Por: Renzo Espinosa Mangini | Fotos: Eduardo Iujo
La tarde en Kaia, Punta Hermosa, avanza con esa calma que solo tiene el balneario sureño en los días de verano. Desde la amplia terraza del departamento de Milena Said Jelicic (Lima, 1996) el Pacífico se abre como un fondo infinito. Afuera el mar está sereno, pero dentro de la casa todo se mueve con energía. Mientras termina la sesión de maquillaje, Milena nos saluda con una sonrisa contagiosa. Los últimos días han sido intensos y lo dice casi sin pausa: clases, reuniones, pruebas de vestuario, ensayos. “Han sido un poco alocados”, confiesa entre risas.
En la sala, el equipo de fotografía instala luces y cámaras, midiendo ángulos y buscando el mejor lugar para retratarla. Entre tanto movimiento aparece su madre, Tania Jelicic –directora creativa y fundadora de la marca peruana Balkanica– con una tabla generosa de quesos, jamones, frutos secos y pequeños panes recién abiertos. La escena tiene algo de reunión familiar improvisada: conversaciones que se cruzan, el sonido del mar de fondo y una atmósfera donde se mezclan trabajo y complicidad.

Milena Said se formó en actuación con el director peruano Roberto Ángeles.
“Estoy muy feliz”, nos dice Milena, y es que su entusiasmo tiene más que ver con lo que viene construyendo que con el vértigo de estos días. Su vida, por lo demás, ha tenido siempre ese ritmo entre distintos mundos. Se mudó a Nueva York a los 18 años para estudiar moda en Parsons, ha pasado temporadas dedicada al teatro y hoy también participa activamente en el crecimiento de Balkanica, la marca que su madre creó hace más de una década y que busca consolidar su presencia internacional.
A sus 25 años, su trayectoria parece seguir varias rutas a la vez. Pero para ella no se trata de dividirse, sino de sumar experiencias. Moda, actuación, gestión de marca y proyectos creativos conviven dentro de una misma curiosidad: explorar qué historias quiere contar. En medio de ese momento de expansión personal y profesional, también ha participado en el proceso del certamen Miss Perú-USA, una experiencia que, según cuenta, asumió como un nuevo reto para seguir creciendo y, por qué no, seguir explorando el mundo de la moda y las pasarelas.

A los 18 años, dejó Lima por Nueva York, una experiencia que redefinió su identidad y su manera de entender la creatividad.
Abrirse al mundo
–Te mudaste a Nueva York siendo muy joven y te formaste en Parsons, la escuela de diseño en Nueva York. ¿Cómo ha influido esa experiencia en tu mirada sobre la moda y la creatividad?
Tenía 18 años, y creo que fue un momento clave porque todavía estaba formando mi mirada del mundo. Llegar a una ciudad tan intensa puede ser fuerte para alguien joven, pero también es un lugar que te abre muchísimo la mente. Aprendí mucho en Parsons, pero también fuera de las aulas. En Nueva York todo es un estímulo constante: la gente, las calles, las galerías, la diversidad. Es una ciudad que celebra mucho quién eres y de dónde vienes. Puedes ser del Perú o de cualquier lugar, y eso no solo se acepta, se valora. Para mí fue importante porque me permitió entender que nuestra identidad es algo que debemos llevar con orgullo. Esa energía de libertad creativa me marcó mucho y todavía la llevo conmigo ahora que estoy de regreso en Lima.
–Hoy lideras el área comercial y de marketing de Balkanica. ¿Qué rol juegas dentro del proyecto?
Mi rol está muy enfocado en la parte estratégica y comercial. Trabajo mucho en el posicionamiento de la marca y en buscar nuevas oportunidades, especialmente con clientes internacionales que quieran llevar Balkanica a otros mercados. También es importante construir relaciones cercanas con las personas con las que trabajamos. Muchas cosas se logran justamente por esa comunidad que se genera alrededor de la marca.

En mayo empezará como profesora de yoga y participará en un nuevo proyecto actoral.
–La marca ha llegado a producciones internacionales como “And Just Like That”, secuela de “Sex and the City”. ¿Cómo vivieron ese momento?
Fue muy emocionante. Me acuerdo perfecto cuando nos escribieron. Yo no paraba de sonreír, porque era una señal muy fuerte de que estaban viendo el valor detrás de lo que hacemos. Más allá de si finalmente usaban la prenda o no, el hecho de que nos buscaran ya era un reconocimiento importante. También me parece bonito que marcas latinoamericanas estén entrando a plataformas globales. Demuestra que nuestras historias, nuestras técnicas y nuestra estética pueden llegar muy lejos.

“Lo vi como un nuevo reto para crecer y vivir una experiencia distinta”, dice sobre su paso por el Miss Perú-USA.
Entre la moda y el escenario
–Además de la moda, te has formado como actriz. ¿Qué lugar ocupa la actuación hoy en tu vida?
La actuación ha estado presente desde muy chica. Mi mamá trabajó durante un tiempo haciendo dirección de arte y vestuario para teatro, así que yo iba mucho al backstage. Veía a los actores preparándose y me parecía fascinante ese mundo. Más adelante decidí tomar clases más intensivas con Roberto Ángeles aquí en Lima. Me interesa mucho porque el teatro y la moda comparten algo fundamental: el storytelling. Ambas disciplinas hablan de contar historias, de entender emociones y de comunicar algo a través de una imagen o un personaje.
–¿Has participado en alguna producción?
Sí, participé en la película “No te mueras por mí” de Daniel Rehder, que trata sobre la violencia de género. Fue un proyecto importante, porque además incluyó una plataforma digital para apoyar a mujeres que atraviesan situaciones difíciles. En general, he hecho más teatro que cine o televisión. El escenario me gusta mucho porque es un espacio muy vivo, donde todo ocurre en el momento.

Hoy, desde Lima, apuesta por seguir expandiendo Balkanica, marca fundada por su madre, Tania Jelicic, hace más de una década.
Un nuevo reto
–Acabas de participar en el Miss Perú-USA. ¿Qué te motivó a dar ese paso?
Cuando me escribieron, yo nunca lo había considerado. Me sorprendió muchísimo porque no era algo que estuviera buscando necesariamente. Pero lo tomé como una señal. Cuando me reuní con ellos y me explicaron el proceso, investigué más y sentí que resonaba mucho con mis valores y con lo que quiero hacer con una plataforma así. Lo vi como un nuevo reto para crecer como profesional, desarrollarme como persona y vivir una nueva experiencia. Soy una persona que intenta hacer muchas cosas y probar, porque no quiero arrepentirme de no haber intentado algo.
“Cuando me escribieron para el Miss Perú-USA me sorprendí mucho, pero lo tomé como una señal. Lo vi como una oportunidad para crecer, retarme y vivir una experiencia distinta”.
–En esta edición participaste junto a tu prima Ariadna Vargas Llosa (nieta del nobel peruano). ¿Cómo vivieron ambas esa coincidencia?
Ari y yo somos muy unidas desde chiquitas. En un ambiente así lo más importante es la familia, siempre apoyarnos y respetarnos. De hecho, ninguna de las dos sabía que la otra iba a participar. ¡Nos dimos cuenta cuando nos metieron a las dos al grupo de WhatsApp y nos reímos muchísimo! Ha sido muy bonito hacer el proceso juntas porque nos contamos lo que vamos sintiendo y compartimos la experiencia. Además, hemos vivido lejos mucho tiempo y es mi prima más cercana de edad, así que fue una oportunidad linda para pasar más tiempo juntas.

Milena Said en su casa de playa en Kaia, frente al mar de Punta Hermosa, donde hoy equilibra trabajo, creatividad y nuevos proyectos.
Mirar hacia adelante
–Tu trayectoria mezcla moda, actuación y gestión creativa. ¿Cómo te defines hoy?
Creo que soy una persona muy curiosa. Me gusta probar cosas nuevas y entender cómo funcionan distintos mundos. Pero en todo lo que hago intento encontrar un propósito. He tenido muchas oportunidades y soy muy agradecida por eso. Por lo mismo, siento que es importante devolver algo, aunque sea pequeño.
–En esta etapa de tu vida, ¿qué proyectos te ilusionan y qué te gustaría lograr en el corto y mediano plazo?
Me ilusiona mucho lo que viene y trato de vivirlo paso a paso, confiando en el proceso y en las oportunidades que puedan aparecer. En mayo empiezo un nuevo reto: mi primer profesorado de yoga, algo que me entusiasma mucho y me impulsa a seguir creciendo y formándome. También participaré en un corto y en otros proyectos de actuación. Además, se vienen trabajos y sorpresas con Balkanica que aún no puedo adelantar. El trabajo social es otra línea que me mueve mucho. Actualmente, estamos desarrollando iniciativas con una comunidad en Pamplona y esperamos concretar más metas este año. Es una etapa muy linda, que disfruto compartir con mis personas cercanas y, por supuesto, con mi perrita, Tilda.
Suscríbase aquí a la edición impresa y sea parte de Club COSAS.