Entre viñedos, mar y glamour, la exitosa serie de «The White Lotus» aterriza en el sur de Francia. Su nueva locación es un palacio histórico en Saint-Tropez que redefine el lujo, el bienestar y el drama televisivo.

Por: Renzo Espinosa

Después de Hawái, Sicilia y Tailandia, «The White Lotus» hace las maletas rumbo a la Costa Azul francesa. La cuarta temporada de la serie fenómeno de HBO ya tiene escenario confirmado: el imponente Château de la Messardière, un retiro de lujo enclavado en las colinas de Saint-Tropez, con vistas abiertas al Mediterráneo y a la mítica bahía de Pampelonne.

Renovado integralmente en 2021, el château ocupa 12,5 hectáreas entre jardines, viñedos y senderos que invitan a bajar el ritmo apenas se cruza la puerta. Desde la piscina monumental, perfecta para imaginar conversaciones incómodas bajo el sol,  hasta los caminos donde una partida de petanca parece inevitable, todo aquí respira ese lujo silencioso que tanto le gusta a la serie.

Vista aérea del château y sus 12,5 hectáreas entre viñedos, colinas y mar: lujo en estado natural.

Vista aérea del château y sus 12,5 hectáreas entre viñedos, colinas y mar: lujo en estado natural.

Piscina exterior al atardecer, cuando el sol cae sobre la Riviera y el paisaje se vuelve casi cinematográfico.

Piscina exterior al atardecer, cuando el sol cae sobre la Riviera y el paisaje se vuelve casi cinematográfico.

Vista aérea del corazón del Château de la Messardière, donde la simetría, el diseño y el agua definen la experiencia de lujo al aire libre.

Vista aérea del corazón del Château de la Messardière, donde la simetría, el diseño y el agua definen la experiencia de lujo al aire libre.

El primer impacto llega en el lobby. La decoración, a cargo del interiorista Christophe Tollemer, combina colores naturales, materiales nobles y una elegancia clásica sin rigidez. Nada sobra, nada grita. Es el tipo de escenario que funciona igual para una siesta larga que para una escena cargada de tensión.

Bienestar a la francesa (con sello White Lotus)

Uno de los grandes protagonistas del hotel es su spa Valmont, considerado uno de los más impresionantes de la Costa Azul. Son más de 1.000 m² dedicados al bienestar: hammam, sauna, piscina cubierta y nueve cabinas luminosas donde el tiempo parece suspenderse. El tratamiento estrella —90 minutos de masajes faciales y corporales— promete una piel descansada, como después de ocho horas de sueño perfecto.

Piscina exterior rodeada de palmeras y arquitectura provenzal, un oasis de calma donde el tiempo se desacelera bajo el sol de la Riviera.

Piscina exterior rodeada de palmeras y arquitectura provenzal, un oasis de calma donde el tiempo se desacelera bajo el sol de la Riviera.

Piscina exterior con vista panorámica a la bahía de Pampelonne, uno de los rincones más fotografiados del hotel.

Piscina exterior con vista panorámica a la bahía de Pampelonne, uno de los rincones más fotografiados del hotel.

Piscina interior del spa Valmont, un espacio dedicado al relax total y al bienestar sin prisa.

Piscina interior del spa Valmont, un espacio dedicado al relax total y al bienestar sin prisa.

A esto se suma el protocolo hidrafacial de Innerskin, una de las experiencias más avanzadas en cuidado de la piel. Limpieza, exfoliación, hidratación profunda y tecnología LED se combinan en un ritual que va más allá de lo estético: aquí la belleza se entiende como salud. Un detalle no menor para una serie obsesionada con las apariencias.

Saint-Tropez, el escenario perfecto

Que la producción haya elegido Saint-Tropez no es casual. De antiguo pueblo de pescadores pasó a ser, desde los años sesenta, un imán para artistas, cineastas, diseñadores y celebridades. El mercado de la Place des Lices, el puerto, las playas y la ciudadela forman parte de un imaginario que mezcla dolce vita, sofisticación y cierta ironía muy White Lotus.

Cine al aire libre del Château de la Messardière, rodeado de pinos y madera clara: un escenario perfecto para las noches de desconexión absoluta.

Cine al aire libre del Château de la Messardière, rodeado de pinos y madera clara: un escenario perfecto para las noches de desconexión absoluta.

Sala de fitness bañada por luz natural, donde el bienestar se vive con calma y vistas abiertas a los jardines del hotel.

Sala de fitness bañada por luz natural, donde el bienestar se vive con calma y vistas abiertas a los jardines del hotel.

Playa privada en Pampelonne, con tumbonas, sombrillas claras y el Mediterráneo como telón de fondo.

Playa privada en Pampelonne, con tumbonas, sombrillas claras y el Mediterráneo como telón de fondo.

Un palacio con historia

Construido en el siglo XIX como regalo de bodas, el château fue más tarde hotel de la aristocracia parisina de los años veinte. Tras décadas de abandono, recuperó su esplendor y, desde su incorporación a la Colección Airelles, se consolidó como uno de los hoteles más exclusivos del sur de Francia. Hoy cuenta con siete restaurantes, bares, canchas de tenis y pádel, clases de yoga, pilates o boxeo, y suites con vistas que parecen pensadas para una cámara en plano general.

Con rodaje previsto entre abril y octubre, «The White Lotus» promete convertir este palacio francés en el nuevo epicentro del lujo televisivo. Solo queda esperar la fecha de estreno para recorrer —aunque sea desde el sillón— los pasillos donde, seguro, nada será tan perfecto como parece.

Terraza del restaurante, donde la gastronomía francesa se disfruta entre jardines, sombra y brisa marina

Terraza del restaurante, donde la gastronomía francesa se disfruta entre jardines, sombra y brisa marina

Dormitorio de líneas sobrias y materiales nobles, pensado para el descanso profundo tras un día en Saint-Tropez.

Dormitorio pensado para el descanso profundo tras un día en Saint-Tropez.

Habitación deluxe con terraza privada y vistas al Mediterráneo: luz, silencio y confort en clave Riviera.

Habitación deluxe con terraza privada y vistas al Mediterráneo: luz, silencio y confort en clave Costa Azul.

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