Es en tiempos de conflicto y crisis cuando el ser humano muestra su peor o mejor cara. En el contexto que nos ha tocado vivir, el sentido de comunidad es vital. En este caso me centro en el logro positivo: el trabajo de chefs, restauranteros, agricultores, periodistas y promotores de la gastronomía que se han unido para generar una hermosa cadena de valor que tiende la mano a los más vulnerables, integra a varios actores de la cocina peruana y que aspira a ser un proyecto autosostenible.

Por Paola Miglio / @paola.miglio

No es fácil escribir de cocina en estos días. Los ánimos y las posiciones se encuentran caldeados en una comunidad en la que siempre se optó por el trabajo en conjunto, el respeto a las opiniones ajenas y formas de vida distintas. Las demandas han borrado los grises, a pesar de saber que la gastronomía en Perú es una olla que se cuece con actores que proceden de distintas cosmovisiones y eso es lo que la hace más rica. Lo diverso. El respeto y la aceptación de lo diferente. El diálogo, la crítica y la reflexión.

Cuando pase este fin de semana, cuando nos volvamos a ver las caras (porque va a suceder), no será tiempo de reclamos ni rencores, sino de seguir empujando el carro, en la medida de nuestras posibilidades y con el pensamiento puesto en Perú. No se me ocurre mejor ejemplo de unión del cual hablar esta semana que Comida para Todos. Nacida a partir de la pandemia, esta iniciativa se dedica a recaudar fondos para permitir la reactivación económica del sector gastronómico más vulnerable, que a su vez entrega miles de almuerzos gratuitos y comparte información en varias ollas comunes de Lima. 

Comida para Todos 1

En enero se calculaba que cerca de 868 mil hogares peruanos no podrían cubrir sus necesidades básicas de alimentación debido a la pandemia. Esto desencadenó una ola de solidaridad en el mundo gastronómico. Sí, no en fotos ni en Instagram, sino en las cocinas, en reuniones remotas, desde el silencio. Comida para Todos fue una idea que se planteó efectiva y se tomó de sus creadores en Chile, adaptándola a suelo peruano con la ayuda de la Pontificia Universidad Católica del Perú -PUCP-, con el apoyo la ONG La Revolución, y la asociación de Peruanos Unidos por la Cocina y la Alimentación (Puca).

La idea era actuar desde distintos frentes y con objetivos diversos. No solo brindar alimentos, sino educar sobre su valor nutricional de los insumos y procedencia. Lo recaudado mediante donaciones genera una cadena de valor que beneficia a restaurantes, agricultores, productores, transportistas y negocios afines. Gran parte de lo recaudado se entrega a restaurantes seleccionados con ayuda de la Municipalidad de Lima, que compran a pequeños productores para cocinar menús que son repartidos en ollas comunes mapeadas, también con ayuda de la Municipalidad.

Comida para Todos 2

No es solo cuestión de abastecer gratuitamente de comida nutritiva a quienes la necesitan, sino también guiar a las familias beneficiarias para que puedan construir una alimentación adecuada para su desarrollo y crecimiento, y así entender la importancia de nuestra biodiversidad, respetarla y  aprovecharla.

La iniciativa alimentaria cuenta con el apoyo de distintos aliados estratégicos y voceros dentro del sector gastronómico, como los chefs José del Castillo, Luciano Mazzetti, Martha Palacios, Karissa Becerra, Jaime Pesaque, Flavio Solórzano, Virgilio Martínez, Mitsuharu Tsumura, James Berckemeyer, Andrés Ugaz, Jimena Fiol, Gastón Acurio, Arlette Eurlet, Mónica Huerta, entre otros que se han ido sumando sin descanso, a pesar de que sabemos que los tiempos que pasan son exigentes y demandantes.

“La comunidad Pucca sigue en la medida de sus posibilidades, con raciones y dinero en efectivo. Se sumaron varios donantes y hasta el momento se han realizado seis entregas de comida, se han reactivado seis restaurantes del Centro de Lima (en total) en distintas etapas (que les compran a los productores de las Agroferias Campesinas) y se han entregado 8000 mil raciones desde que arrancamos a 60 ollas comunes, con recetas validadas por el equipo de nutrición de la PUCP. Se vienen grandes despliegues para nutrir el proyecto en los próximos seis meses. Además, estamos trabajando de la mano con La Revolución para entregas en materia de educación alimentaria”, explica Diego Valdeiglesias, gerente general de Puca. Que alimentar a más personas sea lo primordial y que ningún contexto político afecte esta esperanza. 

ollas comunes

El último 12 de mayo se llevó a cabo una nueva acción solidaria en las zonas aledañas a las Lomas de Amancaes (sector El Mirador en San Juan de Lurigancho). Se entregaron 1200 raciones de comida a 15 ollas comunes. Participaron los restaurantes reactivados del Centro Histórico: Sol de Paiján, Bolívar Restobar, Tradiciones Criollas y Jesucristo es el Señor, y miembros de la comunidad Puca. La iniciativa se suma también al proyecto municipal Manos a la Olla que ha entregado más de 350 toneladas de víveres a 474 ollas comunes de 24 distritos. 

La Universidad Nacional Agraria La Molina, mediante el proyecto Ajíes del Perú acaba de donar 80 kilos de ajíes a Comida para Todos, no solo para cocinar con ellos, sino para comenzar a desarrollar la fase del emprendimiento que da herramientas a ollas comunes para transformar insumos en productos artesanales, crear un modelo de negocio y hacerse autosostenibles. Este es el objetivo futuro, encaminado, pero aún en proceso. Y para lograrlo, en este caso específico o en alguna otra iniciativa que surja en paralelo, es necesario seguir trabajando en comunidad.

Datos para colaborar

Por cada S/ 8.90 una persona en situación vulnerable puede acceder a una comida nutritiva y digna. Las donaciones se realizan en www.comidaparatodos.pe o por transferencia bancaria a la cuenta corriente BCP soles 194-8962050-0-56 con CCI: 002 1940089205005694 (Razón social Verdeverde La Revolución/ RUC 20600836782).  

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