La actriz presenta “The Sentimentalist”, una línea de muebles junto a Olive Ateliers que recoge su amor por la naturaleza, los recuerdos familiares y una forma de vida más simple.

Por: Renzo Espinosa 

Pamela Anderson sigue ampliando su universo creativo. La actriz, que atraviesa un buen momento profesional tras sus recientes proyectos en cine, acaba de presentar una colección de muebles y objetos decorativos en colaboración con Olive Ateliers.

La línea, llamada «The Sentimentalist», reúne más de 40 piezas entre muebles de ratán para interior y exterior, mesas de teca y canastas. Todo parte de una idea clara: llevar al diseño su estilo de vida cotidiano, marcado por la calma y el contacto con lo natural. “Estoy feliz de que la gente conecte con esto, pero es algo que siempre he hecho”, comenta Anderson. “Es curioso ver cómo ahora lo valoran y me animan a seguir”.

Anderson posa en una de las sillas de ratán de la colección, un proyecto que define como personal y del que se siente especialmente orgullosa por la sensibilidad que transmite.

Su historia familiar y su hogar como inspiración

El punto de partida de la colección es Arcady, la casa que Anderson tiene en la isla de Vancouver y que perteneció a sus abuelos. Ahí, rodeada de objetos heredados y piezas recolectadas con los años, encontró la base estética del proyecto.

“Empezamos mirando mi casa y todas esas piezas de mimbre que he guardado o que dejó mi abuela”, explica. “Tengo un cariño especial por ellas, están llenas de recuerdos”. La propuesta recoge esa conexión emocional: materiales nobles, formas simples y objetos pensados para durar y acompañar la vida diaria.

La inspiración en su abuela se mezcla con una estética del campo francés, una influencia que surgió tras sus viajes al sur de Francia y su afinidad con ese estilo.

Una vida «analógica» como eje creativo

La colección responde a lo que Anderson define como su forma de vida “muy analógica”. Su rutina gira en torno al aire libre y a los pequeños rituales cotidianos. “Camino todas las mañanas, sin importar el clima. Es importante para mí estar afuera”, cuenta. Ya sea en Nueva York, Los Ángeles o su casa en Canadá, ese hábito se mantiene.

En su finca, ese vínculo con la naturaleza se vuelve más evidente: “Tengo miles de narcisos. En las mañanas recojo los que se han caído y los pongo en una canasta. Me recuerda a mi abuela, a no desperdiciar nada, a dar segundas oportunidades”.

La colección toma forma en piezas de ratán que reflejan el universo personal de Anderson, entre recuerdos familiares, influencias del sur de Francia y una mirada sensible hacia el diseño cotidiano.

La colección toma forma en piezas de ratán que reflejan el universo personal de Anderson, entre recuerdos familiares, influencias del sur de Francia y una mirada sensible hacia el diseño cotidiano.

Diseño pensado para el día a día

Desde Olive Ateliers, sus fundadores destacan que el enfoque de Anderson fue directo: piezas funcionales, cálidas y con sentido. “No buscaba nada excesivamente diseñado, sino objetos que formen parte de la vida diaria: una silla a la que vuelves cada mañana o un sofá que te acoge”, explican.

El uso del ratán refuerza esa idea. Es un material ligero, resistente y que cambia con el tiempo, integrándose naturalmente a los espacios. Según el equipo creativo, refleja bien la esencia de Anderson: sencillo, honesto y cercano.

Con este lanzamiento, Pamela Anderson suma una nueva faceta a su carrera. Escritora, jardinera y ahora diseñadora, su propuesta conecta con una tendencia que apuesta por lo simple, lo emocional y lo sostenible. «The Sentimentalist» no solo es una colección de muebles, es una extensión de su forma de entender la vida.

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