Por Laura Alzubide / Fotos de Gonzalo Cáceres Dancuart

“Este es un espacio donde me gustaría vivir”, afirma Roque Saldías cuando muestra los ciento cincuenta metros cuadrados que ha intervenido. Los colores atenuados son el mejor marco para las obras de arte de la colección, ya sean propias o de amigos, todas ellas piezas poco comerciales dispuestas en el espacio junto a finos ejemplares de mobiliario italiano y antigüedades. Destacan, en este sentido, la instalación de Fernando Otero en el techo, la mesa escultórica de Maricruz Arribas, el tótem de Rocío Rodrigo, las cerámicas de Carlos Runcie Tanaka, la fotografía de Javier Silva Meinel, y los cuadros de Bruno Zeppilli, Carlos Aramburú, David Herskovitz y el propio Saldías. Un ambiente muy personal. Pero, sobre todo, lleno de afectos.

Proveedores: Ámbito Home, American Colors, Hunter Douglas