El ICPNA Miraflores inaugura dos exposiciones que revisitan la obra y el proceso creativo de José Tola, uno de los artistas más radicales del arte peruano contemporáneo.
Por: Redacción COSAS
Seis años después de su partida, la obra de José Tola vuelve a ocupar el centro de la escena. Este jueves 15 de enero, a las 7:00 p. m., el ICPNA Miraflores abre al público «Hasta agotar lo imposible» y «Un gesto que insiste», dos exposiciones complementarias que invitan a recorrer, sin solemnidad ni filtros, el pensamiento visual de uno de los artistas más intensos y singulares del Perú.
La cita es en los espacios Germán Krüger Espantoso y Venancio Shinki, con ingreso libre, una excusa perfecta para reencontrarse —o descubrir por primera vez— a un creador que nunca buscó agradar, sino decir.

La obra de José Tola vuelve a escena en el ICPNA Miraflores con dos exposiciones imperdibles.
«Hasta agotar lo imposible» propone una revisión necesaria y oportuna. Se trata de un recorrido que rastrea las obsesiones, rupturas y exploraciones que marcaron la carrera de Tola. La muestra pone el foco en sus cambios estilísticos, en su experimentación con materiales y en las transformaciones de su imaginario, con el objetivo de entender su verdadero impacto en el arte peruano. Aquí, la obra dialoga consigo misma y deja ver los hitos que definieron su trayectoria.
En paralelo, «Un gesto que insiste» abre la puerta al taller mental del artista. La instalación sumerge al visitante en el proceso creativo de Tola durante las décadas de los ochenta y noventa, a través de bocetos ampliados, anotaciones, textos personales y material crítico de la época. No es una exposición para mirar de lejos: es una experiencia que se recorre con los sentidos atentos.

La obra de Tola ayuda a entender el desarrollo de la pintura peruana dentro del periodo moderno. En 1969, una de sus exhibiciones marcó el retorno a la figuración en el arte peruano.
El montaje suma una instalación sonora basada en una composición musical del propio Tola y una pieza audiovisual construida a partir de sus dibujos. Todo convive de manera deliberadamente anacrónica, reforzando la idea de que su obra no avanza en línea recta, sino por impulsos, retornos y tensiones constantes.
Dos muestras, un mismo espíritu: insistir, incomodar y llevar la creación hasta donde sea posible… y un poco más allá.
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