Desafiante y cool, el look de Anne de Edinburgo demostraba su fuerte personalidad con un repertorio de conjuntos con estampados vistosos, superposición de capas y turbantes.

Por Redacción COSAS

Sus looks empiezan a ser redescubiertos por los seguidores de la serie “The Crown”, donde es retratada en su juventud por la actriz Erin Doherty. En los años sesenta, la royal veinteañera, segunda hija de la reina Isabel II, sorprendía a todos con un repertorio de conjuntos con estampados vistosos, superposición de capas y turbantes en sus looks más informales. La elección de su ropa era solo una forma más en que esta royal de gesto desafiante y cool, demostraba su fuerte personalidad. Ella sería, por cierto, la primera de los tres hijos divorciados de la reina en decidirse a poner fin a un público matrimonio, con todo lo que eso conllevó.

El redescubrimiento de la princesa Anne como un ícono de estilo de la corona alcanzó un momento clave –y quizás una absoluta confirmación- durante el último London Fashion Week, cuando entregó al Premio Queen Isabel II al Diseño Británico, a la diseñadora Rosh Mahtani.

Aunque la única hija de la reina ha heredado algunos de sus gustos al vestir, lo cierto es que con el paso de los años la princesa Anne ha desarrollado su propio estilo. Su desenfado se fue depurando con el tiempo y hoy podemos ver en ella una estética definida, elecciones con un sello muy propio y una predilección, como en ninguna otra royal, por lo masculino.

Anne Andrew Parker

La princesa Anne junto a su amigo, Andrew Parker-bowles.

Estilo propio

El traje de chaqueta y pantalón es uno de sus preferidos. Verla vestida así es tan habitual como verla enfundada en el uniforme de la Royal Navy, con el que suele acudir a los desfiles militares.

Otra de sus elecciones recurrentes y, posiblemente, la que más sorprende, son los lentes de sol deportivos de Adidas. Se trata de un accesorio que suelen portar quienes practican atletismo o ciclismo, pero en este caso es uno de los que mejor luce la princesa, que hace juego con abrigos y joyas.

Algo que sí ha heredado de su madre es el gusto por los colores atrevidos. Desde el violeta más encendido hasta el verde lima, no teme combinarlos. Además, asombra siempre con sus elecciones de calzado. La décimo cuarta en la línea de sucesión al trono acostumbra mezclar faldas de corte midi plisadas o vestidos largos con botas de media caña y estilo cowboy, o sobrios abrigos con cuello de piel y con botas planas. Una combinación digna de las pasarelas de Dior –durante varias temporadas esta fue una de sus propuestas bandera–, pero que ha desfilado desde hace mucho en las más importantes citas de la familia real británica, gracias a Anne.