Deep plane facelift, blefaroplastia, trasplante capilar y protocolos de longevidad. Los procedimientos que han ayudado a algunas estrellas de Hollywood a rejuvenecer con naturalidad y los casos que muestran cuándo menos es más.

Por: Micaela Simón 

Hollywood ha cambiado de manual. La era del bisturí descarado y los resultados excesivamente estirados parece haber quedado atrás. Hoy, los hombres más codiciados de la industria apuestan por tratamientos antiedad, procedimientos de rejuvenecimiento facial y protocolos de longevidad que buscan un objetivo muy distinto: verse mejor sin dejar de parecer ellos mismos.

Desde el facelift más sofisticado del momento hasta las técnicas de mantenimiento que obsesionan a Silicon Valley, estos son algunos de los procedimientos asociados a las estrellas que mejor han envejecido frente a las cámaras.

Marc Jacobs, 63 años

El diseñador ayudó a popularizar el codiciado Extended Deep Plane Facelift, una cirugía que no busca tensar la piel, sino reorganizar la estructura facial desde planos profundos. Diseñado por el cirujano Andrew Jacono, el procedimiento trabaja sobre el músculo, la grasa y el tejido conectivo manteniendo estas estructuras unidas.

El diseñador popularizó el Extended Deep Plane Facelift, una de las cirugías faciales más avanzadas del momento.

A diferencia de los liftings tradicionales, no desplaza la piel hacia los lados, sino que eleva los tejidos verticalmente para devolverlos a su posición original. El resultado es una recuperación más natural de los pómulos, una mejor definición de la mandíbula y una mejora visible del cuello, además de una duración que puede superar entre cinco y diez años a la de otras técnicas.

Tom Cruise, 63 años

El protagonista de Top Gun: Maverick es uno de los ejemplos más comentados de longevidad estética masculina en Hollywood. Especialistas suelen asociarlo a un enfoque conservador pero constante que incluiría bótox en frente y entrecejo, fillers en la zona media del rostro y tratamientos destinados a mantener el volumen facial.

A sus 63 años, sigue siendo uno de los referentes de la longevidad estética masculina en Hollywood.

También se mencionan procedimientos de rejuvenecimiento cutáneo como láser, radiofrecuencia y microneedling. Más allá de cualquier técnica específica, el consenso apunta a la disciplina y al mantenimiento continuo como las claves detrás de una apariencia que luce renovada sin alterar sus rasgos.

Bradley Cooper, 51 años

El actor de A Star Is Born suele aparecer en los análisis de estética masculina natural. Entre los procedimientos que algunos especialistas asocian a su evolución destacan una posible blefaroplastia superior para abrir la mirada, un trasplante capilar cuidadosamente ejecutado y ligeros retoques para mejorar la definición de la mandíbula y el cuello.

Su apariencia natural lo ha convertido en un ejemplo recurrente de rejuvenecimiento masculino discreto.

También se ha especulado sobre técnicas de restauración de volumen facial, ya sea mediante fillers o injertos de grasa en la zona de los pómulos, siempre manteniendo un resultado discreto.

George Clooney, 64 años

George Clooney sigue siendo el ejemplo más citado cuando se habla de envejecimiento masculino elegante. Su apariencia se asocia a intervenciones mínimas y estratégicas destinadas a preservar sus rasgos.

Para muchos especialistas, representa el ideal del envejecimiento elegante en Hollywood.

Entre los procedimientos que suelen mencionarse figuran una blefaroplastia leve, aplicaciones muy sutiles de bótox, rellenos discretos en la zona media del rostro y tratamientos con láser para mejorar la calidad de la piel. Algunos especialistas incluso sugieren un posible deep plane facelift y un lifting de cuello, aunque siempre bajo una filosofía de máxima naturalidad.

David Beckham, 50 años

El exfutbolista representa la tendencia del mantenimiento estético masculino moderno. Se le vincula con posibles trasplantes capilares, tratamientos de rejuvenecimiento cutáneo no invasivo y técnicas de armonización facial extremadamente discretas. La estrategia parece clara: conservar una imagen fresca, saludable y definida sin cambios notorios en la fisonomía.

Tratamientos sutiles y mantenimiento constante definen su enfoque de estética masculina moderna.

Brad Pitt, 62 años

Brad Pitt es posiblemente el caso más comentado de rejuvenecimiento masculino en Hollywood. Su aspecto en los últimos años ha llevado a numerosos especialistas a especular sobre procedimientos como deep plane facelift, blefaroplastia inferior, lifting de cuello e injertos de grasa facial para restaurar volumen.

Su rejuvenecimiento facial es considerado uno de los más exitosos y naturales de la industria.

El cirujano Terry Dubrow ha señalado que, si efectivamente se sometió a algún procedimiento, el resultado destaca por la ausencia de señales evidentes. Para muchos expertos, Pitt representa el estándar actual del rejuvenecimiento bien ejecutado.

Los excesos de la industria

No todos los resultados son celebrados. En una industria obsesionada con la juventud, algunos casos han demostrado que intentar borrar por completo el paso del tiempo puede terminar alterando la identidad facial.

Zac Efron, 38 años

El actor se sometió a una cirugía reconstructiva tras fracturarse la mandíbula. Sin embargo, los cambios posteriores en su apariencia alimentaron especulaciones sobre posibles implantes faciales y el uso de fillers en mentón, mejillas y labios.

Los cambios en su mandíbula y volumen facial generaron uno de los debates estéticos más comentados de los últimos años.

Muchos especialistas señalan que el crecimiento anormal de los músculos maseteros tras el accidente pudo haber influido significativamente en la transformación de su rostro.

Simon Cowell, 66 años

El presentador británico reconoció públicamente haberse excedido con ciertos tratamientos estéticos. Durante años, fue criticado por una apariencia excesivamente rígida asociada al uso de fillers faciales y bótox, convirtiéndose en uno de los ejemplos más conocidos de los riesgos del exceso.

El presentador reconoció públicamente haberse excedido con procedimientos como fillers y bótox.

Mickey Rourke, 73 años

Su historia es compleja. El paso por el boxeo profesional le provocó múltiples fracturas en nariz, mandíbula y pómulos que requirieron cirugías reconstructivas.

Su transformación suele citarse como uno de los casos más extremos de intervenciones faciales en Hollywood.

Sin embargo, fueron los posteriores procedimientos estéticos, incluidos implantes faciales y rellenos, los que terminaron transformando radicalmente su apariencia y alejándola de sus rasgos originales.

Ryan Gosling, 45 años

Durante 2024, varios análisis estéticos en redes sociales lo señalaron como un posible ejemplo del llamado “pillow face”, término utilizado para describir un aspecto excesivamente hinchado o voluminoso.

Las especulaciones sobre posibles retoques lo colocaron en el centro del debate sobre el llamado «pillow face».

Aunque nunca ha confirmado haberse sometido a procedimientos estéticos, las especulaciones apuntaron a posibles rellenos dérmicos, lipofilling facial o tratamientos similares. Su caso demuestra cómo incluso cambios sutiles pueden generar debate cuando se trata de rostros tan reconocibles.

La nueva regla de Hollywood

La conclusión parece sencilla: el objetivo ya no es aparentar veinte años menos, sino parecer una versión más descansada y saludable de uno mismo. En la nueva era de la medicina estética masculina, los resultados más admirados son precisamente aquellos que nadie puede identificar a simple vista.

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