Pese al problema de la anemia, organizaciones como Kusayami han atendido a 564 niñas y niños de 41 centros educativos en el 2025 para salir de la desnutrición infantil
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas
Dentro de los problemas estructurales que padece el Perú se encuentra la anemia. Niños y niñas, principalmente de las regiones del interior del país, tienen que afrontar el hecho de que no pueden alimentarse bien y eso conlleva a que padezcan desnutrición que afecta notablemente su salud en sus primeros años de desarrollo cognitivo, aprendizaje y, a largo plazo, en las oportunidades de vida.
Las cifras hablan por si solas. En el Perú, la anemia afecta a cerca de 4 de cada 10 niñas y niños menores de cinco años. Entre las zonas más golpeadas se encuentra Puno que encabeza la lista. El problema se presenta con mayores índices en distritos puneños como Yunguyo, Sandia y Lampa.
Mientras el promedio nacional de anemia infantil es de 35.3%, Puno lo supera en casi 18 puntos porcentuales.
Ahora, la actual cifra no se diferencia en nada a lo reportado años atrás. Puno registraba un 70,4% en relación a la anemia en el 2023, mientras que en el 2024 arrojaba 53.1%. El año pasado se habría dado un leve ascenso que pone a la región por encima de Loreto y Ucayali.
Niña es atendida ante el problema de la anemia. (Crédito: Andina)
Acciones concretas
Pese al complicado panorama, organizaciones como Kusimayo realizan notables esfuerzos para atender la anemia en distintos puntos del Perú. Así, informaron que atendieron a 564 niñas y niños en 41 centros educativos, con herramientas concretas para combatir la anemia y la desnutrición infantil desde la primera infancia, en comunidades rurales de Puno donde las brechas son más profundas.
De otro lado, realizaron una implementación de 38 nuevos invernaderos familiares a través de Puno Productivo, llegando a 318 en total, lo que permite a las familias producir verduras, hortalizas y frutas durante todo el año, mejorar su alimentación, reducir gastos y generar ingresos complementarios.
Además, equiparon 25 viviendas adicionales con Casa Caliente Limpia, alcanzando 1,257 hogares intervenidos. Son casas más cálidas y libres de humo reducen las infecciones respiratorias, mejoran el descanso y fortalecen la salud de niños y adultos mayores.
Igualmente se enfocan en la población mayor. En esa línea, han consolidado su presencia a través de Abuelitos Felices en centros como el asilo Virgen del Rosario de Chucuito, asegurando alimentación, abrigo, atención en salud y compañía, devolviendo dignidad y bienestar en una etapa especialmente vulnerable de la vida.
Finalmente, anunciaron que del 21 al 26 de mayo tendrán el evento ArteFeliz 2026, cuyo eje principal será el ayni, el principio ancestral andino de reciprocidad.
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