El cierre temporal permitirá restaurar y reforzar el Puente de los Suspiros, uno de los íconos turísticos de Barranco, con obras que buscan preservar su valor histórico y mejorar su infraestructura.

Por: Luis Mauricio Málaga Fuenzalida

En pleno mes del amor, el Puente de los Suspiros permanecerá cerrado por 180 días debido al inicio de un proceso de restauración integral en el distrito de Barranco.

La medida responde a trabajos destinados a reforzar la estructura y conservar uno de los espacios más representativos del circuito turístico limeño.

El cierre del puente comenzó hoy y se extenderá hasta aproximadamente el mes de agosto, cuando se prevé la reapertura al tránsito peatonal.

Obras para preservar un ícono de Barranco

La restauración del Puente de los Suspiros contempla el reforzamiento de su estructura principal, afectada por años de uso continuo y falta de mantenimiento.

La infraestructura no recibía intervenciones desde hace más de 12 años, lo que generó deterioro en las vigas y en el entablado.

Entre los trabajos programados se incluye el cambio total del entablado, así como la restauración de los faroles históricos que forman parte de su identidad.

Además, se instalará iluminación LED a lo largo de todo el puente, con el objetivo de mejorar la visibilidad y realzar su valor urbano y turístico.

La restauración del Puente de los Suspiros busca conservar su valor histórico y prolongar su vida útil como uno de los principales símbolos culturales y turísticos de Lima. Foto: ANDINA

El proyecto es financiado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, entidad encargada de impulsar la puesta en valor del patrimonio turístico nacional.

Tránsito restringido y rutas alternativas

Durante los 180 días que durarán las obras, el acceso al puente estará restringido para garantizar la seguridad de peatones y trabajadores.

Las autoridades han dispuesto desvíos peatonales debidamente señalizados para mantener el acceso hacia la Bajada de Baños y las playas de la Costa Verde.

Estas rutas permitirán la circulación de vecinos y visitantes mientras se ejecutan los trabajos de restauración.

Puente de los Suspiros, símbolo de la bohemia intelectual del siglo XX, inmortalizado por Chabuca Granda y la literatura peruana.
Foto: José María Eguren / Archivo BNP

El Puente de los Suspiros recibe anualmente más de 60 mil visitas, entre turistas nacionales y extranjeros.

Según estimaciones oficiales, cerca de 50 mil visitantes nacionales y 14 mil extranjeros recorren este punto cada año.

Febrero es uno de los meses de mayor afluencia, especialmente en fechas cercanas a San Valentín, cuando numerosas parejas visitan la zona.

La restauración del Puente de los Suspiros busca asegurar su conservación y prolongar su vida útil como símbolo cultural y turístico de Lima.

Un monumento con casi 150 años de historia

Inaugurado el 14 de febrero de 1876, durante el gobierno de Manuel Pardo, el Puente de los Suspiros refleja la evolución urbana y cultural de Barranco.

Durante la Guerra del Pacífico, en 1881, el puente original fue destruido tras el incendio del distrito, y luego reconstruido respetando su diseño original.

La estructura unía las calles Ayacucho y La Ermita, sobre el antiguo camino de pescadores hacia la Bajada de Baños, transitado por bañistas y la élite limeña.

Postal del Puente de los Suspiros junto a la histórica Ermita de Barranco, circa 1910, atribuida a E. Polack-Schneider.
Inaugurado en 1876, destruido en la Guerra del Pacífico y reconstruido después, el puente resume la historia urbana, social y cultural de Barranco.

En el siglo XX, el puente se convirtió en símbolo de la bohemia intelectual y fue inmortalizado por Chabuca Granda, junto a escritores como Eguren, Valdelomar, Adán y Vargas Llosa.

Una tradición popular sostiene que quien lo cruza por primera vez sin respirar puede pedir un deseo, reforzando su mística urbana y romántica.

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