Amarga Navidad” es su película número 24.

“La bola negra”, de Javier Calvo
y Javier Ambrossi.

Protagonizado por Gilles Lellouche, “Moulin” es el primer film francés del cineasta László Nemes.

“The Man I Love”, de Ira Sachs.
Como en todo festival, en donde califica un jurado de personas bastante disímiles, la película premiada será aquella que resulte de la negociación de preferencias, gustos, agendas o intereses de esas personalidades. Finalmente, como un premio de cualquier naturaleza, no será necesariamente uno que satisfaga a todos los espectadores ni que tenga una valoración objetiva o absoluta. A pesar de ello, el glamour del festival, su tradición, su fama y su ostensible poder en el medio del cine contemporáneo harán que las películas exhibidas sean calificadas como las “mejores”. Y por lo menos por unos años gozarán de la fama, que tiende cada vez más a ser angustiosamente efímera, en estos tiempos de masificación, inmediatez y convulsión.
(*) Director de cine.
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