El presidente de la Cámara Nacional de Turismo, Carlos Canales, analiza el duro escenario que enfrenta el sector turismo, la tercera actividad generadora de divisas en el Perú y de la cual dependen casi un millón y medio de puestos de trabajo formales. Mientras tanto, espera la respuesta del gobierno frente al propuesto Plan Integral de Salvataje Financiero, y también el cese del estado de emergencia para volcarse al turismo interno.

Por Rebeca Vaisman

Museo de Arte

El Parque de la Exposición y el Museo de Arte de Lima permanecen cerrados. Foto: Elsa Ramírez.

 

Usted ha expresado que el turismo es la actividad más perjudicada por la pandemia.

Absolutamente. Los otros sectores pueden salir de esta crisis en los próximos noventa días, apenas se acomode el tema logístico. Podrán seguir confeccionando, cosechando, envasando, produciendo. Pero nosotros no vamos a tener turistas.

Nosotros estamos 100 % de acuerdo con la inmovilización que se ha declarado, es justa. Pero la pandemia nos ha hecho retroceder 20 años. El 2019 cerramos el año con 4,4 millones de turistas extranjeros y 5200 millones de dólares en divisas. Este año lo haremos con un millón de turistas y con 1200 millones de dólares, vamos a cerrar este año con las mismas cifras que teníamos en el año 2000.

¿Cuánto de la economía nacional representa el sector turismo?

Hoy más que nunca se ha podido determinar que el grado de informalidad que existe en el Perú hace que las cifras con las cuales hemos venido trabajando tengan una realidad paralela. El 70 % en el país es informal, y esto no es ajeno a la actividad turística. Esta moviliza 12 mil millones de dólares al año: representa el 3.8 % del PIB, somos la tercera actividad generadora de divisas, después de la minería y la agroexportación. Genera un millón cuatrocientos mil puestos de trabajo formal, eso es el 12% de la población económicamente activa del país. Además de aproximadamente dos millones de puestos informales entre microempresarios y trabajadores.

Es una cadena de producción y de trabajo larga.

Es un cluster. Mas de quince componentes y cada uno depende del otro. Involucra a las líneas aéreas, los cruceros, el transporte terrestre; los hoteles, hostales y hospedajes de todo tipo. Las empresas de transporte, los guías turísticos, los artesanos. Por supuesto, los restaurantes y también las empresas que hacen catering para los hoteles. Los que alquilan equipo para turismo. Los lugares de entretenimiento, los museos. Hasta las casas de cambios.  

Aria Amazon Cruise, turismo

Los cruceros en el río Amazonas son una experiencia invaluable que ofrece el Perú. Foto: Aria Amazon Cruise.

Una recuperación lenta

En opinión de la Organización Mundial del Turismo, la industria turística en el mundo va a sufrir por lo menos doce meses para poder recuperarse.

Cuando la cuarentena termine el mundo va a seguir con temor a viajar, a los aeropuertos, al avión, hasta que esto se trabaje sanitaria, sociológica y psicológicamente. Creo que van a pasar hasta 24 meses para convencer al turista extranjero de que venga.

¿Cuál es la estrategia para alentar al turista interno?

Será más fácil con el turista interno una vez que el país se encuentre estable, con la pandemia ya controlada, y teniendo en cuenta una serie de usos y protocolos sanitarios. Pero eso va a demorar. Nosotros ya estamos trabajando en “Turismo para todos”, un gran proyecto de turismo interno, de la mano de Promperú, que ojalá pueda lanzarse a partir de julio. Será un superproducto, con una promoción muy potente. Pero, mientras eso ocurre, no tenemos trabajo.

¿Qué pasa, entre tanto, con el mantenimiento de los restos arqueológicos y el patrimonio natural y cultural?

El mantenimiento del patrimonio y de los parques naturales depende del ingreso de los turistas. Machu Picchu aporta casi un 50 % del presupuesto que se necesita para poder dar mantenimiento a otros lugares arqueológicos del país que no son visitados. La Huaca del Sol y la Luna es sostenible, así como la Huaca Pucllana, porque tienen una concesión privada que trabaja con el Estado. Pero otros lugares no tienen el presupuesto suficiente para su mantenimiento.

carlos canales turismo perú Andina

Carlos Canales, Presidente de CANATUR, en febrero, mientras exponía detalles de la Expo Perú Turismo 2020. Hoy el escenario es otro. Foto: ANDINA/Renato Pajuelo

PUCA, la asociación de restaurantes, se unió a CANATUR a fines del año pasado. Los restaurantes peruanos han sido muy golpeados por esta cuarentena.

En Lima metropolitana hay 220 mil restaurantes de todas las categorías, desde la señora que vende menú hasta Astrid y Gastón. Hay una filosofía detrás de Peruanos Unidos por la Cocina y la Alimentación, PUCA, que es la conservación y el respeto por el buen manejo de nuestros insumos milenarios y recetas ancestrales. Cambiar un poco la visión de lo que es la gastronomía, que ahora debe estar más preocupada en la trazablidad, la responsabilidad social y el comercio justo. No significa que otros no lo hagan, pero los restaurantes que pertenecen a PUCA se han puesto este objetivo. Eso viene también con planillas grandes, con muchos empleados a los que se les procura pagar bien. Y en la mayoría de casos, con alquileres altos.

Promperú trabajando con PUCA y de la mano con CANATUR, estábamos organizando la primera cumbre mundial de cocineros en el Perú, íbamos a traer a los cien mayores cocineros de todo el mundo, para tratar de crear una organización mundial de gastronomía liderada por el Perú durante dos años. No sabemos cuándo se podrá dar este encuentro.

¿Qué otros grandes eventos se han cancelado?

El primer campeonato mundial de skate en Lima, que iba a ser en abril, y dos campeonatos mundiales de street skate y park skate, para aprovechar la infraestructura que dejaron los Juegos Panamericanos. Esperábamos más de 10 mil turistas de todo el mundo, influencers, jóvenes. Lamentablemente todo eso se ha cancelado.

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Reserva Amazónica de Inkaterra, en Tambopata, elegido por National Geographic entre los mejores 25 ecolodges del mundo. ¿Cómo garantizar la conservación de los parques naturales sin los ingresos por el turismo?

Un sector que necesita moverse

En el sector turismo, ¿cuál es la distribución entre mypes, medianas y grandes empresas?

El 92 % de la industria turística la componen microempresas, pequeñas y medianas empresas. Solo un 8 % es la gran empresa, las cadenas hoteleras, las agencias grandes. Además, la gran empresa contrata a la micro, pequeña y mediana empresa.

 ¿En qué consiste el “plan de salvataje” que CANATUR le ha presentado al gobierno?

El plan de salvataje lleva varias herramientas, la idea es proteger al mayor capital humano que tiene la sector, que son sus trabajadores. Se está pidiendo un crédito para el sector turismo de 700 millones de dólares, 100 % avalado por el gobierno a cinco años, con un año de gracia, con el cual podemos garantizar que vamos a conservar a nuestros mejores trabajadores, pagar a proveedores, hacer el mantenimiento, tener capital para promover el turismo interno, etc. No es para hacernos ricos, sino para mantener viva la maquinaria.

El gobierno ha sacado dos ayudas, un fondo para micro y pequeñas empresas, y otro para las grandes, pero estas medidas son generales y no resultan suficiente. El turismo requiere medidas con características especiales para nuestra actividad. Lo que te prestan es el valor del mes de facturación. No alcanza para planilla y proveedores. Nosotros no estamos pidiendo un regalo sino un préstamo. Y la campaña de turismo interno tal vez sea lo más importante.

¿Cómo ha recibido esta propuesta el gobierno?

Creo que hay voluntad. Nos hemos reunido dos veces con la Ministra de Economía, una vez con el Premier, y prácticamente todos los días con el Ministro de Turismo, Edgar Vásquez, con quien estamos muy satisfechos porque su apoyo es total. Ya estamos trabajando en el tema, diseñando las políticas. Nosotros pedimos medidas especificas, ya el Primer Ministro, el doctor Zevallos, ha señalado que el turismo es una de las actividades que más va a demorar en recuperarse. Por eso necesitamos medidas ajustadas a la realidad.