Pionero del arte electrónico y fundador del mítico colectivo E.P.S. Huayco, el artista suizo-peruano falleció a los 82 años, dejando un legado donde la tecnología y la ecología se funden en una eterna «danza de luciérnagas».
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas
El arte contemporáneo peruano pierde a una de sus figuras más luminosas. Francesco Mariotti, el hombre que convirtió la electricidad en una herramienta de crítica social y misticismo andino, falleció el 22 de enero de 2026.
A lo largo de seis décadas, Mariotti construyó ecosistemas lumínicos que desafiaron la comprensión de su época, ganándose el título de un «genio incomprendido» que encontró su lugar en la historia como el puente definitivo entre el arte, la ciencia y la sociedad.
Nacido en Berna en 1943, Mariotti llegó al Perú a los diez años, una mudanza que marcaría su ADN creativo. Su formó en Hamburgo y París en los años 60. En 1968 participó en la Documenta 4 de Kassel con el proyecto «Geldmacher-Mariotti», donde adelantaba su fascinación por la interactividad y la tecnología como un lenguaje democrático.
En 1969, Mariotti expuso «El Movimiento Circular de la Luz» en la X Bienal de São Paulo. A su regreso al Perú, Mariotti y Luis Arias Vera organizaron el Contacta 71 y 72 en el Parque Neptuno y el Parque de la Reserva, donde congregaron 250 mil personas, entre artistas, artesanos, músicos y poetas se hicieron presentes.

Fireflex Memorial de Heidelberg. Un paso para conquistar a los jóvenes. / 2019
Gestión en Sinamos
Francesco Mariotti es contratado por el Gobierno de Juan Velasco Alvarado para trabajar en el Sistema Nacional de Movilización Social (SINAMOS). Allí estuvo junto a María Luy —su compañera de vida y arte—, para desarrollar proyectos de arte en sectores populares. Además, organizaron festivales Hatariy (1972) e Inkarri (1973 y 1974) en Cusco.
En 1976 crearon el curso «Concepción y desarrollo de proyectos de arte y comunicación» en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, siendo la primera vez que se impartía en el país.
Retorno a Europa
Francesco Mariotti entendió que el arte debía ser un huayco que arrasara con las élites. Por ello, junto a artistas como María Luy, Herbert Rodríguez y Juan Javier Salazar, fundó el colectivo E.P.S. Huayco (Estética de Proyección Social). Su obra más icónica es «Sarita Colonia» (1981), elaborada con miles de latas de leche recicladas sobre una duna de la Panamericana Sur.
Sin embargo, Mariotti regresó a Suiza. De 1981 a 1986 colaboró con Rinaldo Bianda en la Galería Fabiana y en el Festival de Videoarte de Locarno, llegando a ser secretario general. En 1987 se trasladó a Zúrich, donde vivió y trabajó hasta 2025, realizando sus tecnoesculturas inspiradas en los tocapus incas y el comportamiento de los insectos que buscaba reconectar al ser humano con la naturaleza.

Francesco Mariotti es suizo- peruano. Sus última exposiciones en el MAC y el MALI se dieron en los últimos años.
Su última exposición fue «El pensamiento es un jardín híbrido» presentada en el MALI y el MAC Lima. Ambas entidades destacaron “su incansable práctica artística y activismo cultural fueron siempre inseparables de su compromiso ético y su profunda convicción en relación al arte”. Descansa en paz, genio.
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