El economista advierte, en entrevista con COSAS, que alterar el modelo económico y ceder al populismo amenazaría la estabilidad fiscal de Perú en el próximo quinquenio. Plantea que el nuevo gobierno impugne las leyes aprobadas por este Congreso ante el Tribunal Constitucional.
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas Fotografía: Fabiana Silva
El castillismo vuelve a la segunda vuelta pese a que tuvo un pésimo gobierno.
Ha habido una estrategia eficaz de relacionar los problemas no con el gobierno, sino con la oposición en el Congreso. Y eso se ha resumido en esta frase que se repite de una manera, como diríamos irreflexiva, que hay un pacto mafioso. El desastre ha sido de alguna manera amortiguado porque la economía ha seguido caminando, después de una breve recesión en el 2023. El modelo económico ha probado ser más resistente y fuerte que el gobierno de Perú Libre.
La izquierda tiene como narrativa que el capítulo económico no trajo progreso en igualdad de condiciones. ¿Es el modelo o la incapacidad del Estado para transformar ese crecimiento para todos?
Es lo segundo. Basta recordar el debate público en la plaza de Chota en el 2021. Si uno miras las imágenes, en esa plaza había mucha actividad comercial. Estaban tres o cuatro oficinas bancarias, varias farmacias y tiendas de ventas de celulares. Cosas que denotan una actividad económica que la izquierda quiere negar. Quisiera ver cómo era esa plaza hace treinta años. O la plaza de Puno y de distintos departamentos. Seguramente, una comparación de las imágenes nos muestra el gran cambio que ha habido en el Perú.
¿El modelo no requiere algunas mejoras?
El modelo económico es una suma de reformas y políticas que se adoptaron hace treinta años. La liberación de los controles de precios, el respeto a los contratos y la propiedad privada, la apertura comercial, la iniciativa individual y la privatización. Estas cosas son las que han permitido que, poco a poco, los ingresos de la gente en todo el país vayan subiendo y se observa en el cambio de las condiciones de vida. ¿Se puede hacer cosas para que esos cambios se aceleren y extiendan más? Por supuesto. Hay cuestiones que se pueden haber evitado, pero desarmar esta estructura llamada modelo económico sería un grave error.
La pobreza se logró reducir. En el 2024 tuvimos una taza del 27% y el año pasado se situó en 25%.
Estoy convencido de que, si no hubiera sido por la incertidumbre y los errores del gobierno de Perú Libre, el nivel de pobreza ya habría descendido por debajo del nivel previo a la pandemia. Estaríamos nuevamente en esa trayectoria descendente.

Gracias al modelo económico, la pobreza fue disminuyendo en el Perú.
Y este Congreso aprobó leyes populistas que tienen un impacto fiscal. ¿El próximo gobierno debería revisarlas?
Algunas de esas leyes, aunque muchas son recientes y su impacto fiscal recién lo vamos a ver en los próximos años. Este gobierno no lo ha hecho y dejó que las leyes se promulguen por insistencia o las promulgó nomás. El siguiente gobierno debería cuestionar esas leyes ante el Tribunal Constitucional, de ser posible.
¿Cuán peligroso es que Roberto Sánchez priorice el desarrollo humano sobre el crecimiento económico?
Me parece que está bien si se quiere enfocar en el desarrollo humano, pero sin el crecimiento económico es imposible de lograrlo. Y en un sistema como el nuestro, ambos van juntos. El crecimiento económico en un modelo como este produce desarrollo humano y hay abundante evidencia de que se ha avanzando en los últimos treinta años.
El plan de Sánchez busca alinearnos con Venezuela y Cuba. Y piensa sacar a Julio Velarde del BCR. ¿Qué tan riesgoso podría ser para la inversión privada?
Lo importante es qué medidas económicas se toman en nombre de ese alineamiento. Puede ser una cosa puramente retórica sin tocar el modelo económico. También puede pasar al revés, que no sea esa retórica ni ese alineamiento y se empiece a desmontar el modelo. Eso es lo que a mí más me preocupa. El periodo de Velarde llegar a su fin en la segunda mitad del año. Si Sánchez se convierte en presidente y decide no renovarle su mandato, no estaría actuando contra la ley. Lo importante es si lo va a cambiar, a quién va a poner.
Es clave saber quién será el titular del MEF que ya no tiene el mismo peso de antes.
Más allá de ideologías, queremos un gobierno competente que tenga la capacidad de manejar todos los problemas del Estado. Con este gobierno de Perú Libre, los ministros han cambiado con tanta frecuencia. La voz que tenía el MEF, que transmitía autoridad durante muchos años, se perdió.

El plan económico de Roberto Sánchez en discusión. (Créditos: ANDINA)
¿Qué fórmula Keiko Fujimori debería adoptar para generar confianza?
Si llega a ser presidenta debería volver a pensar en el modelo económico que permitió el progreso de este país en los últimos treinta años. Su bancada se ha apartado en el Congreso del modelo porque aprobó con otros grupos todas estas medidas que atentan contra la disciplina fiscal. Se han sumado a esta ola populista y contribuyeron a debilitar una gran reforma que se hizo a principios de los años noventa como fue el sistema de pensiones.
¿Teme que el próximo quinquenio la economía sea golpeada por el populismo?
Si continúa la irresponsabilidad fiscal, habrá una crisis que va a significar que el gobierno no va a poder endeudarse con las mismas tasas. Probablemente pueda haber una devaluación, pero no necesariamente una hiperinflación. Si el BCR se pliega a esa irresponsabilidad, entonces vamos a pasar de la crisis fiscal a una hiperinflación.
¿El Parlamento, con doble cámara, será una barrera para evitar la farra fiscal?
Espero que sea clave para evitar violaciones a la Constitución y al equilibrio de poderes. No estoy tan seguro de que sea clave para evitar el populismo.
Sostiene que el problema del Perú no es la falta de recursos, sino cómo se gasta. ¿Qué candados impiden que el presupuesto se traduzca en reformas y haya una mejor burocracia estatal?
Hay mucha plata mal gastada. Existen muchos proyectos que se inician y quedan inconclusos. Son decenas de miles de millones de soles, como ha dicho el Banco Mundial en un estudio reciente, que no rinden ningún beneficio y no prestan servicio a la población. De otro lado, en el Ministerio de Educación se les ha mejorado las remuneraciones a los profesores. Con pensiones y más beneficios, pero uno no ve que los resultados académicos mejoren. Hay más gasto en salud, pero los hospitales siguen teniendo los mismos problemas.

Despilfarro de recursos en seguir sosteniendo a Petroperú que está quebrada financieramente. (Créditos: ANDINA)
Y se otorga salvatajes millonarios para Petroperú.
Y no tienen ninguna vergüenza de seguir perdiendo plata y solicitar que la rescaten. Con el último decreto, ya van a ser ocho o nueve mil millones de dólares que se le da a Petroperú. La empresa no mejora, sigue con pérdidas, se cambian los directorios. Es un callejón sin salida.
¿Qué sector debimos explotar aún más en medio de esta década pérdida?
La minería tiene una serie de limitaciones por estos trámites que se deben realizar. Pero también creo que, si realmente una compañía priorizara un determinado proyecto, pondría todos sus recursos. En el sector petrolero tenemos una gran indefinición con un sistema de concesiones y regalías que no funciona y no trae a nadie. Podría cambiarse hacer algo parecido al de la minería, donde sí hay mucho interés y hubo exploración. El turismo es un sector que no es tan grande, pero llama la atención que no se ha recuperado del golpe de la pandemia y es un serio problema en el sur del país.
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