En Sarhua, la Semana Santa se vive a través de tradiciones como las tablas de Sarhua, las procesiones del Domingo de Ramos y Viernes Santo, la gastronomía típica —con platos como la sopa de viernes y dulces caseros— y rituales que combinan herencias prehispánicas y católicas.

Por Micaela Simón 

la Semana Santa en Sarhua se despliega entre calles pequeñas, casas abiertas y una participación constante de sus habitantes. No hay distancia entre quien observa y quien celebra: cada gesto —desde preparar la comida hasta acompañar una procesión— forma parte de una dinámica colectiva que define el ritmo de estos días.

Tablas de Sarhua: memoria pintada

Las tablas de Sarhua son piezas de madera pintadas a mano que narran historias familiares, desde nacimientos hasta escenas cotidianas. Tradicionalmente, se regalan cuando una familia estrena casa, como símbolo de identidad y pertenencia.

Durante la Semana Santa, estas tablas suelen estar presentes en los espacios familiares y comunales, reforzando su rol como archivo visual de la memoria local.

Tablas de Sarhua.

Procesiones: del Domingo de Ramos al Viernes Santo

Las celebraciones inician con el Domingo de Ramos, cuando los pobladores recorren las calles con palmas tejidas y decoradas, acompañando la entrada simbólica de Jesús. Es una de las procesiones más participativas.

El Viernes Santo marca uno de los momentos más solemnes, con el recorrido del Santo Sepulcro, una procesión nocturna en la que se recrea el entierro de Cristo entre rezos, cantos y un ambiente de recogimiento colectivo.

Creencias ancestrales y ritualidad local

Más allá del calendario católico, la celebración incluye prácticas vinculadas a las creencias ancestrales, como ofrendas simbólicas a la tierra y rituales de agradecimiento por las cosechas.

En algunos hogares, se mantienen gestos como la preparación de mesas especiales o pequeños altares que integran elementos naturales, reflejando una relación espiritual con el entorno que trasciende lo religioso formal.

Altar en Ayacucho.

Gastronomía: sabores de vigilia

La comida durante la Semana Santa responde a la tradición de vigilia. Entre los platos más comunes destaca la sopa de viernes, preparada sin carne e incorporando ingredientes como papa, granos y hierbas locales.

También se elaboran guisos a base de pescado, tortillas de verduras y dulces caseros, como panes y postres tradicionales que se comparten entre familias y vecinos.

Guiso de pescado.

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