Con la experiencia de quien ha seguido de cerca la coyuntura política nacional e internacional durante décadas, Augusto Álvarez Rodrich regresa al prime time electoral con «Enfrentados», un nuevo espacio de conversación con los candidatos que buscarán llegar a la presidencia en 2026, que se transmitirá por América Televisión.

 Por: Renzo Espinosa Mangini

En un año electoral cargado de incertidumbre y escepticismo ciudadano, Augusto Álvarez Rodrich asume un nuevo reto televisivo: será uno de los conductores de «Enfrentados», el programa dominical de análisis político que se emitirá en América Televisión todos los domingos a las 10:00 p.m., inmediatamente después de «Cuarto Poder». Acompañado por Juan Carlos Tafur, el periodista y analista político liderará un formato de conversación presencial con los principales candidatos a la presidencia, apostando por el intercambio directo, las preguntas incómodas y la discusión de fondo, en un momento en el que el debate público exige más claridad que consignas.

¿Con qué ánimo empieza el Perú este año electoral?

La ciudadanía asiste a esta elección 2026 con muy poca esperanza de que un nuevo presidente tendrá un impacto sus vidas, lo cual explica el bajo interés de los peruanos por el proceso electoral en marcha.

¿Cómo evalúas este inicio de la campaña presidencial 2026?

Arranca lento y con poco entusiasmo ciudadano, pero a mediados de febrero se va a calentar. Me preocupa especialmente la violencia que pueda producirse contra candidatos por la abundancia de sicarios baratos que pueden ser preferidos a los expertos en marketing electoral, así como la pobreza de la mayoría de planes de gobierno.

Álvarez Rodrich y Tafur, en sus años iniciales de oficio, cuando el periodismo se aprendía en la calle y en redacción. Hoy vuelven a encontrarse frente a las cámaras.

Álvarez Rodrich y Tafur, en sus años iniciales de oficio, cuando el periodismo se aprendía en la calle y en redacción. Hoy vuelven a encontrarse frente a las cámaras.

¿Hay algún candidato que realmente marque la diferencia hoy?

A mí, al menos, todavía no. Quisiera ver qué proponen en asuntos cruciales como inseguridad, recuperación económica y corrupción; así como frente a la polarización que hoy afecta tanto las relaciones personales, políticas e institucionales por una intolerancia creciente.

¿Hay espacio para una sorpresa electoral en el Perú?

Lo que me más me sorprendería de esta elección es que no ocurra ninguna sorpresa. En el Perú, desde hace tiempo, lo más previsible es lo imprevisible.

¿Ves una elección más ideológica o más emocional?

Las elecciones siempre se definen más por lo emocional. Además, hoy dos terceras partes de la población no entiende qué es izquierda o derecha.

¿La política peruana hoy se define más en el Congreso que en el Ejecutivo?

Más en el Congreso por la debilidad del Ejecutivo. Pero eso puede cambiar si desde julio tenemos una presidencia inteligente con habilidad política, aunque no tenga mayoría en el parlamento.

¿Qué opinión tienes sobre la idea del Ejecutivo de privatizar Petroperú? ¿puede tener éxito?

Me entusiasma mucho que el gobierno actual haya tomado la gran decisión de enfrentar el problema antiguo y grave de Petroperú, que tiene tantos cómplices en la política y en los medios. Es quizá lo más valioso que ha hecho el MEF en la última década. El tiempo no le dará para privatizar Petroperú, un proceso que toma no menos de dos años, pero hay que avanzar en esa línea, junto con la formación de una comisión de la verdad para identificar a los responsables de dilapidar más de 17,000 millones de soles en los últimos tres años, que debieron usarse para necesidades fundamentales en salud o educación.

¿Cómo evalúas los primeros meses de Jorge Jerí como presidente?

Siempre hay motivos para la crítica, pero teniendo en cuenta lo poco que puede hacer un gobierno con plazo breve y base política precaria, lo veo bien, con sentido común, pero avanzando en asuntos clave como el barril sin fondo de Petroperú, o en la reconstrucción del papel de la tan venida a menos institución de la presidencia de la república. Tengo la impresión de que hemos tenido mucha suerte con los presidentes transitorios del último cuarto de siglo: Valentín Paniagua, Francisco Sagasti y José Jerí.

José Jerí en el centro del debate por Petroperú, una decisión que Álvarez Rodrich considera clave y largamente postergada.

José Jerí en el centro del debate por Petroperú, una decisión que Álvarez Rodrich considera clave y largamente postergada.

¿Crees que Jerí está usando este periodo de gobierno como plataforma política futura?

¿Qué político no piensa en su perspectiva política futura, especialmente uno de apenas 39 años? Mientras no lo haga robando recursos al estado, o decidiendo en asuntos públicos con interés particular, que no creo que esté ocurriendo ahora, no me parece mal.

¿Cómo observas la visita de José Antonio Kast al Perú?

Muy positiva. La sólida relación entre Perú y Chile tras el proceso en La Haya como consecuencia de una política de estado que cruzó varios gobiernos, al igual que la relación con Ecuador tras el acuerdo limítrofe de los noventas, me parece que son asuntos cruciales para el país que deben cuidarse y alimentarse, y estos encuentros, al margen de la ideología de los gobiernos de turno en cada lado, son muy valiosos.

Chile y Perú comparten una frontera clave. ¿Cómo evalúas la iniciativa conjunta frente al corredor humanitario?

Que Kast vea cómo cumple sus promesas, pero el pase por el Perú es imposible de concretar. Por nuestra parte, creo que la mayoría de venezolanos que llegaron al Perú por el desastre del chavismo (que la izquierda peruana, increíblemente, todavía defiende), no se irá tan rápido. Primero, porque la crisis en Venezuela aún va para rato. Pero, segundo, y más importante, porque ya tienen raíces en nuestro país. La delincuencia de unos pocos migrantes no debe manchar el sentido humanitario del éxodo de seres humanos en busca de un lugar para vivir, ellos y sus hijos.

José Antonio Kast y José Jerí, un encuentro que, como destaca Álvarez Rodrich, refuerza relaciones regionales construidas como política de Estado.

José Antonio Kast y José Jerí, un encuentro que, como destaca Álvarez Rodrich, refuerza relaciones regionales construidas como política de Estado.

Como periodista, ¿cómo interpretas la captura de Nicolás Maduro?

Como periodista observo lo que ocurre con la curiosidad intelectual de estar ante un gran hecho mundial que define una nueva era que es parte de todos los cambios que ocurren, pero con actitudes tan ridículas que parecen propias de esas películas tan graciosas como las iniciales de Woody Allen.

La intervención de EE. UU. en Venezuela: ¿fue necesaria o resulta peligrosa?

Me produce sentimientos cruzados: me emociona la caída de un genocida corrupto como Maduro que empujó a ocho millones de venezolanos a huir de su país, pero me preocupa que eso nutra los afanes de un presidente con aires imperiales como Trump, quien se cree el rey del mundo y ahora quiera ir por el canal de Panamá o Groenlandia, lo cual animará a Xi Jinping a ir por Taiwán y a Putin a dar otro zarpazo en otro país en Europa. El orden internacional post segunda guerra mundial ha colapsado, y entraremos a una fase de gran desorden internacional hasta que se establezca otro, con el riesgo creciente de que eso pase luego de una tercera guerra en la que los ‘juguetes’ de las potencias son mucho más letales que antes.

Para Augusto Álvarez Rodrich, la figura de Donald Trump encarna los riesgos de una nueva etapa de ambición imperial y desorden internacional

Para Augusto Álvarez Rodrich, la figura de Donald Trump encarna los riesgos de una nueva etapa de ambición imperial y desorden internacional

¿Cómo visualizas la creciente polarización entre izquierda y derecha en Sudamérica?

Es un fenómeno mundial que incluye al Perú, que se ha agravado luego de la pandemia, y que lleva a la gente a tener visiones muy distintas y distorsionadas de la realidad, impidiendo incluso ponernos de acuerdo en si algo es un hecho o no, lo cual perjudica mucho el funcionamiento de una sociedad.

Hoy, ¿qué es lo que más te preocupa del futuro político inmediato del país?

Además de la instalación y aceptación del crimen organizado como parte del ‘paisaje natural’ del país, me preocupa la polarización tan profunda entre sectores arrogantes que se creen dueños de la verdad, que se agrupan en colleras que funcionan como sectas religiosas que primero preguntan quién lo dijo, y no qué dijo, para ver si están de acuerdo o discrepan, y que carecen de capacidad para conversar con gente que piense distinto a ellos sin creer que son idiotas o corruptos solo por tener puntos de vista diferentes.

En perspectiva, ¿el Perú está hoy mejor o peor posicionado políticamente que hace un año?

Con muchos problemas, siento que estamos mejor. O quiero creer que estamos mejor. Siempre miro el futuro con optimismo, aun cuando este se vea tan incierto como ahora.

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