Augusto Ferrero y María Amalia ofrecieron en su departamento un coctel de despedida al embajador de Italia en el Perú Mauro Marsili y su esposa Carla Marsili. Cuando Augusto Ferrero fue embajador del Perú en Italia, disfrutó mucho con su familia en ese país y tendieron extraordinarios puentes intelectuales y diplomáticos con el nuestro. Esta cercanía continúa al término de las funciones de los esposos Marsili en el Perú, ya que Augusto fue honrado en mayo último por el presidente de la República y el ministro de Relaciones Exteriores de Italia con la condecoración de La Ordine della Stella d’Italia nel el grado di Commendatore, reforzándose las excelentes relaciones de ambos países.