Gonzalo Payet y Natalia Sarmiento, en la Vendimia Azpitia, 2012.

Puede ser un gesto de complicidad entre amigos, una manifestación de afecto entre padres e hijos o el punto de partida de un amor inolvidable. A lo largo de estos 25 años, nuestros fotógrafos siempre han estado atentos para capturar estos instantes únicos de intimidad y ternura.