Vecinos alertan sobre un impacto severo en el arbolado urbano del Campo de Marte tras las obras de modernización. Exigen un plan de emergencia forestal y la reformulación del proyecto.
Por: Renzo Espinosa
El Campo de Marte, en Jesús María, atraviesa uno de sus momentos más tensos. Lo que para muchos vecinos es el principal pulmón verde del distrito hoy es también el centro de una creciente preocupación por el estado de sus árboles y áreas verdes.
En las últimas semanas, residentes y colectivos ambientales han intensificado sus denuncias contra las obras de modernización ejecutadas por la Municipalidad Metropolitana de Lima. Aseguran que la intervención ha generado daños visibles en la vegetación y alteraciones en el ecosistema del parque.

Vecinos alertan sobre el estado del arbolado urbano del Campo de Marte, con zonas de suelo removido y compactado.
Daños visibles en el arbolado urbano
“El Campo de Marte se está secando”, afirma la ingeniera forestal Claudia Gutiérrez, vocera del colectivo Salvemos al Campo de Marte. Desde su experiencia técnica y el trabajo conjunto con los vecinos, advierte que la intervención en el parque ha tenido efectos directos sobre el arbolado urbano.
“Durante los trabajos de excavación para veredas, zanjas de cables eléctricos, baños soterrados y canales de agua se ha utilizado maquinaria pesada que ha provocado la mutilación de raíces fundamentales”, explica. A ello se suma el suelo removido y compactado, así como la falta de riego en distintas zonas del parque.
El resultado, según detalla, es visible: “Decenas de árboles presentan signos severos de marchitez, pérdida acelerada de follaje y copas completamente secas”.
Las especies más afectadas serían eucaliptos, casuarinas y molles. Aunque muchos continúan en pie, la advertencia es clara. “Estos árboles podrían colapsar o terminar de morir en un plazo de dos a cinco años si no reciben un tratamiento de salvataje profundo”, señala Gutiérrez.

Árbol del Campo de Marte con el tronco y raíces expuestas tras los trabajos de excavación en el parque, en Jesús María.
Impacto en faunda y sotobosque
La preocupación vecinal también alcanza a la fauna del parque. Antes de las obras, el Campo de Marte albergaba diversas especies de aves y microfauna asociada al sotobosque. Sin embargo, las excavaciones habrían alterado ese equilibrio.
“Aves como el tordo negro, el cuculí y el turtupilín abandonaron sus nidos durante las etapas más agresivas de excavación debido a las vibraciones de las retroexcavadoras”, detalla la ingeniera forestal.
A ello se suma un impacto menos visible pero igual de relevante: la degradación del sotobosque, que habría reducido las fuentes de alimento de polinizadores como abejas y mariposas, además de microfauna del suelo.

Árboles con signos de deterioro en el Campo de Marte tras las obras de modernización en Jesús María.
Reclamos vecinales y medidas en curso
Frente a este escenario, los vecinos señalan que el proyecto de modernización ha superado los límites de intervención en un área protegida. El Campo de Marte cuenta con una ley de intangibilidad, recuerdan, que habría sido vulnerada durante la ejecución de las obras.
Según Claudia Gutiérrez, INVERMET dispuso la paralización de los trabajos y la resolución del contrato con la empresa encargada, tras identificarse daños ambientales en el parque. Además, se han instalado mesas de trabajo para discutir la reformulación del saldo de obra.
“Se ha abierto un espacio de diálogo, pero necesitamos medidas concretas y urgentes”, indica. El colectivo ha solicitado también una audiencia con el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, con el objetivo de exponer directamente la situación del parque.
Entre las principales exigencias figura la implementación inmediata de un plan de emergencia forestal. No basta, sostienen, con reanudar el riego superficial: se requiere intervención especializada en arboricultura urbana.

Áreas verdes del Campo de Marte presentan afectación visible en medio de los trabajos de intervención del parque.
También proponen la realización de un inventario forestal detallado, con más de 2,000 árboles georreferenciados y evaluación técnica individual de su estado fitosanitario. A ello se suma la solicitud de transparencia en los informes técnicos y la reformulación del diseño original del proyecto para priorizar la recuperación ambiental.
Más allá del conflicto actual, los vecinos insisten en el valor simbólico del Campo de Marte. “Este parque define el paisaje y el orgullo de vivir en Jesús María”, señala Gutiérrez. Sus árboles monumentales, algunos con más de 50 años, han crecido junto a varias generaciones de familias del distrito.
El espacio también alberga monumentos históricos que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad. Por ello, los vecinos y colectivos ambientales aseguran que su defensa no es solo ambiental, sino también cultural y ciudadana.
Mientras continúan las reuniones con las autoridades, los vecinos han anunciado para este domingo 14 a las 3:00 pm una nueva movilización frente al Centro Cultural Peruano Chino para exigir acciones urgentes que detengan el deterioro y aseguren la recuperación del parque.
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