El actor lanza su ópera prima, La revelación, que se presentará en el Short Film Corner, un encuentro de cineastas jóvenes en el gran Festival de Cannes. Norma Martínez protagoniza el corto.

Foto de Christian Osés

A pesar de que sabe que hacer cine en el Perú es una tarea complicada, Jason Day se ha lanzado con todo a una nueva aventura. Su primera escala será en una de las mecas del cine, el Festival de Cannes, donde La revelación verá la luz.

“La revelación”, cortometraje dirigido por Jason Day y producido por Isabel Miró Quesada, cuenta con las actuaciones de Norma Martínez, Liliana Trujillo y el propio director.

¿Qué te empujó a empezar a dirigir y escribir cine?

Haber sido un adolescente que crecía encerrado en su mente, viendo la vida ocurrir como desde un lente. Y mi fascinación, desde muy chico, con la épica y la belleza de lo que hacía Visconti y el coraje y pulso del cine de Buñuel y Fellini, y ese cordón umbilical que conecta al cine con el psicoanálisis. Estudié Cine en Buenos Aires con el deseo de encontrar un soporte sobre el que hablar el lenguaje de los sueños. Luego temí volverme un cineasta mediocre, misio, sin ideas… de puro susto me quedé sin perseguir el sueño de dirigir. Hoy me atrevo a hacerlo porque nunca antes me había sentido tan seguro de mí como ahora.

¿Has puesto en pausa la actuación?

Soy un actor así haya decidido dejar de serlo varias veces. Me interesan las personas, el comportamiento humano, los subtextos, lo que escondemos pero se filtra sin que lo podamos contener, me interesan los ojos como ventanas del alma, el control que tenemos sobre el lenguaje y nuestro permanente deseo de afectar a otros. Me interesa eso: afectar a otros y ver qué pasa después. Soy un actor, eso no se pone en pausa. Pero quiero elegir con cuidado en qué proyectos participo.

“Creo que nadie debe perderse el trabajo de Norma Martínez en este corto”, dice Jason Day.

¿De qué trata este primer corto, La revelación?

Trata de un intento por vernos como somos sin asustarnos demasiado. Nos hemos pintado un mundo en blanco o negro, cuando en el fondo sabemos que habitamos una inmensa gama de grises. No quisiera arruinarle la experiencia a nadie que pudiera verlo. Como es una historia corta, merece la pena dejarse sorprender sin saber mucho de antemano.

El cortometraje ha entrado a Cannes. ¿Qué significa esto?

El cortometraje participará en el programa Short Film Corner del Festival de Cannes. Es un encuentro de realizadores jóvenes abriéndose paso en el mundo del cine. Nosotros queremos ir a tender puentes, aprender de otros, buscar aliados y fortalecer nuestro deseo de hacer cine grande, del que nos gusta. Vamos listos para chambear duro ahí, al gran festival del cine.

La destacada actriz peruana Liliana Trujillo es la otra protagonista del cortometraje.

Has estado viviendo en Los Ángeles, pero el corto se hizo en el Perú. ¿La idea a futuro es hacer cine peruano?

Quisimos probarnos que era posible contar una historia universal con una factura impecable hecha íntegramente en el Perú. En cine, como en el análisis psicoanalítico de los sueños, los detalles son los que más poderosamente hablan, y como actor y como espectador suelo quedar con la sensación de que nuestro cine acaba siendo poco riguroso o ligero en el cuidado y el control de los detalles, que cumplen siempre un propósito en la puesta en escena. Así que nos hemos esforzado mucho en dar un sentido específico a todo lo que se ve y se escucha. Y hemos quedado muy contentos. De aquí en adelante, queremos contar historias e intentar seguir elevando el nivel de nuestro trabajo, ya sea que filmemos en el Perú o en el lugar que toque.

¿Qué temas son los que estás pensando tratar?

Me interesan las historias que aprietan hacia el interior de los personajes y que los llevan a escenarios improbables. Me gustan las historias contadas desde el punto de vista del que hemos aprendido a calificar como el malo; me atrapan cuando atraviesan límites morales y luego tienen que lidiar con las consecuencias. Y, más todavía, qué hará el espectador con todo lo que vivió en esa sala a oscuras.

Jason Day debutó como actor en el cine en 2005, en la película “Mañana te cuento”, de Eduardo Mendoza.

¿Cuáles son los retos de hacer cine en el Perú?

Creo que el principal reto tiene que ver con que la taquilla peruana, tan pequeña al lado de los grandes mercados, es la que hoy lo define todo para nuestro cine. Principalmente porque se hace cine de auspicio: se ha trasladado la ansiedad del rating (que no es más que cumplir con el auspiciador) a la pantalla grande, y con ella el lenguaje, la estética y las historias. Vemos, por tanto, películas que son en realidad televisión proyectada sobre un ecran. El reto está en insistir sobre la importancia de hacer cine, que el Perú tenga una cinematografía propia, relevante, y que rompa de una vez con nuestra timidez cultural y se exhiba orgullosamente alrededor del mundo. Claudia Llosa es quien mejor lo ha hecho, pero hay más cineastas peruanos capaces.

¿Estarás participando en el Festival de Lima?

No estoy seguro de si tienen un espacio para cortometrajes, pero para nosotros sería una alegría inmensa poder participar de algún modo en el Festival de Lima y en cualquier otro encuentro de cine que haya en el Perú. Creo, sobre todo, que nadie debe perderse el trabajo de Norma Martínez, protagonista de La revelación.