La nutricionista Adriana Carulla comparte su enfoque sobre alimentación saludable, bienestar y crianza, apostando por hábitos sostenibles y una vida equilibrada lejos de «dietas milagro»
Por Micaela Simón
Adriana Carulla tiene claro lo que hace y por qué lo hace. Pero no siempre fue así. A los 16 años ya trabajaba en un gimnasio dando clases y entrenando a otros, mas por gusto que por un plan definido “La gente me preguntaba qué debía comer después de entrenar y yo decía: no tengo idea”.
Fue ese vacío, más que una vocación previa, el que la llevó a interesarse por la nutrición y a empezar a construir el camino que hoy sostiene.

“si una marca no está alineada con lo que yo pienso, no trabajo con ella”
Tiene 48 años, es nutricionista y madre de Alejandro (17) y Sebastián (16). Habla con entusiasmo y total soltura; su vida ha estado siempre ligada al deporte y a la promoción de una alimentación consciente.
Desde hace 18 años es embajadora de un conocido supermercado peruano y trabajó con empresas internacionales, siempre bajo un criterio claro: “si una marca no está alineada con lo que yo pienso, no trabajo con ella”.
Fiel a esa misma línea, es tajante frente a ciertas tendencias: “Estoy en contra de todo lo que sea magia, pastillas o resultados inmediatos”.

Adriana Carulla junto a sus hijos Sebastián y Alejandro.
Equilibrio sin perfección
Esa estructura convive con una vida que no siempre es ordenada. Hace seis años se divorció y tuvo que reorganizar su dinámica familiar. En su casa, el estilo de vida saludable existe, pero no como un ideal perfecto.
Sus hijos hacen deporte, pero también negocian lo que comen. “No porque yo sea nutricionista se alimentan perfecto”.
Más que imponer reglas, le interesa el mensaje que se construye a largo plazo. “Si una mamá está todo el tiempo diciendo que no le gusta cómo se ve, eso lo absorben los hijos”.
En redes sociales mantiene ese mismo criterio: bajar la exigencia y cuestionar lo que se muestra como estándar. “Quiero que la gente entienda que eso que ven no es real”.
Suscríbase aquí a la edición impresa y sea parte de Club COSAS.