Velvet Goldmine

Otra de las películas poco recordadas en su filmografía. El filme es imperdible para los amantes del glam rock, pues se centra en un personaje, interpretado por Jonathan Rhys Meyers, con reminiscencias de David Bowie. Sobre los hombros del buen Ewan cae la responsabilidad de recrear a Curt Wild, un incombustible músico basado en Iggy Pop. Y lo hace perfectamente bien. Como siempre. 

The Ghost Writer

Un filme no tan reconocido del polémico Roman Polanski. McGregor se convierte en un “negro literario” que acepta un trabajo que de pronto se torna más y más sospechoso. Si bien la película no recibió demasiado reconocimiento, su actuación fue bastante aplaudida. Algunos incluso creen que mereció una nominación al Oscar por este título.

Big Fish

Tim Burton se hizo una y dejó de lado a Johnny Depp. En su lugar, casteó a Ewan McGregor e hizo así su último gran filme (en un demasiado lejano 2003). No imaginamos esta película con un protagonista con gestos caricaturescos y exagerados. Y no entendemos por qué la Academia ignoró el trabajo del actor británico. Un total desplante.