La iniciativa proyecta intervenir los 25,000 metros cuadrados del complejo histórico. La obra permitirá proteger documentos invaluables del siglo XVI y reabrir espacios culturales que permanecen clausurados desde 2019 por fallas estructurales.

Por: Luis Mauricio Málaga Fuenzalida

La noche del jueves 21 de mayo, el Museo de Sitio Bodega y Quadra fue escenario de la presentación oficial del Proyecto de Recuperación de la Manzana del Correo de Lima. Durante dicho evento, la Gerencia de Planificación, Gestión y Recuperación del Centro Histórico de Lima (PROLIMA), dejó en claro que el tiempo juega en contra del patrimonio nacional, ya que la inacción prolongada amenaza con desaparecer siglos de historia documental y arquitectónica en el corazón de la capital.

El evento se llevó a cabo en el Museo de Sitio Bodega y Quadra y contó con la participación de diversos voceros, quienes expusieron el proyecto ante una audiencia vinculada al ámbito patrimonial y cultural. (Créditos: PROLIMA)

La iniciativa, impulsada por la Municipalidad Metropolitana de Lima, plantea una intervención sin precedentes en este conjunto monumental de 25,000 metros cuadrados. El gerente de PROLIMA, Luis Martín Bogdanovich, enfatizó que el patrimonio no puede seguir esperando, advirtiendo que el verdadero riesgo en la actualidad no es intervenir, sino permitir que una infraestructura invaluable colapse de manera irreversible por falta de decisión.

El edificio presenta un estado crítico, con amplias áreas inutilizadas, deterioro estructural progresivo, humedad, presencia de xilófagos y riesgos de incendio por instalaciones informales en el entorno.

Infraestructura en estado crítico

En su exposición, Bogdanovich, recordó la dimensión histórica del espacio: “hablar de la manzana del Correo no es solo hablar de un hito arquitectónico, sino de un testigo vivo de la evolución urbana, social y comunicativa de nuestra ciudad”. Sostuvo además que la intervención responde a un trabajo sostenido en el tiempo, “Desde el año 2016 hemos venido realizando una serie de acciones decididas para poner en valor el patrimonio del centro e, inicialmente, pusimos la mirada en el edificio de Correos y Telégrafos”. Sobre el estado del inmueble, fue enfático al describir la evolución del deterioro: “Recuerdo que hace diez años todo el espacio que corresponde al Archivo General de la Nación estaba en uso, mientras que hoy solo el 30% se encuentra operativo”.

El proyecto busca recuperar integralmente la Casa de Correos, proteger el acervo documental del país, modernizar el Archivo General de la Nación y reactivar espacios culturales históricos. (Créditos: PROLIMA)

El diagnóstico del complejo, cuyos orígenes de servicio postal se remontan a 1552, es alarmante. De la extensión total del inmueble, apenas 6,000 metros cuadrados tienen un uso efectivo, mientras que el resto sufre un deterioro progresivo marcado por la humedad y la presencia de xilófagos. A esto se suma el uso de tabiquerías improvisadas de drywall que alteran la espacialidad original y, sobre todo, un alto riesgo de incendio provocado por la presencia de comercios de comida no regulados con peligrosas instalaciones de gas en el entorno inmediato.

Un nuevo Archivo General de la Nación

El corazón indiscutible de este proyecto es el rescate del Archivo General de la Nación (AGN), entidad encargada de custodiar la memoria del Perú desde el siglo XVI. Actualmente, la institución opera de manera precaria, confinada únicamente al primer nivel debido a fallas estructurales, y utilizando apenas el 29 por ciento del área que administra.

El proyecto prioriza el rescate del Archivo General de la Nación, actualmente limitado por fallas estructurales, mediante una ampliación que triplicará su capacidad operativa. (Créditos: PROLIMA)

La intervención proyecta una expansión masiva que llevará sus instalaciones de los 1,700 metros cuadrados actuales a cerca de 6,000, lo que representa un crecimiento del 256 por ciento en su capacidad operativa.

Tecnología de punta

Las nuevas instalaciones del AGN dejarán atrás la precariedad para implementar estándares internacionales de museografía y conservación. Los repositorios serán diseñados como bloques compartimentados con alta resistencia al fuego y estarán protegidos mediante tecnología VESDA de detección temprana, sumado a sistemas de extinción con gases limpios y agua nebulizada.

La intervención permitirá que el Archivo pase de operar en condiciones precarias a contar con infraestructura adecuada para resguardar y gestionar su acervo documental. (Créditos: PROLIMA)

Asimismo, se construirán áreas especializadas de cuarentena y conservación, junto con una robusta infraestructura que permitirá digitalizar el vasto acervo documental, del cual actualmente solo el 4 por ciento se encuentra en formato virtual.

Se implementarán áreas de conservación y digitalización que permitirán proteger y modernizar el acervo. (Créditos: PROLIMA)

En esa línea, el equipo técnico de PROLIMA explicó que el enfoque del proyecto responde a una lógica integral de protección del acervo, “El archivo como núcleo debe estar completamente resguardado desde la concepción arquitectónica”, señalaron los arquitectos Rodolfo Serrano y Fiorella Quispe durante la ponencia.

El renacer de un trabajo previo

Más allá de los documentos, el proyecto devolverá a la ciudad la majestuosidad de la fachada y los interiores inaugurados en 1897 bajo la dirección del arquitecto peruano-europeo Eduardo de Brugada. Los trabajos de restauración contemplan la recuperación de los vitrales históricos ubicados en el primer patio y en el patio central, así como la rehabilitación de los materiales de los pisos antiguos.

El proyecto restaurará la fachada e interiores de 1897, recuperando vitrales, pisos y bloques de vidrio originales para devolver al edificio su valor arquitectónico y funcional. (Créditos: PROLIMA)

Además, se volverán a habilitar los bloques de vidrio originales del suelo, una innovación de la época diseñada específicamente para proveer de luz natural a las extensas áreas del sótano.

El regreso de los atlantes y el Tambo virreinal

Una de las misiones más simbólicas de la obra será reintegrar elementos que fueron mutilados o escondidos con el paso de las décadas. Por un lado, se restituirán las históricas esculturas de los atlantes del Pasaje Piura, piezas invaluables que fueron retiradas en 1964 por orden de la entonces alcaldesa Anita Fernandini de Naranjo.

El proyecto contempla la restitución de las esculturas conocidas como los atlantes como parte de la recuperación de elementos escultóricos históricos del conjunto. (Créditos: PROLIMA)

Por otro lado, la intervención recuperará en su totalidad el antiguo Tambo de Polvos Azules, una edificación de origen virreinal del siglo XVIII actualmente invisibilizada, que será transformada para convertirse en el nuevo y monumental ingreso principal del Archivo General de la Nación.

Las esculturas de los atlantes del Pasaje Piura habían sido retiradas en 1964 por disposición de la entonces alcaldesa Anita Fernandini de Naranjo.

Gastronomía, cultura y nuevos espacios públicos

El impacto urbano del proyecto incluye la reapertura de instituciones que permanecen clausuradas desde 2019 debido al grave estado del edificio. El Museo Postal y Filatélico y la Casa de la Gastronomía Peruana volverán a recibir visitantes con accesos independientes y propuestas renovadas.

El proyecto permitirá la reapertura del Museo Postal y Filatélico y la Casa de la Gastronomía Peruana, cerrados desde 2019, con nuevas condiciones de acceso y funcionamiento. (Créditos: PROLIMA)

Este último espacio servirá como punto de partida para integrar nuevos ambientes educativos y de investigación orientados a celebrar el mestizaje cultural iniciado en el siglo XVI, consolidando a toda la manzana como un gran equipamiento público donde la ciudadanía podrá reconectar con su identidad.

El proyecto impulsará espacios gastronómicos vinculados a la Casa de la Gastronomía Peruana. (Créditos: PROLIMA)

La viabilidad y los últimos acuerdos pendientes

Con un plazo estimado de ejecución de cuatro años y financiamiento asegurado por la Municipalidad Metropolitana de Lima, el proyecto se encuentra en fase previa a su ejecución. El regidor metropolitano Gustavo Ballón Lavagna confirmó la transferencia del inmueble a la administración municipal. «Estábamos a la espera de que la propiedad, a través de Bienes Nacionales, pase al manejo de la Municipalidad, y eso ya se ha concretado», precisó.

Sobre el ritmo del proceso, añadió que: “Los procesos en la Municipalidad avanzan a su ritmo, y en los ministerios suelen ser un poco más lentos; sin embargo, este proyecto cuenta con un fuerte impulso de nuestra parte”.

Con una ejecución proyectada a cuatro años, la intervención apunta a consolidar un equipamiento cultural de escala metropolitana en el corazón de la ciudad. (Créditos: PROLIMA)

Desde el Archivo General de la Nación, su jefe institucional, Jorge Ortiz Sotelo, destacó el alcance del proyecto. “El Archivo General de la Nación tiene, desde hace varios años, un proyecto para construir una sede que permita reunir todo su acervo (…) la concepción del proyecto es magnífica, me parece un proyecto fascinante y muy importante”.

La propuesta articula conservación, modernización y uso cultural. (Créditos: PROLIMA)

El proyecto ya cuenta con expediente técnico y solo restan acuerdos interinstitucionales entre la Municipalidad de Lima, el Ministerio de Cultura y el Archivo General de la Nación.

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