Más de seiscientas exalumnas del San Silvestre se reencontraron en su clásico almuerzo anual. La tómbola fue uno de los principales atractivos: las que tuvieron más suerte pudieron llevarse perfumes, microondas, carteras o bolsos. Variados puestos de venta ofrecían diversas opciones, desde café orgánico para entrar en calor hasta carteras de cuero confeccionadas por una de las exalumnas. Las chicas de la promoción 50 armaron uno de los grupos más animados: un aniversario tan importante tenía que celebrarse por todo lo alto.