La industria del entretenimiento vive una revolución gracias al aporte del talento latino que se manifiesta de manera contundente en la música y el cine.

Por Gonzalo “Sayo” Hurtado

 Jennifer Lopez

Su llegada al estrellato se dio en 1997 al encarnar a un icono de lo latino como la desaparecida cantante tex mex, Selena. Por este papel cobró US$ 1 millón, el sueldo más alto que una actriz latina había alcanzado hasta ese momento. De raíces portorriqueñas pero criada en el Bronx, la popular JLo sorprendió a muchos al comprobarse que no dominaba el español, lo que corrigió en los años siguientes. A la par de su ascenso en Hollywood, su carrera musical despegó en 1999 con el disco On the 6, donde plasmó toda la experiencia ganada por años como bailarina en videoclips y shows televisivos.

En adelante, afianzó su condición de valor de la industria al convertirse en una artista cuyo solo nombre, era sinónimo de ganancias. Revistas como People la eligieron alguna vez como la mujer más bella del mundo, mientras que Forbes la consideró como la celebridad más poderosa del planeta. Tiene ganada una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y este año tuvo la esperanza de coronar su trayectoria con una nominación al Oscar por su rol de stripper en Hustlers. Aunque la Academia se lo negó, su fama se mantiene intacta luego de su comentado show en el medio tiempo del Super Bowl, donde demostró cuan bien se ve a los 50 años.

Jennifer Lopez

 

Gael García Bernal

Dos películas le bastaron a este mexicano, natural de Guadalajara, para alcanzar la fama. Amores perros (2000) e Y tú mamá también (2001) fueron producciones que trascendieron la taquilla en su país y se convirtieron en fenómenos mundiales que lo pusieron en los ojos de Hollywood. Luego, producciones internacionales como Diarios de motocicletas (2004) aumentaron su leyenda al interpretar a un Che Guevara “pre revolucionario”.

Su periplo por gran parte de Sudamérica durante el rodaje, lo trajo a nuestro país, donde ocurrió uno de los momentos más emotivos de la película. En televisión también ha dejado huella al encarnar a Rodrigo De Souza, director de Orquesta de la Sinfónica de Nueva York en la serie Mozart in the Jungle (por este trabajo ganó el Globo de Oro). El año pasado fue invitado especial en el Festival de cine de Lima, donde presentó Chicuarotes, producción dirigida por él. A pesar de ser una obra muy discreta, el público abarrotó todos los conversatorios donde se presentó.

Lea también:  Las injustas críticas a Meghan Markle, la nueva novia del príncipe Harry

Gael García Bernal

Super Bowl 2020: un espectacular show visual, pero con playback

Stephanie Cayo

La menor de las hermanas Cayo empezó su carrera en nuestro país desde muy pequeña. De trabajar en series como Travesuras del corazón (2008) hasta Besos robados (2004), su presencia no pasó desapercibida en el exterior y no tardó mucho para que diera al salto al mercado colombiano. En el país cafetero estelarizó muchas teleseries de singular éxito como La marca del deseo (2007), Doña Bella (2010) y El secretario (2013), siendo su destino siguiente México, donde integró el elenco de Club de cuervos de Netflix. En el cine ha estado presente en la comedia española Yucatán (2018) y en Force of Nature (2020) junto a Mel Gibson, a estrenarse este año. Casada con el empresario estadounidense Chad Campbell, Stephanie tiene a sus 31 años un futuro promisorio en el mercado internacional, donde es apreciada tanto como actriz como cantante.

Stephanie Cayo

Stephanie Cayo

 

The Three Amigos

Parafraseando a una comedia de 1986 que satirizaba a lo mexicano, los directores Guillermo Del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, son la muestra palpable de lo que significa un exitoso crossover. Todos ellos se han acoplado al ritmo de trabajo de Hollywood y han dejado huella desde sus diferentes miradas del cine. González Iñárritu alcanzó su mayor éxito con El renacido (2015), Del Toro con La forma del agua (2017) y Cuarón con Roma (2018). El suceso que han alcanzado al otro lado del Río Grande, le ha abierto las puertas a muchos otros talentos mexicanos en rubros como edición, fotografía y sonido, capitalizando una experiencia que trasladada a la industria de su país está marcando la diferencia.

Del Toro, Cuarón y González Iñárritu

 

J Balvin: el triunfo del reggaeton en Coachella 2019

J Balvin

Natural de Medellín, Colombia, José Álvaro Osorio Balvín o J Balvin como es conocido hoy, cultivó desde muy joven el gusto por el rock y por bandas como Nirvana. Pero siendo ya un estudiante universitario de Relaciones Internacionales, se dio cuenta que lo suyo era la música y comenzó a relacionarse con colectivos dedicados al rap y el reggaetón. Luego, al viajar a EE UU, se fogueó como cantante gracias a músicos como Fat Al.

Lea también:  Las Spice Girls serán superheroínas en su propia película de animación

De vuelta en Colombia en 2004, el éxito le sonrió desde sus primeros singles como Panas, al que siguieron En la playa, Shorty Make It Clap y Bebe conmigo, entre otros. Su fama se extendió a toda Latinoamérica, España y gran parte del mercado latino estadounidense, siendo convocado en 2014 para cantar en el medio tiempo de un encuentro de la NBA. Ha ganado cuatro Grammys Latinos y ha trabajado junto a artistas como Camila Cabello, Nicky Jam, Bad Bunny, Pitbull, Beyoncé y Rosalía. Actualmente, es uno de los grandes referentes del reggaetón y afirma que “hace música sexy y no vulgar para que llegue a público de todas las edades”.

J Balvin

 

Mon Laferte

Es la artista chilena del momento. Norma Montserrat Bustamante Laferte empezó su meteórica carrera al amparo del sintonizado programa Rojo Fama Contrafama, donde se convirtió en 2003 en el nuevo descubrimiento. Su primer álbum en solitario, La chica de rojo, tuvo gran resonancia en su país, pero no conforme con eso, cogió su maleta y en 2007 puso rumbo a México para crecer como artista. Los años siguientes no fueron nada sencillos para ella, ya que debió ganarse la vida cantando covers. Ni siquiera un cáncer tiroideo la sacó de la ruta que tenía en la cabeza.

Finalmente, su extraña impronta de balada, pop rock, heavy metal, bolero, ska, cumbia y reggae, le dio los ansiados frutos cuando su cuarto álbum, Mon Laferte Vol. 1, tuvo una espectacular recepción en México en 2015. A partir de ese momento, el país charro se convirtió en su centro de operaciones y fue el trampolín para conquistar el mercado latinoamericano. En su país, tuvo un regreso espectacular en 2017 al cautivar al público del Festival de Viña del Mar, ciudad donde nació. Aparte de su faceta musical, Mon Laferte es activista en defensa del colectivo LGBT, el ecologismo, el aborto libre y de los derechos de los animales. El año pasado causó controversia al mostrar sus pechos en la alfombra roja del Grammy Latino en Las Vegas, ello como protesta por la represión gubernamental contra los manifestantes en Chile.

Lea también:  "Raza", una canción de esperanza dedicada al Perú

Mon Laferte

 

Maluma

La proyección de los reggaetoneros colombianos ha traspasado el ámbito latinoamericano por lejos. Junto a J Balvin, Juan Luis Londoño Arías (más conocido como Maluma), es el otro hijo de Medellín que está conquistando todos los mercados. Farandulera y Obsesión fueron los singles que le permitieron hacerse conocido en su tierra natal en 2011, mientras que con La temperatura y Carnaval, se proyectó al resto de Latinoamérica en 2014.

El punto más alto de su carrera lo consiguió al colaborar en 2019 con Madonna en el tema Medellín. Su lado más controversial viene por sus letras, las que no dejan de ser básicas y machistas, tema que le ha traído más de un problema en las redes sociales. Maluma debe encarnar mejor que ningún otro músico el tener una llegada en base a la polémica, más que a la calidad o el arte de su trabajo.

Maluma

 

Lali Esposito

Fue gracias a la serie Casi Ángeles y al grupo vocal que salió de ese programa, los Teen Angels, que Mariana “Lali” Espósito se dio a conocer en la Argentina. Moldeada en la factoría de la experimentada productora Cris Morena, la buena estrella de esta menuda artista creció con luz propia hasta que emprendió una carrera en solitario desde 2013. Pero si bien su faceta como actriz se ha quedado más encerrada en su país, entre telenovelas y películas no del todo logradas, es en la música donde ha tenido un espectacular crecimiento.

Su faceta solista la inauguró en 2014 con el álbum debut A bailar, por el que recibió el disco de oro y tuvo una gira que la llevó por toda la Argentina, Perú, España, Italia e Israel. En mayo de 2016, su siguiente álbum, Soy, tuvo grandes ventas y fue rápidamente disco de oro y platino en Argentina, México, Chile, Ecuador, España, Israel y Uruguay. Este trabajo resultó una agradable fusión de dubstep, reggae, funky y Hard pop electrónico. Con una agenda que la tiene viajando por Iberoamérica y EE UU, Lali Esposito ya es una realidad como estrella internacional.

Lali Espósito