El Perú apuesta por modernizar y ampliar su red ferroviaria con megaproyectos como el Metro de Lima y los ferrocarriles Huancayo-Huancavelica y Andahuaylas-Marcona
Por Rollin Thorne Davenport*
El desarrollo ferroviario en el Perú representa una oportunidad clave para fortalecer la conectividad, impulsar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de millones de peruanos. Proyectos emblemáticos actualmente en la cartera de ProInversión, como el Ferrocarril Huancayo-Huancavelica, la expansión del Metro de Lima con las Líneas 3 y 4, y el Ferrocarril San Juan de Marcona-Andahuaylas, muestran el potencial del país para contar con una infraestructura moderna y eficiente. Sin embargo, es fundamental optimizar los procesos y la gestión estatal para asegurar que esta inversión de forma rápida y bajo principios de transparencia y competitividad.
El Ferrocarril Huancayo-Huancavelica, con una inversión de US$ 565 millones, es un ejemplo de cómo la modernización ferroviaria puede generar un impacto directo en la población. Su construcción permitirá mejorar el transporte de pasajeros y carga, dinamizando la actividad económica y fortaleciendo la integración regional. El proyecto contempla la modernización de 128.7 kilómetros de vía férrea, el reacondicionamiento de estaciones y la adquisición de nuevos equipos, garantizando un servicio seguro y eficiente. Su correcta ejecución permitirá que miles de peruanos cuenten con un transporte más accesible y confiable.

El Tren Macho del recorrido entre Huancayo y Huancavelica busca ofrecer un medio de transporte eficiente, seguro y confiable que beneficie alrededor de 1,2 millones de peruanos
En la capital, la expansión del Metro de Lima con las Líneas 3 y 4 beneficiará a millones de ciudadanos al ofrecer una alternativa de transporte rápido y eficiente en una ciudad con una congestión vehicular caótica. La Línea 3, que conectará los distritos de Comas y San Juan de Miraflores, demandará una inversión de US$ 6,924 millones y se estima que atenderá a cinco millones de personas. Por su parte, la Línea 4, con una inversión de US$ 3,739 millones, mejorará la movilidad en Lima con un trazado de 23.6 kilómetros que beneficiará a dos millones de ciudadanos. La ejecución de estos proyectos reducirá los tiempos de viaje de forma significativa y contribuirá a tener una ciudad más ordenada.
En este mismo sentido, el Ferrocarril Andahuaylas-San Juan de Marcona es otra obra estratégica, vinculada particularmente al desarrollo minero y logístico del sur del país. Con una extensión de 560 kilómetros y una inversión de US$ 8,162 millones, facilitará el transporte de minerales desde los yacimientos en Apurímac y Ayacucho hasta el puerto de Marcona. Este corredor ferroviario fortalecerá la competitividad del sector minero, atraerá inversión adicional y generará empleo formal en la región. Su desarrollo es clave para potenciar la infraestructura de exportación y mejorar la eficiencia logística del sector minero peruano.
El avance de estos proyectos, mediante el mecanismo de APPs, refleja la importancia del transporte ferroviario en el Perú y el rol clave de ProInversión en su desarrollo. No obstante, para que estos proyectos tengan el impacto esperado, es imprescindible no sólo identificar su demanda, sino también mejorar los procesos de adjudicación y la gestión estatal en general, asegurando que se realicen de manera transparente, competitiva y en el menor tiempo posible. Un enfoque eficiente permitirá el aprovechamiento pleno del potencial ferroviario y promoverá el cierre de la enorme brecha de infraestructura que arrastra el país.
*El autor es actualmente asesor parlamentario en el Congreso de la República.
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