En la cumbre de la moda de Copenhague, François-Henri Pinault, de Kering, grupo de marcas francesas de lujo, comparte una nueva visión radical de la sostenibilidad.

Por Emily Farra

Estos momentos están siendo emblemáticos para Kering. Hace un par de semanas, el grupo de marcas de lujo anunció su compromiso de trabajar solo con modelos mayores de 18 años (un estándar que también ha sido adoptado por Condé Nast y el CFDA), lo que significa que todos los shows de Gucci, el video de Saint Laurent y la campaña de Alexander McQueen presentarán exclusivamente a mujeres y hombres mayores de edad a partir de 2020.

Por los animales

La compañía también anunció sus nuevos estándares para protección de los animales para “garantizar y verificar el tratamiento humano de los animales en todas las cadenas de suministro del grupo”. Días atrás, en su discurso de apertura en la Cumbre de la Moda de Copenhague, el presidente y CEO de Kering, François-Henri Pinault, reveló que fue contratado por el presidente francés Emmanuel Macron para jugar un rol que nunca ha existido en el mundo: crear una “coalición” de CEO y marcas líderes en la industria de la moda para unir fuerzas y establecer una ambiciosa lista de objetivos en sostenibilidad que vayan de la mano. 

François-Henri Pinault es esposo de la actriz Salma Hayek y uno de los hombres más ricos del mundo.

Lo importante de esta sinergia es que podría marcar una nueva era de colaboración y cooperación en la industria de la moda y, finalmente, en otras industrias también. En una entrevista exclusiva después de su discurso principal, Pinault explicó que los valores de la moda de la competencia y la exclusividad no son propicios para un cambio serio.

En su lugar, cree que las marcas deberían compartir ideas y fuentes (y, en el caso de Kering, trabajar con proveedores para reducir los costos de las nuevas tecnologías y hacerlas accesibles a las compañías de tamaño medio y pequeño). Los diseñadores tampoco pueden darse el lujo de estar en desacuerdo con él: el momento de la nueva coalición de Macron se produjo apenas una semana después de que la Agenda Global de la Moda informara que los esfuerzos de sostenibilidad de la moda en realidad se están desacelerando.

Copenhagen Fashion Summit se ha posicionado globalmente como el evento líder de sostenibilidad en la moda.

La sostenibilidad está de moda

Existe un creciente interés por parte de los consumidores: el Boston Consulting Group informó que la sostenibilidad se está convirtiendo en el principal impulsor de las compras y un aumento en las iniciativas sostenibles de las marcas; sin embargo, esos esfuerzos se ven superados por el rápido crecimiento de la economía mundial de la moda. Para 2030, se estima que la industria mundial de ropa y calzado crecerá en un 81%, lo que supondrá una presión sin precedentes sobre los ya escasos recursos.

“A pesar de lo que estamos haciendo, las cosas no se mueven”, dijo Pinault. “Podría entenderlo si fuéramos la única empresa que estuviera trabajando en esto, pero no lo somos. Es sorprendente lo que están haciendo algunas de las compañías más grandes. Pero los resultados no funcionan”.

El imperio Pinault abarca medios de comunicación, marcas de lujo, colecciones de arte y hasta un equipo de fútbol.

Un trabajo de grupo

La evidencia sugiere que la forma actual de hacer las cosas, es decir, con las marcas que trabajan aisladamente, definiendo lo que significa la sostenibilidad según su propio criterio y estableciendo objetivos particulares, simplemente no está sumando. Ahí es donde entra en juego el mandato de Macron: “Realmente necesitamos definir objetivos juntos. La primera etapa es elegir tres o cuatro objetivos que sean la máxima prioridad para la industria y comprometernos a trabajar juntos para encontrar soluciones”, explicó Pinault.

“Estoy seguro de que alcanzaremos un nivel que ninguno de nosotros podría alcanzar individualmente, trabajando solos”. (Más tarde, su amigo Paul Polman lo resumió con un viejo proverbio africano: “Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres ir lejos, vamos juntos”.

La diseñadora británica Stella McCartney es una ferviente defensora de los animales y promotora de las pieles sintéticas.

En los últimos años, Pinault ha incrementado los esfuerzos de sostenibilidad de Kering junto a Marie-Claire Daveu, su directora de sostenibilidad y responsable de asuntos institucionales internacionales. A principios de este año, Kering fue nombrada la compañía más sostenible en lujo, indumentaria y accesorios en el Foro Económico Mundial y la segunda empresa más sostenible en todas las industrias.

Pinault dice que hasta establecer este tipo de objetivos ambiciosos, aparentemente imposibles, es importante alentar a su equipo para que trabaje por ellos. Aun así, Kering solo representa el 7% de la industria; el cambio radical requerirá un esfuerzo unificado. “Los líderes tienen que ponerse en estas posiciones incómodas”, dijo. “Puede que no cumplas los objetivos, pero harás una diferencia”.