La Pascua es la festividad más importante del cristiano. Se celebra la resurrección de Jesucristo, lo cual es el núcleo del mensaje cristiano; sin ella, la fe cristiana carecería de sentido. La Pascua es el triunfo definitivo de la vida y el amor de Dios sobre la muerte.
Por: Isabel Maguiña
Es una fiesta llena de alegría y regocijo que se celebra en familia, luego de días de vigilia. Cada país tiene sus costumbres, y me imagino que cada familia también, pero está muy extendida la costumbre de comer huevos de Pascua de chocolate y decorar las mesas con ellos y con conejos. Es una tradición que adoptó el cristianismo como símbolo de renacimiento y fertilidad.

Una mesa de Pascua llena de color y símbolos: huevos, conejos y flores que celebran la vida y la renovación.
La costumbre de los huevos de Pascua nace de antiguas tradiciones paganas de primavera que simbolizaban la fertilidad y el renacimiento. Con el tiempo, el cristianismo adoptó este símbolo para representar la resurrección de Jesús. Durante la Edad Media, se decoraban huevos cocidos tras el ayuno de la Cuaresma, evolucionando en el siglo XIX a los de chocolate en Francia y Alemania.

Detalles que hacen la diferencia: servilletas creativas y pequeños guiños que invitan a celebrar en familia.
Lo importante es que se festeja con alegría y en familia. Por supuesto, cae domingo, luego de haber pasado el Viernes Santo y el Sábado de Gloria, por lo cual es un día que se espera y se planea. La mesa es muy colorida, alegre, familiar, no pomposa ni protocolaria, más bien acogedora y creativa, juguetona, lúdica, en la que normalmente los niños participan en la decoración, pintando los huevos. Suele ser en la mañana, porque uno despierta con la alegría de la Pascua, y un desayuno o un brunch es más adecuado.

Pequeños gestos que construyen tradición: una vajilla pensada para sorprender y conectar con la infancia.
Es un día en el que se asiste a misa con la alegría del cristiano. Esta fiesta es muy entrañable y queda en la memoria de los niños porque se suele esconder los huevos de chocolate para que ellos los busquen y encuentren, y se les da la licencia para disfrutarlos, correr y hacer una dinámica familiar alegre. De esta forma se transmiten tradiciones y valores, se cultiva la fe y se fomentan el amor y la unión familiar, dejas legado a las nuevas generaciones, porque tus hijos imitarán lo que tú haces, creas recuerdos.

Isabel Maguiña recibe la Pascua con una mesa pensada para compartir, donde cada detalle celebra la tradición, la alegría y la unión familiar.
Una linda actividad es hacer que los niños pinten los huevos con pinturas de colores, y si tú quieres decorar tu mesa, acá te dejo antiguas recetas caseras de cómo las abuelas teñían los huevos de Pascua con las verduras.
A tener en cuenta
- Para teñir los huevos de forma natural, hiérvelos con verduras y una cucharada de vinagre blanco de 15 a 20 minutos.
- Beterraga para tonos rosados y rojizos.
- Col morada para tonos azules o violetas.
- Cáscara de cebolla blanca para tonos amarillos.
Verás qué lindos te quedan, y si los amarras con cintas, salen como marmoleados.

El centro de mesa como protagonista: zanahorias, follaje y flores que evocan naturaleza, abundancia y alegría.
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Misión Chocolate: la magia de Pascua se reinventa con La Ibérica
Con espíritu lúdico y una apuesta por la imaginación, La Ibérica presenta «Misión Chocolate», una campaña que convierte la Pascua en una experiencia para descubrir. Pensada especialmente para los más pequeños, la propuesta invita a sumergirse en un universo donde los tradicionales huevos y conejos —elaborados con chocolate con leche al 40% de cacao— se transforman en protagonistas de juego, sorpresa y magia.

Conejos de chocolate que combinan ternura y tradición, pensados para sorprender en esta Pascua.
La colección incluye huevos de Pascua en formatos que van desde los 20 g hasta los 225 g, así como conejos de chocolate entre 40 g y 180 g, disponibles en tiendas físicas, canal online y distribuidores autorizados a nivel nacional.
Para quienes buscan un detalle más sofisticado, La Ibérica Chocolatier presenta una edición limitada de Pascua, donde el detalle y la dedicación elevan cada pieza. en vez de «eleva el ritual de regalar».

Huevos de Pascua que invitan a descubrir, jugar y celebrar la magia de la temporada en cada detalle.
Entre los imperdibles destacan el Conejo Amoroso Pintado (180 g) y el Huevo pintado (55 g), disponibles en tiendas La Ibérica Chocolatier (CC. Real Plaza Salaverry, Jockey Plaza y calle Jerusalén en Arequipa). Una colección pensada para celebrar la temporada con un toque de encanto y sofisticación.
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