¿Cómo pasan la Navidad los royals y las celebrities? Sus celebraciones están llenas de tradiciones, diversión y, por su puesto, mucho glamour. 

En los años sesenta, cuando los hijos de la reina Isabel aún eran pequeños, la familia real británica celebraba la Navidad en Windsor. Recién en 1988, cuando el castillo empezó a ser restaurado, se trasladaron a Sandringham House, una propiedad de la reina ubicada en Norfolk, al este de Inglaterra. Este fue el lugar en el que Isabel II dio su primer mensaje de Navidad en la televisión, a través de la BBC.

Lady Di y el príncipe Carlos con el pequeño William en diciembre de 1982.

Lady Di y el príncipe Carlos con el pequeño William en diciembre de 1982.

Esta majestuosa casa de campo es el escenario perfecto para una Navidad idílica: con seiscientos acres de terreno y jardines, parques y bosques alrededor, Sandringham House se viste de gala para recibir a la reina y a su familia, quienes también celebran Año Nuevo en esta residencia. Un dato curioso de esta Navidad es que Isabel II ha invitado a Doria Ragland, madre de Meghan Markle, a celebrar las fiestas con la familia real.

¿Qué deben saber Meghan Markle y su madre sobre las tradiciones reales? Primero, que deben asistir a la iglesia Santa María Magdalena, en Sandringham, el 25 de diciembre por la mañana.

La madre de Meghan Markle fue a Londres para la boda de su hija con el príncipe Harry.

Doria Ragland, la madre de Meghan Markle, viajó a Londres este año para la boda de su hija con el príncipe Harry.

Tras la misa, empieza el almuerzo oficial en Sandringham House. Según el chef personal de la reina Isabel, Darren McGrady, el almuerzo incluye una ensalada con camarones o langosta, y un pavo asado. Tampoco falta el pudín navideño con mantequilla de brandy como postre. “Se quedan con la misma comida año tras año”, reveló el chef a Good Housekeeping en 2016.

Después del almuerzo, la familia se reúne para ver el mensaje de la monarca en la televisión, una tradición que la reina inició en 1952. El año pasado, Isabel II aprovechó esa oportunidad para dar a Meghan Markle la bienvenida a la familia real.

En la noche, las celebraciones se ponen aun más festivas: los royals disfrutan de un buffet con veinte platos diferentes; y luego se reúnen para jugar charadas. Según el diario Metro UK, este es uno de los juegos favoritos de la reina, y el príncipe Harry pidió a Meghan Markle que dejara ganar a su abuela este año. “Ella no debe vencer a la reina”, dijo a la publicación una fuente cercana a la familia.

¿Y los regalos? Siguiendo la tradición de sus ancestros alemanes, la familia real intercambia los regalos en la víspera de Navidad, tras el té de la tarde. Y no solo eso: continuando con la tradición de su padre, el rey Jorge VI, y su abuelo, Jorge V, la reina también regala pudines de Navidad a todo su personal.

El árbol de Navidad del Castillo de Windsor en 2017.

El árbol de Navidad del Castillo de Windsor en 2017.

Si hay algo claro en las festividades de la reina Isabel II y su familia, es que las tradiciones se cumplen a cabalidad. La pregunta es: ¿qué toque personal y americano pondrá la duquesa de Sussex a la Navidad este año?

Navidad en Mónaco  

Para la familia Grimaldi, la Navidad es una fecha muy importante: cuando el príncipe Rainiero III de Mónaco viajó a Estados Unidos porque quedó prendado de Grace Kelly, le propuso matrimonio en Navidad. Habían pasado solo siete meses desde que se conocieron.

Cuando se convirtió en princesa, Grace Kelly también le puso un sello especial a la Navidad. Según el portal “Beyond Grace Kelly”, la actriz comenzó a invitar a cientos de niños al Palacio Grimaldi para que pudieran recibir un regalo en fiestas.

Cientos de niños celebraron la Navidad de 1966 en el Palacio Grimaldi.

Cientos de niños celebraron la Navidad de 1966 en el Palacio Grimaldi.

“No había televisión, prácticamente no había películas y definitivamente no había Internet ni diversiones como hoy en día, por lo que la princesa Grace decidió ofrecer a los niños un día en el palacio, con bocadillos y sorpresas”, reveló un señor que asistió al palacio cuando era un niño.

Si bien ya no hay una Navidad organizada con el sello de Grace Kelly, los Grimaldi no pasan por alto estas festividades, y continúan el legado que su madre inició en 1956.

Grace Kelly preparando los regalos de Navidad para los niños monegascos.

Grace Kelly preparando los regalos de Navidad para los niños monegascos.

El pasado 21 de diciembre, el príncipe Alberto y la princesa Charlene de Mónaco, junto a sus sobrinos, Camille Gottlieb y Louis Ducruet –ambos hijos de Estefanía de Mónaco–, fueron los representantes reales en la tradicional fiesta navideña.

Con decoraciones de Mickey y Minnie Mouse vestidos de rojo, y un hombre disfrazado de Papá Noel, los príncipes de Mónaco disfrutaron de la fiesta infantil antes de repartir los regalos.

Alberto de Mónaco lució más festivo que de costumbre con un sombrero de Papá Noel, mientras que la princesa Charlene optó por una capa roja que le daba un toque de lo más elegante y chic. De esta forma, ambos royals inauguraron la Navidad en Mónaco.

Otra tradición que se espera este año es la fotografía oficial de la familia real. El año pasado, la princesa Charlene compartió un retrato festivo de sus pequeños, Jacques y Gabriella. “Empieza a parecer Navidad”, escribió en su cuenta de Instagram. La imagen de los gemelos frente a un árbol de Navidad tuvo más de diez mil likes. Este mes, seguramente, serán más que engreídos en el Palacio Grimaldi: ambos cumplieron cuatro años el 10 de diciembre.

Fiestas a lo grande

Aristóteles Onassis y Maria Callas en la fiesta de Navidad del Sporting Club de Montecarlo, en 1960.

Aristóteles Onassis y Maria Callas en la fiesta de Navidad del Sporting Club de Montecarlo, en 1960.

El magnate griego más famoso de la industria naviera del siglo XX y uno de los hombres más ricos del mundo en su época, Aristóteles Onassis, vivió las fiestas como pocas personas en el mundo. Sin tradiciones royals de por medio, Onassis tuvo una vida llena de excesos: la neumonía que lo mató fue producto de los finísimos habanos cubanos que fumaba a diario.

El magnate solía festejar las fiestas de fin de año por todo lo alto en Montecarlo: hay una fotografía que registra su paso por una fiesta organizada por la Société des Bains de Mer, en 1956, a la que acudió con Begum Om Habibeh Aga Khan, la última esposa del sultán Aga Khan III.

Al año siguiente, Onassis conoció a Maria Callas en un baile de máscaras celebrado en el hotel Danieli. En 1959, tras una apasionada historia de encuentros y desencuentros, la soprano griega dejó a su esposo por el magnate.

A pesar de que la pareja nunca llegó al altar, pasaron varias festividades juntos,hasta que el multimillonario finalizó la relación para casarse con Jackie Kennedy. Una fotografía icónica de 1961 los muestra más que sonrientes en Montecarlo.

La última Navidad

Los Kennedy en la Navidad de 1962. Ese año celebraron las fiestas con Lee Radziwill, hermana de la primera dama.

Los Kennedy en la Navidad de 1962. Ese año celebraron las fiestas con Lee Radziwill, hermana de la primera dama.

Diciembre de 1962 fue el último mes navideño que todos los Kennedy celebraron juntos. Al año siguiente, el 22 de noviembre de 1963, John F. Kennedy fue asesinado en Dallas delante de su esposa. Sin embargo, dos años antes, las cosas eran totalmente distintas. De hecho, Jackie sentó una gran tradición para las futuras primeras damas.

En 1961, cuando su esposo llegó al Despacho Oval, la primera dama inició la tradición de escoger una temática para la Navidad en la Casa Blanca. Ese mismo año, eligió el Cascanueces como su guía para decorar la casa presidencial. El imponente árbol ‘Nutcracker’ pasó a la historia con sus galletas de jengibre, hadas de azúcar y bastones de caramelo colgantes. Al año siguiente, la primera dama decidió ahorrar un poco más y colocó el mismo árbol de Navidad en la Casa Blanca.

Retrato oficial del presidente Donald Trump y su esposa Melania en la Casa Blanca, en diciembre de 2017.

Retrato oficial del presidente Donald Trump y su esposa Melania en la Casa Blanca, en diciembre de 2017.

A pesar de que toda la residencia presidencial estaba completamente decorada para las fiestas, los Kennedy no pasaban la Navidad allí. Siguiendo una tradición familiar, todos volaban a Palm Beach, donde tenían su casa de verano. Dado que el presidente Kennedy tenía siete hermanos, la tradición era reunirse juntos en fiestas. Esa fue la última Navidad que todos pasaron juntos. Siguiendo el legado de Jackie, Melania Trump presentó, a finales de noviembre, el tema navideño 2018 de la Casa Blanca: “Tesoros de América”.

A pesar de las críticas a la opulencia de la pareja Trump, este año la primera dama ha llevado al límite su decoración, con más de catorce mil adornos rojos que cuelgan de veintinueve árboles, la recreación de una casa de pan de jengibre, y un árbol adornado con más de ciento cincuenta metros de cinta de terciopelo azul bordada en oro. La Navidad Trump es realmente a lo grande.