Javiera Arnillas Cartagena es una mujer transgénero que encontró en la actuación y el modelaje un espacio de expresión y libertad. Cursa el cuarto ciclo en la Facultad de Artes Escénicas de la PUCP y ya ha protagonizado su primera película. Conversamos con ella sobre su carrera, su transición y la discriminación que implica mostrar su identidad de género en nuestra sociedad.

Por María Fernanda Gálvez / Fotos de Gonzalo Miñano

JAVIERA ARNILLAS

“Soy una mujer que aspira a tener una familia, que quiere desarrollarse profesionalmente y contribuir a la sociedad. No le veo ningún daño a eso”, afirma Javiera.

Javiera Arnillas nació en Chincha Alta hace 22 años y, desde que tiene uso de razón, siempre se sintió mujer. Nunca se identificó con su genitalidad y en el 2016 tomó la decisión más difícil de su vida: cambiar físicamente e iniciar su transición psicológica y hormonal.

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Javi —como le dicen sus amigos— me cuenta con una sonrisa que se siente una mujer linda; pero sobre todo, empoderada. “Me siento más segura de poder ser yo misma y transmitir esa seguridad a otras mujeres trans. Todas somos hermosas”, asegura mientras se alista frente al espejo para la sesión de fotos.

— ¿En qué momento decidiste expresar tu identidad de género ante la sociedad? 

— Después de toda una frustrante adolescencia viviendo de una manera masculina, decidí realizar cambios físicos y me atreví a usar prendas femeninas. Fue muy liberador, después de esconderme tantos años.

— ¿Cómo reaccionó tu familia?

— Siempre hubo respeto y empatía. Al igual que yo, ellos también pasaron por un proceso. Por muchos años, me había presentado ante la sociedad como varón y había adquirido comportamientos ligados a lo masculino. Desligarme de eso me costó tanto a mí como a mi familia.

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— ¿Has sido víctima de discriminación?

— Sí, sobre todo al inicio de mi transición, cuando empecé a vestirme como quería y mi cuerpo aún no alcanzaba cierta feminidad. Pienso que al ver un cuerpo trans, algunas personas sienten la necesidad de reaccionar y reafirmarse a través de insultos y discursos de odio. 

JAVIERA ARNILLAS

Javiera Arnillas quiere ser la primera chica trans del país en pisar una pasarela de alta costura.

Sin vagina, me marginan

La joven actriz protagonizó junto a Marina Kapoor la película Sin vagina, me marginan, dirigida por Wesley Verástegui. Esta comedia retrata de forma lúdica la situación crítica a la que se enfrenta la comunidad trans en Lima. Una producción filmada enteramente con un iPhone y un presupuesto de cinco mil dólares.

—  Cuéntame sobre la película Sin vagina, me marginan.

— La idea y el concepto fue de Wesley Verástegui. Fui al casting y, luego de leer el texto, decidí que quería ser parte del proyecto. Comenzamos a rodarlo en septiembre del 2016. Considero que la exposición mediática de lo diferente ayuda a crear conciencia de lo retrasado que está el país en materia de derechos humanos.

—  Cancelaron su estreno en el cine…

— El 19 de septiembre del año pasado era la fecha de estreno oficial en las salas de Cinestar. Sin embargo, dos días antes nos avisaron que iban a cancelar su proyección debido a quejas de a un grupo de padres de familia al cual les parecía ofensiva la palabra “vagina”. Los interesados pueden verla en la nueva plataforma de streaming peruana Indie.

Identidad no reconocida

En el Perú, no existe una ley que reconozca a las personas transgénero. Sin embargo, un grupo de alumnos y alumnas de la PUCP logró que el Consejo Universitario aprobara la Reforma Trans, iniciativa que permite a los estudiantes transgénero usar los nombres (no los apellidos) que ellos decidan para realizar los trámites internos. Hoy, el carné universitario de Javi la identifica y reconoce en su espacio educativo; pero solo ahí.

JAVIERA ARNILLAS

Javiera considera que medidas como la Reforma Trans podrían sentar precedente para legislar sobre el tema en atención a los derechos de la comunidad trans en el Perú.

—  ¿Cómo te hace sentir que tus documentos oficiales no te identifiquen? 

—  Me siento desprotegida y vulnerada. Todos tenemos derecho a una identidad. Me muestro hacia la sociedad como una mujer y lo que aparece en mi DNI no me representa. Es muy frustrante ir a realizar algún tramite y que la gente me mire mal. 

— ¿Cómo empezar a concientizar a la sociedad sobre la diversidad?

— Es esencial que la educación tenga un enfoque de género. Desde pequeños se nos debe enseñar que el mundo es diverso, que no solo es un color o el otro, sino que hay una gama de posibilidades. Ser diferente no debe ser motivo de burla y violencia.

Comunidad valiente

Javiera pertenece a un sector de la población que ha sido (y sigue siendo) blanco de actos de discriminación tanto social como laboral, y de violencia psicológica y física. Incluso, estos crímenes de odio injustificado le han arrebatado la vida a personas solo porque se perciben como trasgresoras de las normas tradicionales de género, del binomio hombre/mujer, y cuyas anatomías difieren de los cuerpos “femeninos” y “masculinos” estándar.

JAVIERA ARNILLAS

El 18 de junio de este año, la OMS reconoció que la transexualidad no es una enfermedad mental.

Cada 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo LGBT, una jornada en la que los miembros de la comunidad y sus simpatizantes manifiestan públicamente su lucha por la tolerancia, igualdad y dignidad del colectivo. Una lucha urgente.

— Para ti, ¿qué es el orgullo?

— Es reivindicación. Una poderosa forma de saber que somos diferentes y encontrar en esa diversidad seres hermosos y bellos. Históricamente se nos ha censurado y se nos ha relacionado con lo negativo y despreciable. Sentirse orgulloso e identificarse con lo abyecto es difícil, pero cuando lo logras es hermoso.

@to.mas.lab: "Estar calato es estar vulnerable. Ser humano, con defectos, con cicatrices, metafóricas y reales. No se trata de arcoiris y unicornios todo el día. Ser LGTBIQ en una sociedad que te margina es muchas veces crecer lleno de inseguridades, físicas y mentales; pre conceptos de cómo deberías ser, cómo debería ser tu cuerpo. Ser LGTBIQ en el Perú es crecer fuerte, con la piel más gruesa para que todo te duela menos. Es aprender a aceptarse como eres, y no solo con tu sexualidad o género, es aceptarte calato y decir: “¡M*erda, este soy yo y qué feliz me siento!”. Ocultarte o pasar caleta es esconderte para que el resto esté cómodo. ¡Amarte es poder! No hay mucho que uno pueda cambiar sobre su físico… Si eres de tal o cual forma, pero lo que sí puedes hacer es tener confianza en ti mismo, amarte como eres y eso te da fuerza. Abracemos nuestras “imperfecciones” y que no nos limiten; aceptémonos distintos. Abracemos los cuerpos diferentes, todas las identidades, todos los colores. Descubramos lo que nos hace parecidos en vez de buscar lo que nos diferencia. Se trata de estar cómodo contigo mismo, de empoderarte y estar orgulloso de quien eres." · · 📸 @robertotoya · · #CalatoSiempreCaletaNunca #Pride #TransIsBeautiful #LGBT #trans #model #actress #afroperuvian

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— ¿Tienes enamorado?

— Sí. Estoy contenta de haber encontrado a alguien que, pese a todas las trabas sociales, quisiese estar conmigo. Es triste y lamentable que muchas personas trans no puedan vivir libremente el amor.

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Cuando salen juntos, ¿han pasado momentos incómodos?

Hay ocaciones que sí escucho que hablan a nuestras espaldas, pero también hemos pasado desapercibidos. Ambos hemos pasado por procesos similares. Hemos sido sujetos de rechazo por ciertas personas, por lo que sabemos lidiar con eso.

 — ¿Qué le dirías a las personas que rechazan la diversidad?

— Simple: las lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queer y todos los seres diversos contribuimos positivamente a la sociedad. Quieran o no, estamos aquí. Merecemos los mismos derechos que cualquier persona y vamos a hacer todo lo necesario para que se nos considere como tal.