Mientras continúan las celebraciones por el centenario del nacimiento de Chabuca Granda, Arianna Giusti Hanza, editora del flamante volumen –el proyecto más completo de reunión de toda la obra de la cantautora–, comparte los desafíos y los hallazgos de una publicación absolutamente imprescindible para entender a cabalidad el inagotable legado de la artista peruana.

La edición de “Cantarureando canterurías: cancionero y letras inéditas de Chabuca Granda” ha sido, como su nombre deja entrever, un viaje intrépido, conmovedor, potente y, por momentos, un absoluto trabalenguas.

En estas últimas semanas, Chabuca Granda ha recibido una serie de homenajes por el centenario de su nacimiento, de muy diversos tipos y por obra de muchas instituciones a nivel mundial. Pero, como explica Teresa Fuller Granda, hija de la compositora y presidenta de la Asociación Cultural Chabuca Granda, “esto recién comienza. Tenemos actividades programadas hasta el 3 setiembre de 2021”, día en que oficialmente se cumple el final de su centenario.

De hecho, la asociación viene trabajando desde hace dos años con casi todos los ministerios, la Municipalidad de Lima y numerosas embajadas para organizar estas actividades dentro del Perú. Y es impresionante la acogida que han tenido, especialmente en la situación en la que nos encontramos. Como anota Teresa, “a pesar de la tragedia atroz que estamos viviendo en el mundo entero, la internet nos ha permitido llegar a muchísima gente, más de la que podría haber llegado físicamente. No solo por la posibilidad de ver las cosas desde diferentes continentes, sino, sobre todo, por la ventaja de poder reproducirlas cuando y cuantas veces se desee”.

“Cantarureando canterurías” Chabuca Granda 4

Chabuca Granda con sus padres en la laguna Cochasayhuas, Apurímac, c.1922-1923.

Dentro de esta vorágine de agasajos a la compositora peruana más conocida y galardonada del mundo, publicar un libro como este ha quedado un tanto a la sombra y un poco a destiempo. Pero no se deje engañar, “Cantarureando canterurías: cancionero y letras inéditas de Chabuca Granda” es un aporte fundamental al estudio y al reconocimiento de esta compositora tan original. Es el proyecto más completo de reunión de la obra total de la cantante: contiene cien de sus canciones y cien letras de sus cuadernos que nunca habían visto la luz. Llevarlo a cabo ha sido un esfuerzo enorme y colectivo entre la Fundación BBVA, el Grupo Editorial COSAS y la Asociación Cultural Chabuca Granda.

El título recoge una famosa composición de la artista, dedicada a los canteros, en la que hace un juego de palabras entre el verbo “cantar” y la acción de picar la piedra para, pacientemente, darle forma a la voz y a la piedra, homologando, de alguna manera, ambas tareas; como si cantar no fuera otra cosa que ir rasgando, poco a poco, una serie de capas minerales adheridas a las cosas: “Cantero, cantérame cantererías / que si no me canterearas, no te canterurearía”. Como explica Adriana Miró Quesada, directora del proyecto, “la canción puede interpretarse como una metáfora de la creación artística”.

“Cantarureando canterurías” Chabuca Granda 3

Chabuca Granda en el paseo de Amancaes, años 40.

Chabuca inventa un verbo (canterear), una mezcla entre picar y cantar, y da rienda suelta a una serie de conjugaciones a su alrededor, que tratan de la afinidad entre ambas acciones. Es una especie de cortejo que deviene en esfuerzo colectivo: la voz poética le pide al cantero “canterearle”, para ella, a su vez, “canterurearle” y que ambos puedan lijar esa piedra, a la vez material y metafórica, tan difícil de roer: “…cantero, canta. / “Para que sueñes, cantero, canteras, cantareareras”. Esta invitación al sueño, a la imaginación, parece abrirse fulgurante hacia un futuro de esperanza.

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No obstante, el final de la canción resulta desolador: “Todas las puertas cerradas, todas dormidas. / Todas las calles ajenas, sordas, todas sombrías, / para qué picar la piedra, cantero, si está dormida”. Tomar en cuenta este último verso, que parece desdecir todo lo cantado, es crucial para entender el proyecto de una artista absolutamente multifacética, transgresora, irónica, rebelde y gigantesca.

El libro puede abrirse por ambos lados. De un lado, “Cantarureando”, se encuentran sus canciones; del otro, “Canterurías”, se leen sus textos inéditos. Decidimos llamarlos de esta manera porque, sabiéndose compositora, Chabuca nunca se consideró una poeta, sino “una buena letrista”. Por ende, denominarlos “poemas”, a pesar de la riqueza lingüística que contienen, no sería justo para su memoria. Se nos ocurrió que lo más fiel sería llamarlos “Canterurías” y seguir jugando con ella a reinventar todas las palabras.

Chabuca Granda cancionero y letras inéditas 4

Boceto de la canción “Canterurías”.

Mucho se ha escrito ya sobre Granda, y quien quiera ahondar en su personalidad musical puede encontrar en este libro un estudio preliminar de Julio Mendívil, etnomusicólogo peruano que trabaja en la Universidad de Viena, con una detallada revisión de la forma en que la crítica musical ha tratado de clasificar las etapas de esta compositora.

Anota Mendívil que “Chabuca Granda no se deja encasillar en categorías fijas, como progresista o conservadora. Desde temprano, su obra muestra una cierta ambivalencia en relación con un posicionamiento dentro del campo social del criollismo: de un papel afirmativo a otro contestatario. En esa ambivalencia, que ha sido considerada repetidas veces como negativa por algunos críticos, veo yo, en cambio, el mayor aporte de Granda a la cultura musical criolla”.

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Quien quiera escuchar de la persona Chabuca puede encontrar en esta publicación los testimonios de Lucho González y Susana Baca, quienes la conocieron de cerca y revelan detalles íntimos sobre su vida, a través de los cuales podemos hacernos una idea de cuánto y cuán hondo caló esta mujer. Según González, quien la acompañó durante siete años a lo largo de una travesía por Latinoamérica, “Chabuca estaba llena de conocimientos y de visión, tan fuera de su época, crecida en nuestra Lima pacata, que corría carros de carrera, que era campeona de natación, que tenía membrete de piloto civil, que hablaba tres idiomas, que se le plantó una vez al general Velasco cuando se negó a brindar con él”.

Chabuca Granda Chile TV Chile te invita 1981

Cantando en el programa “Chile te invita”, acompañada por Eusebio Sirio “Pititi”, Álvaro Lagos y Carlos “Caitro” Soto, 1981.

Para Susana Baca, “Chabuca, la de la voz de ‘puerta crujiente’, como ella me decía, guardó una memoria por casi todas las ciudades del mundo donde puso sus pies… Recordarla y cantarla ya no es una promesa, es algo más que eso. Bebo su obra para viajar con ella por las calles y sus rincones escondidos, para seguir sus pasos donde creó sus letras de mujer culta; recorro los paisajes de su frondosa y variada creación, y no me canso de leerla y tararearla, porque cada vez descubro más de las cualidades de sus palabras, de su decir en la música y en su poesía”.

Para quien quiera leerla con cuidado, van estas 200 páginas absolutamente suyas en las que puede saborearla. Más de 100 son inéditas, y sobre ellas nos ofrece el Dr. Raúl Renato Romero, actualmente director de la Maestría en Musicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú, una primera aproximación teórica, invitándonos a descubrir y descifrar este rico y novedoso material.

El trabajo de archivo necesario para sacar a la luz estas canciones y canterurías ha sido realmente descomunal, en especial tomando en cuenta que fue la misma Teresa quien leyó todos los manuscritos y mecanografiados y fue cotejando las canciones con las versiones grabadas en distintos discos. No lo hizo sola: tuvo a su lado a su “ángel de la guarda” –como ella lo llama–, Ricardo Rojas Salinas, musicólogo graduado del Conservatorio, quien trabaja como voluntario en la asociación desde enero de 2019. “Conocí a la señora Teresa en una reunión para organizar el centenario de Chabuca y me ofrecí para ordenar las fotos”, me contó. Han pasado un año y nueve meses y siguen ordenándolas, porque cada vez aparecen más y más objetos o textos por inventariar y digitalizar.

Chabuca Granda y Manuel Solari y Swayne 1982

Chabuca Granda con Manuel Solari Swayne, 1982.

Según Ricardo, “es muy interesante reconocer en sus cuadernos el proceso de creación de Chabuca. En ellos hay muchos bocetos, muchísimos, incluso de las canciones conocidas. Muchos no tienen fecha, así que no sabemos cuál fue primero y cuál después. Pero podemos imaginar que ella empezaba una canción y la dejaba descansar un tiempo para después retomarla”. De hecho, como cuenta Teresa, a Chabuca “le gustaba mucho componer desde la tranquilidad de la noche, en su cuarto, sola con su guitarra. Ponía una grabadora, agarraba su cuaderno y jugaba consigo misma. Le gustaba ‘rumiar’ las cosas, ella usaba mucho esa palabra”.

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Como explica Raúl R. Romero, “estas letras son de gran valor no solo para entender mucho mejor la magnitud de la obra de Chabuca Granda, sino por sí mismas. Chabuca Granda poeta exhibe un valor similar a Chabuca Granda compositora, y sus textos inéditos engrandecen su obra aún más, y la hacen ver más completa y definitiva”. Ellos demuestran un cuidado y una sensibilidad especiales al momento de aproximarse a los lugares y a las personas, incluso a sí misma.

Libro Chabuca Granda Fundación BBVA

“Cantarureando canterurías: cancionero y letras inéditas de Chabuca Granda” es el resultado de un esfuerzo conjunto de la Fundación BBVA, el Grupo Editorial COSAS y la Asociación Cultural Chabuca Granda, dirigida por Teresa Fuller Granda.

Uno de los textos más reveladores y actuales es “De qué voy a liberarme”. En él, Chabuca Granda exhibe una potencia removedora que deja muy en claro su forma de ser, libre de prejuicios y clichés. Sus palabras, prácticamente 50 años después y en el contexto que atraviesa el Perú actualmente, pueden entonarse como un canto de lucha: “De qué voy a liberarme, de qué voy a emanciparme, si yo soy una mujer más libre que el pensamiento… Cada cual en su derecho, que no quiero un hombre macho, lo que quiero es hombro macho pa’ mi sentido de hembra, pa’ mis plácidas entrañas y majestad de pensamiento; que, caray, no olvide usted, que si su puño es más fuerte, dentro de mi pensamiento traigo el desprecio que tengo pa’ dejarlo en libertad; de qué pues, de qué voy a liberarme, de qué voy a emanciparme, si soy toda majestad”.

Teresa habla de su madre en presente. Después de leer aquellas palabras, ¿cómo no lo va a hacer? ¿Cómo no lo vamos a hacer?