Para ellos y ellas, ser consortes es un trabajo real en ambos sentidos de la palabra. En Europa está más que asumido: consortes y herederos tienen una asignación del Estado para el cumplimiento de sus funciones. 

Por Redacción COSAS

En 2014 se dio a conocer que la reina Sofía y la princesa Letizia recibirían, por primera vez, un salario anual. Doña Sofía recibió 180 mil dólares anuales, y la princesa de Asturias, 140 mil. Esta nueva medida no supuso un incremento en las cantidades que percibían, pero se cambió incorporó el concepto de salario y no solo el de gastos de representación, como era antes de esta medida. Se trataba, en palabras de un portavoz de la Casa Real, de “profesionalizar” su labor.

Por su parte, la infanta Elena no tiene sueldo, aunque sí un máximo de 34 mil dólares por gastos de representación en función de los actos oficiales a los que asiste. Su hermana, doña Cristina, no acude a ninguno desde que fue apartada de la agenda oficial de la Casa Real por la imputación a su esposo, Iñaki Urdangarin, vigente desde diciembre de 2011; por lo tanto, ella no recibe cantidad alguna del Estado.

El sueldo y la corona

Aunque en su momento la noticia llamó la atención en España, lo cierto es que es usual en Europa que quien se case con un monarca o heredero posea un salario de forma automática. De hecho, la reina de España es la consorte europea que más ha tardado en tener un sueldo fijo por su trabajo. Una excepción es Matilde, reina de los belgas, que no cuenta todavía con una asignación propia. En Bélgica se están revisando actualmente las asignaciones a la Corona, luego de que Felipe subiera el trono, tras la abdicación del rey Alberto.

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En los países que tienen la monarquía parlamentaria como forma de Estado, los reyes cumplen un rol más que nada representativo. A los consortes, por su parte, también les toca ser los máximos embajadores de su país en el exterior y símbolos de su unidad como nación ante el mundo. Una privilegiada dentro de este club es la reina Máxima de Holanda: recibe un sueldo de casi medio millón de dólares anuales, y además tiene otra partida de 785 mil para sus gastos de oficina y personal. Un salario muy superior al que percibirá Sofía de España. Una cifra enorme es también la que tiene asignada la reina Silvia de Suecia: 488 mil dólares anuales.

Máxima y Sofía son reinas consortes, Letizia es heredera directa y Kate lo es en segunda línea. Aunque ninguna se puede quejar, las españolas son menos ricas que sus vecinas del norte.

Sofía de Grecia (Reina consorte)

Sofía es una reina muy popular pero económicamente austera, al menos si comparamos su remuneración anual con la gran fortuna de Elizabeth II o la cuantiosa asignación de Máxima de Holanda: US$180.000

Kate Middleton (Heredera consorte)

El salario de William no da para grandes lujos, pero la herencia de Diana y los dividendos del Ducado de Cornwall son más que suficientes para que Kate viva tranquila: US$59.000

Máxima de los Países Bajos (Reina consorte)

Máxima se ha ganado el corazón de los holandeses con su naturalidad y simpatía. El Estado se lo retribuye muy bien asignándole casi un millón de dólares al año: US$500.000

Letizia Ortiz (Heredera consorte)

Letizia trata de mantenerse a flote junto a una familia real que atraviesa por sus peores momentos. Suele vestir prendas de Zara, y junto con Kate, definitivamente figura entre las más austeras: US$140.000

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Consortes masculinos

Los consortes masculinos, claro está, también tienen un salario.

El más veterano en el cargo es Philip, duque de Edimburgo, que ejerce oficialmente de príncipe consorte desde 1957, aunque su esposa Elizabeth II fue proclamada reina en 1952. El marido de la monarca del Reino Unido recibe 581 mil dólares anuales, una cantidad que permanece congelada por el Gobierno británico desde hace años.

En Dinamarca, el príncipe Henrik, esposo de la reina Margarita, recibe el 10% del presupuesto de la Casa Real, un total de 1’290.000 dólares, lo que lo convierte en el consorte mejor pagado, incluso por encima de la muy afortunada Máxima.

La suerte de los herederos

¿Y qué sucede con los herederos? En el Reino Unido, el príncipe de Gales y la duquesa de Cornwall no reciben ninguna asignación del Estado. Sin embargo, el príncipe Charles, como heredero, es beneficiario de los ingresos anuales del Ducado de Cornwall (uno de los dos Ducados Reales en el Reino Unido), que ascienden a 32 millones de dólares anuales libres de impuestos, una cantidad nada despreciable.

William y Harry recibieron unos 13 millones de dólares tras la muerte de su madre, la princesa Diana. La herencia está establecida como fideicomiso, y reciben unos beneficios de casi medio millón de dólares anuales. También reciben una porción de los ingresos del príncipe Charles por el Ducado de Cornwall.

El Gobierno de Noruega otorga las asignaciones a los miembros de la familia real por parejas. Los reyes Harald y Sonia cobran 1’634.000 dólares al año y los príncipes herederos Haakon y Mette Marit, 1’356.000. Por su parte, los príncipes herederos de Dinamarca, Frederik y Mary, también reciben una asignación conjunta que asciende a 3’200.000 dólares.