Secuelas populares, dramas maduros, musicales espectaculares, terror del bueno y hasta interpretaciones magistrales. Acá les recomendamos algunas de las mejores películas (y actuaciones) del año pasado que, lamentablemente, han sido ignoradas por los Premios Óscar
Por: Sebastián Zavala Kahn*
Wicked: Por Siempre
Considerando que la primera parte de Wicked fue nominada a una gran cantidad de premios Óscar el año pasado, no debería sorprender que muchos fanáticos y miembros del público en general hayan estado esperando lo mismo de la secuela. Pero nada. Wicked: Por Siempre es, en algunos aspectos, una experiencia inferior a su predecesora, pero igual podría haber recibido algunas nominaciones en el certamen de este año; por lo menos en los apartados técnicos. Pero así como la primera entrega de la saga musical fue muy bien reconocida por la Academia, lamentablemente, esta última parte se quedará con las manos vacías.
Jay Kelly
Dirigida y coescrita por Noah Baumbach, Jay Kelly es un drama adulto e interesante; de los que sorprende se hayan estrenado en una plataforma como Netflix. Puede que no haya hecho mucho ruido desde que salió en dicho servicio de streaming, pero igual hay quienes esperaban que, por lo menos, dos de sus protagonistas fuesen nominados a los Óscar de este año. George Clooney era la opción obvia, ya que, en muchos aspectos, su trabajo como el Jay Kelly del título se siente como una suerte de culminación de todo lo que ha hecho a lo largo de los años para la pantalla grande. Pero incluso hubiese sido interesante que nominaran a Adam Sandler. Pero nada. Igual, si pueden, entren a Netflix y denle una oportunidad a Jay Kelly.
Better Man
Un bio-pic inesperado y de las propuestas más originales que se hayan estrenado en cines este año. Tomando los elementos narrativos que esperaríamos de cualquiera cinta centrada en un músico famoso como punto de partida, la cinta termina presentándonos algo mucho más original, creativo y visualmente interesante de lo que hubiéramos esperado inicialmente. ¡Todo protagonizado por un mono! Y es por todo eso que terminó siendo mi película favorita de 2025, y lamentablemente, una producción que no hizo nada de ruido en los Estados Unidos. Un futuro clásico de culto que, felizmente, ya está comenzando a ser descubierto por un público más amplio.
No Other Choice
Lo más reciente del gran Chan-wook Park, es una comedia negra ocasionalmente graciosa, constantemente tensa, y por momentos hasta chocante, que nos pone en los zapatos de un personaje que ha llegado a su punto límite, pero que también trata de justificar sus acciones de manera algo forzada, principalmente por cómo ha sido condicionado por el capitalismo, el consumismo, y por supuesto, su supuesto rol como «hombre de familia». Puede que esta película no se sienta tan redonda como varias de las otras películas de Park —razón por la que, lamentablemente, fue ignorada por la Academia este año—, pero igual resulta fascinante de ver.
Exterminio: La Evolución
Exterminio: la evolución es una experiencia inesperadamente emotiva que igual cumple con las expectativas que cualquier fanático del género podría tener de una nueva película de zombies. Sí, hay harto gore y violencia y momentos de palpable tensión, pero también hay un universo
formidablemente construido, poblado por personajes complejos que intentan encontrar algún tipo de humanidad en un mundo mayoritariamente inhumano. Véanla, y también vean la secuela recientemente estrenada: Exterminio: Templo de Huesos. Dos películas que merecen haber sido más reconocidas en esta temporada de premios.
Código Negro
Código negro es un gran ejemplo de lo versátil que es Steven Soderbergh como cineasta, capaz de estrenar algo como la sobrenatural Presencia y este filme en el mismo año. Pero fuera de eso, se trata de una película intrigante que aprovecha al máximo los talentos de su excelente reparto para desarrollar una narrativa misteriosa, oscura e imprevisible, que sabe cómo alimentar al espectador gradualmente con información verdadera, falsa o parcialmente fidedigna. Fue de mis películas favoritas del 2025, y una producción que me hubiese encantado fuese parte de la conversación durante la temporada de premios.
Dust Bunny
Porque obviamente vale la pena incluir una recomendación que muy poca gente conoce, aquí va Dust Bunny, de Bryan Fuller (la gran serie de Hannibal), una de las experiencias cinematográficas más originales y surrealistas que tuve el año pasado. De hecho, la película es completamente diferente a cualquier otra cinta familiar estrenada en los últimos meses. Al mezclar diferentes estilos visuales y géneros y ambientarla en una ciudad atemporal y colorida, la película logra transmitir varios temas interesantes sobre la importancia del miedo, la amistad y la imaginación. Casi nadie la vio, pero si le dan una oportunidad a Dust Bunny, se terminarán preguntando: “¿Por qué nadie más le ha estado haciendo caso?”
El Testimonio de Ann Lee
Finalmente, tenemos la película por la que Amanda Seyfried debió ser nominada al Óscar a Mejor Actriz este año. Puede que haya hecho un excelente trabajo en la popular La Empleada, pero su interpretación en El Testimonio de Ann Lee es tan impresionante, que realmente da rabia el que haya sido ignorada por la Academia. Seyfried interpreta a la lideresa de un curioso culto como una mujer intensa, apasionada, que ciertamente carga con traumas del pasado que la obligan a actuar como actúa. Y también como alguien perspicaz que, al parecer, solo quiere ayudar a la gente a través de lo que ella considera que está bien. La película en sí está bien, pero el trabajo de Seyfried es superlativo, por lo que espero llegue a ser reconocido por las audiencias u otros críticos en el futuro cercano.
(*) Sebastián Zavala Kahn es cineasta, docente, crítico de cine y columnista de la casa.
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