Sin prejuicios: una entrevista con Carlos Bruce
En medio del impredecible escenario político nacional, el congresista vaticina qué nos deparará el futuro. ¿Consideraría postular a la presidencia de la República?
En medio del impredecible escenario político nacional, el congresista vaticina qué nos deparará el futuro. ¿Consideraría postular a la presidencia de la República?
A inicios del año, tras el primer pedido de vacancia al presidente Pedro Pablo Kuczynski, conversamos con el reconocido cosmobiólogo peruano sobre el futuro de la política peruana. Estas fueron sus predicciones.
La suerte del Perú no es la peor ni la mejor. No está tranquilo porque Pedro Pablo Kuczynski se haya salvado de la vacancia. Ni reconciliado porque Alberto Fujimori haya obtenido el indulto humanitario. Ni confiado porque la “lucha anticorrupción” ande metida en todo. Ni esperanzado porque tal vez vuelvan los tiempos de las vacas gordas. El país está, sencillamente, entrampado.
Luego de semanas frenéticas en las que tuvo que volver a ponerse la armadura de defensor de la democracia, el constitucionalista Alberto Borea retorna a la apacible tranquilidad de su estudio y reflexiona, entre otras cosas, sobre la complicada situación del presidente Pedro Pablo Kuczynski tras el indulto humanitario a Alberto Fujimori.
Pedro Pablo Kuczynski salvó milagrosamente de la vacancia a cambio de indultar al ex presidente Alberto Fujimori. Vacancia fallida. Indulto explosivo. El sistema político, seriamente afectado, además, por el caso Lava Jato, aún no sale del shock. Y a nadie le preocupa, por supuesto, intentar rehabilitarlo.
Tiene 31 años. Es abogado y congresista independiente. En estos días dos temas lo tuvieron muy preocupado: que por fin se creara la comisión investigadora del caso Sodalicio y que se ampliara la moratoria de la reforma universitaria.
La hace poco estrenada primera ministra Mercedes Aráoz gira alrededor de sí misma sin saber qué hacer. El Congreso apenas mira de reojo su pedido de facultades legislativas. La bancada mayoritaria en el Congreso no tiene otra agenda que sacar a Keiko Fujimori de sus aprietos legales mediante el equivocado recurso de acusar constitucionalmente al fiscal de la Nación. El presidente Pedro Pablo Kuczynski disimula apenas con su habitual sonrisa de oreja a oreja los coletazos de Odebrecht desde Brasil, que ahora ponen a la ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán, en el centro de la tormenta. Así las cosas, el país económico sigue en piloto automático, el país político abandonado a su suerte y el país social deseoso de moverse, pese a todo, en un mejor horizonte de confianza.
Para el ex senador de la República, el nivel de discusión entre las dos principales fuerzas políticas del país ha llegado a un punto preocupantemente improductivo. Sin embargo, más que temer a que se incrementen los decibeles de la discusión política, Enrique Bernales le teme a la total inacción.
Ya no son tiempos para disimular nada, menos para ponerse detrás de la cortina y convertir en tabú la herencia de inacción e imprevisión del régimen de Ollanta Humala. Inexplicablemente, Pedro Pablo Kuczynski y su entonces primer ministro de estreno, Fernando Zavala, pasaron por agua tibia esa herencia. Y lo que es peor, asumieron implícitamente su activo y pasivo. Los estragos de El Niño costero estaban más que advertidos. Ni qué decir de Chinchero. La ausencia de nuevos proyectos mineros y la parálisis de otros, también. Una recaudación tributaria en caída y un Congreso con una sola idea fija, la vacancia presidencial, completan la figura. Y las violaciones y feminicidios recién despiertan en el Gobierno la necesidad de una cruzada nacional, como si nunca hubiera existido el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
Una vez más, sin una agenda política dominante que sea capaz de marcar el horizonte, el Perú ingresó a un nuevo tiempo de parálisis. Entre el tira y afloja por el indulto a Fujimori y por cuál será finalmente el lugar escogido para la misa del Papa en Lima, retornó la confrontación del Gobierno con el Congreso, poniendo prácticamente en repliegue la salida a la cancha del nuevo Gabinete Ministerial. Las primeras reacciones a la brusca caída del Perú en el ranking de competitividad y al nuevo intento de retorno a la bicameralidad, devuelven la mirada, aunque tímida, a las reformas políticas más urgentes.