El periodista estrena «Enfrentados» en América Televisión y analiza el inicio de la campaña 2026, Petroperú, el escenario internacional y el momento político del Perú.
Por: Renzo Espinosa Mangini
Augusto Álvarez Rodrich vuelve a la televisión abierta en un momento particularmente complejo. «Enfrentados», el nuevo programa de debate político de América Televisión que conducirá junto a Juan Carlos Tafur, aparece en medio de una campaña presidencial cargada de incertidumbre y de un escenario internacional convulso.
Con décadas de oficio, Augusto nos habla sin rodeos. Analiza el poder, cuestiona a los gobiernos y observa la política con una mezcla de curiosidad y sentido común. En esta entrevista, reflexiona sobre Petroperú, el arranque electoral, los liderazgos transitorios, la captura de Nicolás Maduro y los equilibrios geopolíticos que hoy parecen romperse sin previo aviso.
Petroperú: una decisión que llega tarde, pero llega
Para Álvarez Rodrich, el debate sobre Petroperú no admite medias tintas. Celebra que, finalmente, el Ejecutivo haya decidido enfrentar un problema que califica como “antiguo y grave”, sostenido durante años por complicidades políticas y mediáticas. “Me entusiasma mucho que el gobierno actual haya tomado la gran decisión de enfrentar el problema de Petroperú”, afirma, y no duda en señalar que se trata de “quizá lo más valioso que ha hecho el MEF en la última década”.
Eso sí, es realista frente a los tiempos. La privatización, dice, no será posible en este gobierno. “El tiempo no le dará para privatizar Petroperú, un proceso que toma no menos de dos años”, explica. Pero insiste en que avanzar es clave, sobre todo si se acompaña de una comisión de la verdad que identifique a los responsables de haber dilapidado más de 17 mil millones de soles que pudieron destinarse a salud o educación.

Álvarez Rodrich y Tafur, en sus años iniciales de oficio, cuando el periodismo se aprendía en la calle y en redacción. Hoy vuelven a encontrarse frente a las cámaras.
Campaña 2026: arranque lento y riesgos latentes
El inicio de la campaña presidencial 2026, a su juicio, todavía no despega. “Arranca lento, pero a mediados de febrero se va a calentar”, anticipa. Sin embargo, su principal preocupación no es el ritmo, sino el clima en el que se desarrollará la contienda.
Álvarez Rodrich advierte sobre un riesgo poco discutido: la violencia. “Me preocupa especialmente la violencia que pueda producirse contra candidatos por la abundancia de sicarios baratos”, señala, en una frase tan cruda como inquietante. A eso se suma, dice, la pobreza de la mayoría de planes de gobierno, un mal recurrente que vuelve a poner en duda la calidad del debate electoral.
El factor sorpresa, marca registrada del Perú
Si algo caracteriza a la política peruana, es su capacidad para sorprender. O, mejor dicho, para confirmar que nada es previsible. “Lo que más me sorprendería de esta elección es que no ocurra ninguna sorpresa”, resume, con ironía.
Para Álvarez Rodrich, el Perú se ha convertido en un país donde lo inesperado es la norma. “Desde hace tiempo, lo más previsible es lo imprevisible”, dice, una idea que explica por qué los pronósticos electorales suelen quedar obsoletos antes de imprimirse.

José Jerí en el centro del debate por Petroperú, una decisión que Álvarez Rodrich considera clave y largamente postergada.
José Jerí y el valor de los gobiernos transitorios
Al evaluar los primeros meses de José Jerí como presidente, el periodista opta por una mirada contextual. Reconoce que siempre hay espacio para la crítica, pero subraya las limitaciones estructurales de un gobierno con plazo breve y base política precaria.
“Aun así, lo veo bien, con sentido común”, afirma, destacando avances en temas clave como Petroperú y la reconstrucción del rol de la Presidencia de la República. Incluso va más allá y lanza una reflexión poco habitual: “Tengo la impresión de que hemos tenido mucha suerte con los presidentes transitorios del último cuarto de siglo”, menciona, colocando en esa lista a Valentín Paniagua, Francisco Sagasti y el propio Jerí.
Chile, la región y la política de Estado
En medio de tanta incertidumbre, Álvarez Rodrich encuentra una nota positiva en la visita de José Antonio Kast al Perú. Más allá de las ideologías, destaca la importancia de cuidar las relaciones regionales construidas como política de Estado.
“La sólida relación entre Perú y Chile tras el proceso en La Haya me parece crucial”, señala, y recuerda que lo mismo ocurrió con Ecuador tras el acuerdo limítrofe de los noventa. Para él, estos encuentros son valiosos precisamente porque trascienden a los gobiernos de turno y refuerzan una mirada estratégica que el país no debería perder.

José Antonio Kast y José Jerí, un encuentro que, como destaca Álvarez Rodrich, refuerza relaciones regionales construidas como política de Estado.
Maduro, Trump y un mundo sin manual
La captura de Nicolás Maduro es, para Álvarez Rodrich, un hecho que marca época. Como periodista, lo observa con curiosidad, consciente de estar frente a un evento que define una nueva era. Pero no deja de notar el lado absurdo del poder. “Con actitudes tan ridículas que parecen propias de esas películas graciosas de Woody Allen”, comenta.
La intervención de Estados Unidos en Venezuela le provoca sentimientos encontrados. Celebra la caída de “un genocida corrupto”, pero teme las consecuencias. “Me preocupa que eso nutra los afanes de un presidente con aires imperiales como Trump”, advierte, y extiende el análisis a un tablero global donde Xi Jinping, Putin y otros líderes podrían sentirse legitimados a avanzar. Para él, el orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial ha colapsado, y lo que viene es un periodo de desorden peligroso.
Con «Frente a Frente, Álvarez Rodrich vuelve a poner esas reflexiones en pantalla. Sin estridencias, pero sin concesiones. Como el país que analiza cada noche: complejo, contradictorio y siempre dispuesto a sorprender.
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