Para la ministra, la discusión alrededor de la presunta “ideología de género” ha sido positiva. “Nos ha permitido escuchar diferentes voces, para darnos cuenta de que existe información poco adecuada, mensajes tergiversados de terceros, y es importante que escuchen nuestra voz”, señala. “Como órgano rector de las políticas públicas, alrededor de los derechos de los niños, los adolescentes y las mujeres, hemos salido a defender el enfoque de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, sin importar su inclinación política, su religión, su raza y, mucho menos, su identidad sexual”, agrega.

Ana María Romero-Lozada tiene la impresión de que hoy se producen más feminicidios que en 2006, cuando concluyó su primera gestión como titular de esta cartera.

¿Qué diferencia puede hacer el currículo escolar, en el peor de los casos?
(Ríe) Que recuerde, los padres de familia siempre compraban a ciegas toda la lista de útiles sin cuestionar los contenidos. Ojalá que esta sea una señal de que los padres, ahora, se preocupan de revisar no solo el currículum, sino todos los libros que encargan leer a sus hijos, para conversar de más temas con ellos.

¿Esta polarización ha revelado lo prejuiciosos que somos como sociedad?
Hemos construido estereotipos, asignando a la mujer el rol de la crianza de niños, el ser amas de casa. ¿Por qué una mujer que hace el mismo trabajo que un hombre debe ganar 30% menos? ¿Por qué una adolescente debe interrumpir sus estudios, sobre todo en zonas rurales, para quedarse en casa a cuidar al hermanito o a los abuelos? ¿Por qué si una niña quiere jugar al fútbol le terminamos regalando muñecas? Es importante que los alumnos, así como los profesores, conversen estos temas en la escuela para que nos liberemos de estos prejuicios.

Escuché a la abogada Beatriz Mejía, vocera de uno de los colectivos que se oponen a la presunta “ideología de género”, que ella se enteró de que existían homosexuales a los veintitrés años.
Algunos han querido conducir esta discusión por otro lado, creyendo que vamos a poner en riesgo la sexualidad de sus hijos, señalando que hablar de esta realidad los va a convertir en homosexuales. Me quedo con una frase que dijo la ministra de Educación (Marilú Martens): “La homosexualidad no se enseña; la homofobia, sí”.

“Hemos lanzado campañas de prevención; no basta con recibir a las mujeres cuando ya han sido maltratadas”, dice
la ministra.

¿Cuál es su mensaje para esos padres que, sin ser evangélicos o cristianos, se han creído el cuento de la “ideología de género”?
Les diría que no se preocupen. El currículo escolar trata de educar al docente y al niño, enseñando a no tratar a los demás con rótulos o prejuicios que limitan el desarrollo de los niños y las niñas. El objetivo de este material es construir mejores ciudadanos.

¿Es también un prejuicio que siempre se nombre a una mujer para ocupar su cargo?
Ayer, en son de broma, le decía a un colega del gabinete que por qué no pensar que un día pueda conducir el Ministerio de la Mujer. Se rió, pero creo que un hombre sería un magnífico representante de la mujer y del hombre, pensando en la igualdad de oportunidades y derechos.

¿No cree que, para que el gobierno lidere este debate, se necesita que el presidente salga a defender esta posición?
El hecho de que haya ciudadanos respaldando la posición del gobierno, sin ningún tipo de relación con el Estado, es un enorme paso. Esto ha traspasado las políticas públicas y se ha convertido en un debate entre ciudadanos. Hace diez o quince años, cuando ya se hablaba de la identidad de género, de la igualdad de oportunidades desde la teoría y las políticas públicas, esto era inimaginable. Dejó de ser un tema de expertos para ser una discusión abierta.

“Varones contra el machismo” es una campaña que lanzó el ministerio en julio de 2016, en Trujillo, uno de los lugares con más incidencia en feminicidio.

En cuanto a este tema, ¿cómo se imagina a la sociedad peruana en el año 2021?
Podemos dar un salto importante en busca de ser una sociedad en donde todos los ciudadanos, sin importar ningún tipo de condición social, tengamos las mismas oportunidades y derechos.

¿La marcha por el Día Internacional de la Mujer es una respuesta a los movimientos en contra de la identidad de género?
Es una marcha por la igualdad de derechos y oportunidades, de hombres y mujeres, gays, lesbianas y transgénero. Todos tenemos los mismos derechos. No por vernos diferentes o sentir diferente deben discriminarnos. Si eso lo aprendemos desde niños, como queremos, viviremos en un clima de respeto y tolerancia.

Por Luis Felipe Gamarra

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