El proyecto plantea llevar el Metropolitano bajo tierra entre Balta y el Boulevard para recuperar espacio público en la Av. Bolognesi. ¿Es la solución para reconectar Barranco o una medida aislada frente a un problema mayor de movilidad en Lima?

Por: Renzo Espinosa Mangini 

El paso del Metropolitano por Barranco vuelve al centro de la discusión. La propuesta del arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos plantea soterrar el carril exclusivo entre las estaciones Balta y Boulevard, a lo largo de la Av. Bolognesi, con el objetivo de reconectar un distrito que, según vecinos y urbanistas, quedó partido en dos.

Hoy, el carril segregado funciona como una barrera física y simbólica entre el Barranco más turístico, cercano al malecón, y el Barranco más residencial, hacia Surco. La idea es que los buses circulen por un túnel de 650 metros —que iniciaría después del óvalo Balta con una rampa de descenso de 50 metros— y que en la superficie surja un paseo con áreas verdes, terrazas y cafés, al estilo de Las Ramblas de Barcelona.

Vista aérea de la Av. Bolognesi, el eje que conecta Miraflores con Chorrillos y que hoy funciona como una frontera urbana dentro de Barranco. “Es la última vía norte-sur antes de Los Próceres”, advierte Aldo Facho, recordando que su saturación responde a una escala metropolitana, no solo distrital.

Vista aérea de la Av. Bolognesi, el eje que conecta Miraflores con Chorrillos y que hoy funciona como una frontera urbana dentro de Barranco. “Es la última vía norte-sur antes de Los Próceres”, advierte Aldo Facho, recordando que su saturación responde a una escala metropolitana, no solo distrital.

Recuperar el espacio público

Ortiz de Zevallos sostiene que el soterramiento permitiría mantener el servicio del Metropolitano y, al mismo tiempo, devolverle vida a la avenida. “El propósito es recuperar las zonas separadas del distrito”, ha señalado. La propuesta incluye un paseo elevado 1,4 metros para garantizar ventilación natural del túnel y mantener los cruces peatonales y vehiculares en jirones como Vigil, Santa Rosa y Cajamarca.

Además, el proyecto abre la posibilidad de que la Av. Bolognesi vuelva a tener doble sentido vehicular, siempre que se mejore la gestión del tránsito en vías paralelas. Según su planteamiento, podría ejecutarse bajo una alianza público-privada y generar un impacto positivo en el valor del entorno.

Vecinos como Fernanda Sota ven con buenos ojos la idea. Consideran que el Metropolitano no solo dividió el distrito, sino que recargó avenidas internas como San Martín, convirtiendo el centro de Barranco en paso obligado hacia el sur.

El carril segregado del Metropolitano atraviesa el corazón de Barranco y divide el distrito en dos: hacia el mar, la zona más turística; hacia Surco, el perfil más residencial.

¿Solución estructural o medida parcial?

Pero no todos creen que soterrar 650 metros sea la respuesta definitiva. El urbanista Aldo Facho, consultado por COSAS, advierte que el problema supera el diseño actual de la avenida.

“La Av. Bolognesi es la última vía norte-sur antes de llegar a Los Próceres, en Surco. La Escuela Militar de Chorrillos y la Base Aérea Las Palmas funcionan como una enorme barrera urbana. Su superficie equivale a una vez y media el distrito de Barranco”, explica.

Desde su mirada, si bien el diseño actual de Bolognesi prioriza autos y al Metropolitano, generando barreras y dificultando el tránsito peatonal, soterrar el servicio no resolvería el problema estructural. “No va a cambiar el hecho de que es la única avenida que permite ir de Miraflores a Chorrillos. Lo que posiblemente suceda es que el espacio que deje el Metropolitano sea ocupado por más buses o vehículos particulares, manteniendo la fractura urbana que preocupa”, sostiene.

Además, plantea interrogantes técnicos: “Hay que evaluar dónde inicia y termina el túnel, cómo se resuelven las entradas y salidas, y cuál sería el impacto en superficie de las estaciones. Si es semi enterrado, ¿cómo se manejarán los cruces peatonales y vehiculares?”.

Cruces, rejas y veredas estrechas marcan la experiencia peatonal en Bolognesi. El debate no es solo técnico, sino urbano: “El diseño actual prioriza autos y buses, generando barreras y dificultando el tránsito de las personas”, sostiene el urbanista.

Cruces, rejas y veredas estrechas marcan la experiencia peatonal en Bolognesi. El debate no es solo técnico, sino urbano: “El diseño actual prioriza autos y buses, generando barreras y dificultando el tránsito de las personas”, sostiene el urbanista.

¿Cuál sería la solución entonces?

Para Facho, la respuesta no es una sola obra, sino un conjunto de decisiones coordinadas. “Es importante entender que hay varias acciones cuya sumatoria va a generar una solución integral”, señala.

La primera, dice, es rediseñar la vía asumiendo que el Metropolitano no siempre podrá circular a velocidad de autopista. “Los buses deben transitar a velocidades compatibles con una avenida convencional. En el centro de Bogotá, por ejemplo, el Transmilenio circula sin separaciones rígidas. En varios centros históricos europeos, tranvías y peatones conviven en el mismo espacio”.

La segunda medida apunta a una transformación mayor: “Es urgente gestionar la urbanización integral de la Escuela Militar de Chorrillos y la Base Aérea Las Palmas. Ambos predios se han ido urbanizando sin una visión pensada desde y para la ciudad. Se necesitan nuevas vías norte-sur y los aportes urbanos que Lima demanda”.

Y subraya un punto clave: “Estas acciones requieren liderazgo metropolitano y coordinación entre distritos. No es solo una obra puntual, es una visión urbanística integral”.

Para el urbanista, incluso en otros distritos consolidados, el sistema podría replantearse. “Lo primero es la seguridad y la accesibilidad integral. En vías estrechas, servicios como el Metropolitano tendrán que bajar la velocidad y transitar como cualquier vehículo”, afirma.

La Av. Bolognesi concentra hoy tránsito local y metropolitano en un solo corredor, con alta presión vehicular y poco espacio para el peatón.

La Av. Bolognesi concentra hoy tránsito local y metropolitano en un solo corredor, con alta presión vehicular y poco espacio para el peatón.

La postura de la ATU

Por su parte, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) indicó que no existen documentos formales ingresados sobre la propuesta. La entidad recordó que cualquier mejora debe pasar por estudios de factibilidad y que su prioridad es elevar la calidad del servicio, renovar la flota y mejorar la interconexión con la Línea 1 del Metro y los corredores complementarios.

El debate está abierto. Soterrar el Metropolitano en Barranco podría transformar la Av. Bolognesi en un nuevo eje de encuentro ciudadano. Pero también deja sobre la mesa una pregunta mayor: ¿basta intervenir un tramo para sanar una fractura urbana que responde a decisiones metropolitanas de fondo?

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