1. Escultura de playa

Una simpleza y, a la vez, una sofisticación difícil de lograr es lo que la Pininfarina Beach Chair ha demostrado en las playas de Brasil, lugar donde se lanzó en un inicio. Su versatilidad y sus colores están inspirados en las formas de las bodyboards. Hecha de madera y plástico con fibra de bambú y coco, resulta muy ligera para transportar. Paolo Pininfarina, gerente de la firma automotriz que ha impulsado la pieza, ha señalado que esta silla es un claro ejemplo de que la combinación entre el diseño italiano y la capacidad de producir artículos de espléndida calidad que tienen los brasileños arroja excelentes resultados.

Pininfarina Beach Chair

2. Verano en Dinamarca

La silla emblema de los veranos daneses regresó sin perder su espíritu clásico. El fabricante Skagerak bautizó como Dania a su creación hecha de manera íntegra en teca. El producto es una asombrosa fusión entre artesanía danesa, funcionalidad, confort y materiales robustos. Su asiento, que levita sobre la superficie, se contrapone con el agradable respaldar. No existe silla plegable concebida con mayor énfasis para ir a la playa que Dania. Es clásica y, por lo mismo, ha heredado una aspiración casi indestructible y duradera. La madera para su fabricación es traída de plantaciones de teca en Indonesia, y permite una durabilidad única y una larga vida de veranos por delante.

Dania

 

3. Respaldar modernista

Parece un objeto de utilidad industrial o una escultura moderna enclavada en la arena. La firma danesa Trip Trap creó Lean a través del diseñador Hans Sandgren Jakobsen, quien priorizó la estética y la ligereza en su diseño. El resultado fue una original silla que se aleja de las texturas y los colores tradicionales de la playa. En palabras de su creador, “Lean puede ser colgada de la pared como una escultura y es muy simple de desplegar cuando la quieres usar”. Cuando fue lanzada en 2008, ganó el Formland Design Award, premio que se entrega en el evento del mismo nombre, el cual es una de las ferias escandinavas más grandes de arte, objetos y diseño interior.

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Silla Lean

 

4. Viajar sentado

Esta silla que asemeja un maletín nos llama a regresar en el tiempo en un viaje por el siglo XIX. La silla de playa diseñada por Maarten Baas es parte de la colección de lujo Objets Nomades de Louis Vuitton, una propuesta de muebles plegables y accesorios para viajes muy lograda por la casa francesa. Realizada en cuero, tiene un divertido sabor retro que remite a más de un siglo de antigüedad. Por su espléndida portabilidad –se despliega a la manera de un maletín–, resulta ser un compañero ideal para elegir un sitio en la playa y disfrutar de la vista.

Object Nomades de Louis Vuitton

5. Gimnasia plegable

La silla XZ de Numen actualiza una clásica silla de terraza con un velo que protege del sol. La idea resulta sencilla y cumple un rol fundamental en días disfrutados en exteriores. La visera está construida del mismo modo que la estructura de madera que la mantiene estable. El efecto es hipnótico cuando está desplegada en su totalidad. La comodidad que propone seduce a la contemplación del paisaje. Si no se busca un poco de sombra, la visera se retrae y se libera el campo visual. Bajo el asiento, y en el respaldar, se ubican bolsillos perfectos para guardar alguna revista que acompañe el reposo.

Silla XZ de Numen