La obra se estrena en Miraflores con Sandra Bernasconi, Pold Gastelo, Mónica Rossi, Sergio Armasgo y Eduardo Pinillos, una comedia que explora vínculos familiares, transformación personal y tensiones sociales
Por: María Jesús Sarca Antonio | Fotos: Fabiana Silva
Desde el 30 de abril, el Alberto Ísola presenta James Brown usaba ruleros, obra de Yasmina Reza en el Teatro de Lucía. El elenco está conformado por Sandra Bernasconi, Pold Gastelo, Mónica Rossi, Sergio Armasgo y Eduardo Pinillos, quienes dan vida a una historia que aborda identidad, familia y cambio social a través del humor, tensión emocional y reflexión.

Bajo la dirección de Alberto Ísola, la obra transita entre humor y tensión emocional, invitando al público a cuestionar quiénes somos.
La obra se trata acerca de Leonel y Pascualina Hutner, una pareja con una rutina estable que enfrenta un giro inesperado cuando su hijo Jacobo decide asumir la identidad de una estrella del pop: Celine Dion. La primera reacción de la familia es internar a su hijo en una clínica psiquiátrica, donde el joven crea amistades con otros personajes que cuestionan las categorías tradicionales.
El relato es una exploración sobre la construcción personal desde un recorrido entre lo absurdo y lo íntimo, evidenciando tensiones entre generaciones y la dificultad de comprender lo distinto.

Sergio Armasgo y Eduardo Pinillos.
El director resume esa inquietud central con preguntas directas: “¿Quiénes somos en realidad? ¿Cómo construimos esa cosa tan elusiva que llamamos identidad? ¿Cuánto hay de nosotros y cuánto de lo que nos rodea? Pensar que la palabra ‘persona’ en latín clásico quería decir ‘máscara’. Reza creó una pequeña fábula moderna que lanza preguntas fundamentales a espectadores de un mundo cada vez más desconcertante, con humor, inteligencia y un maravilloso sentido de la teatralidad”.
Actores frente al conflicto generacional
Para Pold Gastelo, el eje radica en la incapacidad de comprender el cambio: “estoy feliz porque es una obra sobre un tema que me parece tan actual: la identidad”. Su personaje encarna a un padre que enfrenta una realidad que lo desborda: “sufre muchísimo porque quiere que su hijo sea feliz y no sabe cómo manejar, no tiene herramientas”.
El actor destaca la velocidad del presente como detonante: “el mundo ahora cambia más rápido y no estamos preparados para lo que viene”. Esa sensación genera frustración y distancia emocional, elementos que atraviesan la obra.

Pold Gastelo, Sandra Bernasconi y Sergio Armasgo.
Desde otra mirada, Sandra Bernasconi construye un personaje atravesado por el afecto: “Moriría porque su hijo esté bien. Por hacer lo mejor para él. Para mí representa el amor incondicional”.
Dirección: intuición, riesgo y equilibrio escénico
Ísola explica que su elección surge desde una conexión emocional antes que analítica: “nunca elijo las obras racionalmente. Siempre parte de un enamoramiento. Tienes que tener ganas de contar esa historia porque te parece interesante, porque te intriga, porque te parece difícil, porque dice cosas que te parecen importantes”.

“La construcción, la definición de tu identidad es un viaje. El peligro también es que ahora tenemos tantos estímulos y tantas cosas que nos podemos perder”, comenta Alberto Ísola.
“Me pareció tan única porque toca temas muy fuertes e importantes, como la identidad, pero de una manera muy particular. A veces parece que es una comedia divertida y otras veces toca niveles bastante profundos”.

La temporada se extiende durante ocho semanas en el Teatro de Lucía, con funciones de jueves a domingo.
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