Recordado por haber liderado el equipo que defendió la posición peruana en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, ahora, como presidente de la Asociación Civil Transparencia, Allan Wagner Tizón está abocado a promover el debate de las 32 propuestas de reforma elaboradas por los miembros de esta asociación, en materia electoral, judicial, de funcionamiento del Congreso y transparencia en el sector público. Para estimular a los congresistas para que tomen la decisión de apresurar el debate parlamentario, Wagner afirma que Transparencia recabará firmas en las 25 regiones del país, para que la ciudadanía comprenda la importancia de consolidar el sistema democrático.

¿Le preocupa que el Parlamento se aboque al debate en comisión de un proyecto particular, como es el caso de la ley contra el transfuguismo, y no a reformas integrales del sistema político?

Es importante que la Comisión de Constitución del Congreso haya delegado en dos grupos de trabajo, uno de reformas electorales y otro sobre funcionamiento del Parlamento, el debate de las reformas institucionales que se necesitan para fortalecer nuestro sistema democrático.

La recolección de firmas, en el marco de las 32 propuestas de Transparencia, ¿busca convertirse en una iniciativa legislativa ciudadana?

No, porque el debate le corresponde al Congreso y al Ejecutivo. El objetivo de la recolección de firmas es que la ciudadanía participe de este proceso de reformas. Este año queremos reunir 50 mil firmas, y así, en adelante. Es importante que la ciudadanía acompañe e impulse este proceso, porque tampoco es que tengamos mucho tiempo. Hay elecciones regionales y municipales en 2018 y las principales reformas deben aprobarse en estos dos primeros años.

¿Se ha reunido con los líderes de las agrupaciones políticas para transmitirles esa preocupación?

Me he reunido con la presidenta del Congreso, con el presidente del Consejo de Ministros, con los voceros de algunas de las bancadas, aunque esta semana han estado muy ocupados con el tema de las facultades extraordinarias… pero vamos avanzando.

“La ciudadanía determinará qué grupos actúan a favor del país o de intereses particulares”, afirma Allan Wagner.

“La ciudadanía determinará qué grupos actúan a favor del país o de intereses particulares”, afirma Allan Wagner.

Teniendo en cuenta que estas propuestas dependen en gran medida de la aprobación de Fuerza Popular, que reúne a 72 parlamentarios, ¿se van a reunir con Keiko Fujimori?

Es posible. Estamos abiertos a esa posibilidad, pero el objetivo, en principio, es canalizar estas iniciativas por un camino institucional. Pero si Fuerza Popular nos propone la posibilidad de reunirnos con su lideresa, lo haremos, como también podemos reunirnos con otros líderes.

El camino institucional parece el correcto, pero la realidad política dice que sin el consentimiento de Fuerza Popular esas propuestas quedarán encarpetadas.

Como le repito, Transparencia no es un órgano político, por lo tanto, debemos adherirnos a un proceso más institucional. Pero quiero dejar en claro que estas reuniones no son para hacer lobby a favor de las 32 propuestas de Transparencia. Son para promover el debate de las propuestas, para que se ejecuten reformas de fondo en el sistema democrático. Esa es la responsabilidad del Congreso. Por eso convocamos a la ciudadanía, para que se exija que en el corto plazo se haga ese debate que nos lleve a un perfeccionamiento del sistema político.

De las 32 propuestas, ¿cuáles considera que deben ser debatidas en estos dos primeros años?

Nos preocupa que haya dispersión en la atención de la ciudadanía en la primera vuelta electoral, donde se vota por el presidente y se elige a los congresistas. Nuestra  propuesta, que es debatible, es que los congresistas se elijan en la segunda vuelta, de esa manera, la ciudadanía se concentra, en la primera vuelta, en elegir al presidente de la República y en estudiar su programa de gobierno.

Pero muchos parlamentarios se van a oponer, porque son precisamente elegidos por la ola de adhesiones que genera el candidato de su partido a la presidencia.

Es que se trata de una reforma que debe ser complementada con otras, como la eliminación del voto preferencial y que se establezcan mecanismos de democracia interna para la elaboración de la lista al Parlamento y a la presidencia de la República. Otro elemento importante es fortalecer la institucionalidad regional, prohibiendo que un congresista que va a la reelección se postule por una región diferente a la que fue elegido en su primer mandato. Vemos muchos congresistas electos por una región que se reeligen por Lima, lo que genera concentración.

Ninguna de esas medidas, que probablemente van amarradas, conviene a las mayorías que son electas en primera vuelta, como el caso de Fuerza Popular, cuyos congresistas fueron electos por el arrastre de su candidata a la presidencia.

Las propuestas fueron hechas antes de estas elecciones, no fueron pensadas en un caso concreto. Por eso es importante que participe la ciudadanía, que esté atenta a este debate, porque el poder de la opinión pública será importante. Más allá de intereses partidarios, debe primar el país.

Como diplomático de carrera, usted tiene claro el concepto de servicio a la patria. Lamentablemente, ese no es el derrotero de nuestros congresistas…

Hay que mantener el optimismo. Sería una lástima que perdamos esta oportunidad, porque el país requiere urgentes reforma institucionales. La responsabilidad nacional recae en los congresistas y el poder Ejecutivo. Nosotros, desde la sociedad civil, queremos que la ciudadanía esté alerta para que haga sentir su voz de protesta si es necesario.

Más que el Congreso en su conjunto, hablamos de un partido puntual, cuya mayoría abrumadora determinará si pasan o no pasan estas reformas.

No es la situación ideal, pero por lo menos estamos viendo que, a pesar de que existe ese grupo ampliamente mayoritario, se están conformando los grupos de trabajo para discutir estos temas. Cuando las facultades extraordinarias que solicitó el Ejecutivo pasaron de la Comisión de Constitución a diez comisiones, parecía exagerado, pero se ha fomentado el debate y se ha avanzado. La política es una permanente negociación. La ciudadanía determinará qué grupos actúan a favor del país o de intereses particulares.

Por Luis Felipe Gamarra
Foto de Sanyin Wu

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