El 2020 fue un año de aprendizaje para algunas de las universidades más importantes del país, que tuvieron que adaptarse rápidamente a los cambios y restricciones ocasionados por el COVID-19. Por ello, muchas de ellas ya están listas para encarar un nuevo año académico con muchas novedades, entre convenios con casas de estudio en el exterior y la posibilidad de contar con prestigiosos speakers internacionales a través de conferencias virtuales. Aquí les contamos algunas de ellas.

Por Daniella Bejarano

 

Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC)

UTEC – Universidad de Ingeniería y Tecnología

Nunca más cierto decir que todas las crisis generan oportunidades. La virtualidad llegó para quedarse, y ha demostrado que puede ser una herramienta adicional y efectiva en la búsqueda de aprendizajes superiores. La vuelta a la normalidad será a una nueva normalidad, en la que se combinará el aprendizaje presencial con el no presencial. En el caso de la UTEC, encontraron la posibilidad de explotar esta no presencialidad para globalizar el campus aún más, sin que los alumnos tengan que abandonarlo.

La posibilidad de que profesores y profesionales de todo el mundo ahora puedan “ingresar” a la clase abre posibilidades de aprendizaje y crecimiento para los alumnos que no existían. A ello se suma un acelerado desarrollo de laboratorios virtuales y remotos que permiten experimentar de forma cada vez más cercana la realidad. Un último punto es que las alianzas con otras universidades serán aún más importantes que nunca. La posibilidad de trabajar juntos se expande, no solo en términos de docencia, sino también en la investigación.

Esta nueva posibilidad de ofrecer clases de forma no presencial no supondrá acabar con la presencialidad. Por el contrario, permitirá maximizar aquellas interacciones que tengan más valor en el aprendizaje de los alumnos. “Clases más pequeñas en las que se favorece la discusión, proyectos asesorados por profesores y profesoras, y espacios de discusión que promuevan el trabajo en equipo serán algunos temas que seguiremos privilegiando en los siguientes años”, nos cuenta Carlos Heeren, director ejecutivo de la UTEC.

De otro lado, la velocidad del cambio se acelerará. La posibilidad de que un profesional quede desactualizado jamás ha sido más alta y, por ello, los programas de educación para ejecutivos también tendrán que adaptarse a esta nueva realidad. En la UTEC han centrado esfuerzos en tener a la innovación y la tecnología como ejes centrales de los programas. “Nos toca ser aún más ambiciosos y seguir sumando más socios de clase mundial”. Finalmente, las instituciones educativas se tendrán que repensar para poder acompañar a la fuerza laboral en este nuevo entorno. La amenaza más importante también es la oportunidad más grande. Se requerirá ser competitivos globalmente.

Universidad del Pacífico (UP)

UP

Universidad del Pacífico

La Universidad del Pacífico fue una de las primeras universidades que pospuso el inicio de clases apenas el Gobierno anunció el inicio de la cuarentena por la pandemia de COVID-19. “Nuestra prioridad era y sigue siendo preservar la salud de los estudiantes y de la comunidad, pero sin detener la educación; por eso, estuvimos entre las primeras universidades que tomaron la decisión de posponer el inicio de clases”, señala Martha Chávez Passano, vicerrectora académica de la Universidad del Pacífico.

Este tiempo –los primeros quince días previos a la ampliación de meses de confinamiento– les sirvió para planificar una estrategia que los ayudará a migrar de lo presencial a lo virtual. “Realizamos un plan de capacitación virtual de cada uno de los 852 profesores que ejercen la labor docente en todas nuestras facultades y carreras para el uso de la plataforma Blackboard Collaborate Ultra. Se trató de un entrenamiento individualizado y personal en el manejo de las plataformas digitales”, explica Chávez Passano. La Universidad del Pacífico desplegó un equipo de facilitadores que acompañaron las clases y sirvieron para asistir y solucionar todo tipo de consulta o dificultad que se presentó durante el proceso de adaptación virtual.

También, la entidad educativa puso a disposición de sus alumnos las grabaciones de todas las clases, incluso en las que no estaban matriculados. Por otro lado, la UP comenzó a emitir constancias y certificados de estudios de manera digital y con completa validez legal, para facilitar así el trámite de documentos sin necesidad de visitar sus instalaciones. Para este 2021, la universidad ha iniciado un plan estratégico de transformación digital orientado a la formación educativa de sus estudiantes. Por tal motivo, se ha logrado virtualizar tanto los servicios de biblioteca como los laboratorios (doce básicos y tres de ingeniería).

“El tema de la virtualidad continuará dentro de nuestro quehacer académico. Esto es una buena noticia, porque nos permitirá, por un lado, socializar la educación y, por otro, seguir desarrollando nuestras capacidades institucionales en cuanto al reto pedagógico que plantea el entorno virtual. Este era, al inicio, un plano poco experimentado por los docentes, pero hoy tenemos profesores mejor preparados, más seguros y conocedores de los desafíos del dictado remoto”, resaltó la vicerrectora.

Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)

Pontificia Universidad Católica del Perú.

Desde el primer día del estado de emergencia, la PUCP se adaptó rápidamente a la coyuntura. La digitalización se realizó en las tres primeras semanas de la cuarentena de marzo, lo que ayudó a identificar algunas necesidades que se fueron actualizando progresivamente durante 2020; entre ellas, la de replantear cursos, metodologías de enseñanza y brindar facilidades económicas para el alumnado. A través del Fondo Conectividad PUCP, seis mil miembros de la comunidad recibieron en sus casas un módem de internet, para facilitar así el acceso a las clases virtuales. Además, la universidad amplió el servicio de su plataforma educativa Paideia y se tomaron servicios en la nube para atender necesidades de acceso a software especializado.

También se usaron las redes de computadoras de la universidad para brindar servicios a distancia a los alumnos como el uso de Zoom y el G-Suite de Google, que fueron muy importantes por el uso intenso que tuvieron en las clases y en todas las reuniones de trabajo del centro educativo superior. Para este año, la PUCP anuncia que reforzará los mecanismos digitales para seguir brindando una educación de calidad. Además, pondrá a disposición de sus estudiantes, profesores e investigadores convenios internacionales con más de 300 ‘partners’ en más de 60 países, para garantizar oportunidades en movilidad estudiantil, docente y doble grado.

También proyecta promover nuevas alianzas con más universidades e institutos de primer nivel. Finalmente, continuará realizando ‘webinars’, ponencias internacionales y eventos con la participación de ‘speakers’ extranjeros, y mantendrá e incrementará en 1500 los módems adicionales para su comunidad universitaria.

Universidad de Lima

Universidad de Lima (UL)

Universidad de Lima

“El 2020 fue el primer año totalmente online en nuestra historia. Nos obligó a detenernos, pero también a avanzar mucho más rápido de lo que preveíamos. La presencia ausente, amenazante y asesina del virus nos tiene hace un año en un estado de emergencia indefinido”, asegura Óscar Quezada Macchiavello, rector de la Universidad de Lima. Por ello, dicha casa de estudios ha concluido la digitalización de sus procesos hasta convertirse en un campus virtual. “Nos reafirmamos en la consigna de que lo primero son las personas, de que si no vivimos para servir no servimos para vivir”, prosigue Quezada Macchiavello.

“La Universidad de Lima estableció una serie de medidas destinadas a adaptar el pago de las pensiones a la realidad económica de las familias de los alumnos. Así, se redujo en 10 % el monto de las pensiones; se brindaron facilidades de pago y se eliminaron las moras; se prestaron laptops y se otorgaron paquetes de datos a los alumnos; y se aumentó considerablemente el número de becas, entre otras acciones.

Los profesores, por su parte, aprendieron que en entornos virtuales el alumno debe protagonizar su proceso de enseñanza aprendizaje. En este nuevo escenario, el docente asume un rol de curador de contenidos, de mediador en la creación de experiencias pedagógicas significativas y de guía en la formación profesional e integral del estudiante. Además, entiende que la dinámica de la clase virtual es diferente a la de una presencial, sobre todo por el ritmo y la duración de su exposición oral”.

Para Quezada Macchiavello, el principal reto de 2021 de las universidades será diversificar los recursos, las herramientas y las metodologías de la enseñanza virtual. “La apuesta del año pasado fue garantizar una correcta implementación de la tecnología necesaria para el trabajo remoto. Este año, no se trata simplemente de hacer viable este tipo de educación, sino de aprovechar todas sus posibilidades: la gamificación, la evaluación en línea, el aula invertida. La virtualidad llegó para quedarse”, concluye.

Universidad San Ignacio Loyola (USIL)

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Universidad San Ignacio de Loyola.

“Ya estábamos preparados para afrontar este desafío, pues nuestros docentes dictan clases online desde hace diez años de manera exitosa”, afirma Justo Balmaceda, vicerrector académico de la USIL. Además, resalta que en 2018 se implementó USIL Digital Learning Factory, un laboratorio de producción y generación de contenido único en nuestro país, que potencia la educación virtual. Gracias a ello, en 2020 se dictaron más de 272 mil horas de sesiones y se hizo posible que más de 50 mil personas asistieran a unos mil eventos del Aula Digital del Sistema de Progresión Universitaria (SPU) de USIL.

Para este 2021, la USIL implementará la virtualización al 100% de los cursos en sus más de 35 carreras en ocho facultades y reforzará los simuladores y softwares para el aprendizaje de los alumnos en plataformas como Canvas, Zoom y Blackboard Collaborat. Además, fortalecerá los programas de Visiting Professor, para que los alumnos puedan continuar recibiendo clases de distintas universidades de más de 23 países con las que tiene convenio.

Cabe resaltar que la USIL contó el último año con ‘speakers’ extranjeros de distintas universidades, como la Universidad Argentina de la Empresa (Argentina), Universidad Ecotec (Ecuador), Universidad de Monterrey – UDEM (México), Universidad Externado (Colombia), Universidad Ana G. Méndez (Puerto Rico), UNIFEBE (Brasil), entre otras. Actualmente cuenta con más de 270 alianzas estratégicas con entidades educativas de los cinco continentes.

Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC)

UPC

Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.

La UPC anunció para este 2021 la alianza estratégica con Coursera –plataforma líder en educación– para la integración de contenidos digitales de clase mundial en sus programas académicos. “Esta alianza estratégica nos permitirá incorporar contenido digital desarrollado por instituciones de clase mundial en los cursos que ofrecemos, potenciando el aprendizaje y el desarrollo de competencias en todos nuestros alumnos”, señala Edward Roekaert, rector de la universidad.

La UPC destaca que se trata de la única universidad peruana, y una de las primeras en Latinoamérica, en incorporar cursos y certificaciones especializadas de algunas de las principales casas de estudios e instituciones del mundo, como Yale University, Columbia University, Northwestern University, Johns Hopkins University, The University of Chicago, The University of Toronto, Imperial College London, IBM, Facebook, Google, entre otras. Este sistema, además, incluye contenidos digitales desarrollados por estas mismas instituciones.

Universidad Científica del Sur (UCSUR)

UCSUR

Universidad Científica del Sur.

El año pasado, la Universidad Científica del Sur tuvo que adaptar su sistema educativo al mundo virtual. Esta adaptación estuvo acompañada de un programa de capacitación intenso para sus docentes, para que pudieran adoptar correctamente las herramientas tecnológicas necesarias para dictar las clases de manera digital sin perder la motivación de sus estudiantes. Por tal motivo, la UCSUR considera que 2020 les dejó tres lecciones importantes: la virtualización sí funciona, y funciona bien; la tecnología bien implementada ayuda a la eficiencia educativa; y que la universidad cuenta con un equipo académico que se encuentra a la altura de cualquier circunstancia o desafío que se pueda presentar ahora y en el futuro.

Para el año académico 2021, seguirán innovando en los que consideran sus tres grades pilares: continuar con la capacitación de habilidades digitales para los docentes; posicionar la virtualización de los cursos mediante la implementación de aplicaciones digitales en las carreras de salud, para lo cual utilizan el software de aprendizaje Complete Anatomy, que es utilizado en muchas universidades líderes en otros países; y, en lo que concierne a nuevas carreras, dentro de su portafolio de pregrado han implementado dos nuevas: Ingeniería Civil y Contabilidad Corporativa, esta última en asociación con la firma PwC.

Además, continuarán reforzando los más de cien convenios que tienen con diferentes centros de estudios internacionales, como ISCN (International Sustainable Campus Network) y AAMC (American Association of Medical Colleges), entre otros.

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