Lo que a Vania Torres Olivieri le encanta del mar es que siempre es diferente. “Cada ola que agarro, cada sesión a la que voy nunca es igual que la otra. Mi ‘cancha’ siempre es diferente, y eso me ha hecho aprender a lidiar con situaciones distintas.”

Cuando compite en uno de los tantos campeonatos nacionales e internacionales en los que participa cada año, se puede quedar viendo el mar por un largo tiempo solo para saber cuál es la ola que debe escoger. Sin embargo, esta costumbre no le garantiza que su decisión se mantenga intacta. Siempre algo cambia. Y eso es lo que le fascina de practicar surf.

Tiene 21 años y estudia Administración y Negocios Internacionales en la UPC.

El encanto apareció cuando su mamá la llevó a su primera clase de surf para que pudiera correr tabla con su padre. Tenía nueve años y desde entonces no ha dejado de practicar. Solo hubo un año en el que no corrió mucho, cuando tenía doce. Luego, desde los trece hasta que comenzó a competir, no paró. Ha acumulado primeros puestos en campeonatos nacionales y ha participado en torneos, como el Roxy Champ Camp de Lisa Andersen, en Costa Rica, o el Latinoamericano ALAS Reef Classic Mar del Plata, en Argentina.

Pero antes de acumular triunfos, cuando todavía era pequeña, Vania admite que los nervios la vencían. “Cuando comencé en la segunda división, no conocía las playas ni a nadie, pero bastaba con que agarrara la primera ola y me soltaba”, recuerda. Para ella, lo más importante de todo siempre será la perseverancia. “No soy la estrella que de la nada comenzó a correr tabla y tuvo talento, pero tengo perseverancia y siempre estuve allí para mejorar”, agrega.

En 2012, Vania obtuvo el primer puesto del Tour Latinoamericano ALAS Reef Classic en Mar del Plata, Argentina.

Fue esa persistencia la que la motivó a practicar jiu-jitsu para complementar el surf, pero lo dejó después de darse cuenta de que “era un poco ‘machete’” y de romperse un par de dedos. Ahora prefiere el estilo de entrenamiento de Vanna Coach. “Cuando el nivel de competencia se vuelve más alto, necesitas poner las piernas y los brazos más fuertes, por lo que debes complementar la tabla con otro deporte”, explica. Esta combinación, más sus estudios de Administración y Negocios Internacionales en la UPC y los días que practica free surfing, han generado que el único tiempo libre que tiene en su agenda lo utilice solo para descansar. Y los fines de semana, religiosamente, los dedica a correr tabla. “Me encanta. No hay otra cosa que quisiera hacer”, afirma.

Vania busca integrar la delegación peruana que participará en el ISA World SUP and Paddleboard, que se celebrará en setiembre, en Dinamarca.

Este año continuará con la misma rutina, con miras a rendir a gran altura en los campeonatos nacionales y latinoamericanos que se le presenten. “Y pensando en los Juegos Panamericanos, de todas maneras”, añade. “A pesar de que falten dos años, desde ahora ya estamos entrenando full para ver quiénes entrarán en el equipo.” 

Lea también:  Gabriel Villarán corrió una de las olas más grandes de su vida

Fotografías: Gonzalo Miñano
Estilismo: Sara Vílchez
Maquillaje y peinado: Carolina Anaya
Producción: Ricky Chávez
Asistente de fotografía: Giuseppe Cambiaso
Agradecimientos: Billabong, Ana G.