El arquitecto francés Jean Nouvel, Premio Pritzker 2008, ha inaugurado su primer edificio en Lima, Real 2. El autor de obras emblemáticas como la Torre Agbar de Barcelona y el Louvre de Abu Dabi deja su sello en nuestra ciudad, a la espera de continuar con los proyectos en el ex Cuartel San Martín y las Torres Interseguro.

Por Laura Alzubide / Fotos de Gonzalo Cáceres Dancuart

Jean Nouvel

Cuando Hans Hollein inauguró la Torre Interbank en el año 2001, tras ganar un concurso internacional, parecía que comenzaba una nueva etapa en Lima. De pronto, soplaban nuevos aires de modernidad. Era el primer diseño de un Pritzker en nuestra ciudad. Pero pasaría mucho tiempo hasta que el fenómeno se repitiera. Hollein solo regresó con un proyecto residencial, Pezet 515, diez años después. Ahora, se ha sumado un nuevo galardonado: Jean Nouvel, quien acaba de estrenar un edificio en San Isidro.

Real 2 no es la primera incursión del arquitecto francés en el Perú. En el año 2010, Carlos Rodríguez Pastor, presidente de Interbank, se puso en contacto con él para proponerle el desarrollo de unas oficinas y un centro comercial para su filial Interseguro. Casi al mismo tiempo, surgió la posibilidad de participar en el concurso para el desarrollo urbano del antiguo Cuartel San Martín en Miraflores, en un terreno de Graña y Montero y Urbi Propiedades, del Grupo Interbank. En 2012, el estudio estaba embarcado en estos dos proyectos cuando Rolando Ponce, de Graña y Montero, empresa asociada con Centenario –actual propietaria de Real 2– para esta operación, lo contactó para que diseñara un edificio de oficinas ubicado en el Centro Comercial Real.

Jean Nouvel

Arquitecturas diferenciadas

Los tres proyectos son muy distintos entre sí. El desarrollo del terreno del ex Cuartel San Martín es un complejo de edificios mixtos de gran envergadura, que trata de intervenir de manera coherente y equilibrada el paisaje circundante. Las Torres Interseguro, con un programa que se adapta a la tipología de la zona, plantean un diálogo a través de los reflejos de las dos fachadas, que se enfrentan en el escenario de un jardín elevado. Real 2, en cambio, es un proyecto con una escala mucho menor. Sin embargo, esto no le ha impedido brillar en certámenes como los Mipim Awards, donde ha quedado finalista entre los mejores edificios de oficinas del mundo.

“Partimos del único terreno que quedaba en el Centro Comercial Real, en pleno centro de un conjunto de edificios ya existentes con el mismo programa y propuestas formales muy dispares”, explica Alberto Medem, el arquitecto encargado de los proyectos de Ateliers Jean Nouvel en Lima, desde su estudio de Madrid. “El terreno era un oasis vegetal en medio de tanta diversidad. Fue básicamente un trabajo de adaptación y singularidad. El edificio se vincula con la diversidad formal del entorno devolviendo reflejos de sus vecinos, y se diferencia por su ligereza y su colorido”.

Jean Nouvel

La fachada, entonces, es el elemento fundamental del diálogo con el entorno. Se planteó con la máxima simplicidad constructiva. El edificio se abre al exterior y se oculta a voluntad mediante unos paneles deslizantes coloridos. Según Medem, Nouvel suele estudiar la cultura de los países donde construye, y en este caso se inspiró en el vivo cromatismo de los tejidos artesanales peruanos. De la misma manera, el lobby, que atraviesa todo el espacio en planta baja, repite en el techo las figuras y colores de la fachada. Aquí, los paramentos vegetales son una evocación del único espacio verde y libre que había en el Centro Comercial Real antes de la intervención arquitectónica.

Ateliers Jean Nouvel está a la espera de continuar el desarrollo de las Torres Interseguro, proyecto que se encuentra paralizado hasta nueva orden del cliente. En cuanto al ex Cuartel San Martín, hay más incertidumbre debido a la salida de Graña y Montero del proyecto, que vendió su participación a Urbi Propiedades el año pasado. “Confiamos en poder llevarlo a cabo cuando se resuelvan los problemas administrativos”, afirma Medem. “El terreno está magníficamente situado junto al mar y en la frontera entre los distritos de Miraflores y San Isidro. Será sin duda una operación que aportará mucho a Lima. Jean Nouvel está encantado de poder actuar en un terreno tan privilegiado donde crear urbanidad con arquitecturas diferenciadas que responden a la gran variedad que brinda su programa”.

Jean Nouvel

Las Torres Interseguro están situadas en perpendicular con respecto a la Vía Expresa, en San Isidro.

Jean Nouvel

El proyecto en el ex Cuartel San Martín, donde Nouvel también ha recurrido a los patones cromáticos de la artesanía peruana.

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LOS INTERIORES DE REAL 2

LOS INTERIORES DE REAL 2:

El edificio Real 2, cuyo propietario es Centenario, es el centro de operaciones de WeWork, la multinacional de coworking que ha entrado con fuerza en el Perú y que alquila sus espacios a profesionales y empresas que buscan un lugar para trabajar. El equipo de arquitectura y diseño de WeWork se ha encargado de ultimar los interiores del proyecto, que posee un programa muy similar al resto de edificios del Centro Empresarial Real.

“El diseño se trabajó con el objetivo de crear un ambiente distendido, que acompañe la arquitectura del edificio y que no compita con ella”, explica Cristina Crespo, directora de Diseño de WeWork para Latinoamérica. “Se utilizaron materiales nobles, como la madera, el fierro y el cuero, combinados con materiales simples y neutros como el OSB y distintas texturas en telas. Se empleó una base de colores neutros y clásicos, como los azules, naturales y grises, que arman un balance con los tonos y texturas dados por los paneles decorativos que rodean el edificio. Por último, se puso énfasis en obras de arte con colores alegres, que fueron realizadas por el equipo interno de Art & Graphics”.

WeWork desarrolla diversas opciones de espacios públicos y privados para que los miembros interactúen. Pueden disfrutar de ambientes amplios como los lounges, donde la gente puede tener reuniones, recibir invitados, sentarse a comer o establecer negocios y relaciones con los demás miembros. También hay salas de reuniones que proveen más privacidad, equipadas para albergar entre cuatro y diez personas; pequeñas oficinas que se prestan para la colaboración más íntima entre los miembros, y cabinas telefónicas de uso individual. “Todos estos espacios están pensados para que los miembros se sientan en un ambiente acogedor y disfruten el día a día de todas las áreas del edificio, de acuerdo a sus necesidades del momento”, finaliza Crespo.

Jean Nouvel

Artículo publicado en la revista CASAS 255