El estudio holandés MVRDV transformó las ruinas de un centro comercial en Tainan, Taiwán, en un parque urbano que invita a redescubrir la vegetación local y refrescarse en verano. El diario “The Guardian” lo eligió como uno de los diez mejores nuevos proyectos mundiales de arquitectura.

Por Gloria Montanaro / Fotos de Daria Scagliola

Tainan Spring

Las estructuras de la ciudad capturan y preservan el tiempo, tal como hacen las obras artísticas o literarias. Los edificios y las plazas nos permiten regresar al pasado y experimentar el lento ritmo curativo de la historia. El más grande de los monumentos arquitectónicos detiene y suspende el tiempo para la eternidad. La observación no es mía. La hace el arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa en su ensayo “El sentido de la ciudad”.

Tainan Spring

Su comentario bien podría aplicarse al impacto urbanístico que ha tenido la creación de Tainan Spring. Un proyecto que transformó las ruinas de uno de los centros comerciales más populares de Tainan en un parque urbano con lagunas y especies vegetales endémicas. Un proyecto que encarna a la perfección aquella trama de renovaciones que vivió la ciudad más antigua de Taiwán y que le mereció el apodo de “Ciudad Fénix”.

En tiempos de economía circular, Tainan Spring se erige como un ejemplo de solución innovadora para los centros comerciales que están siendo abandonados como consecuencia del reemplazo de la salida de compras a tiendas físicas por las compras en línea.

Tainan Spring

En este caso, las ruinas del centro comercial China Town, construido en 1983 sobre un antiguo puerto, fueron revitalizadas por el estudio de arquitectura holandés MVRDV. Su nueva fisonomía presenta un circuito de lagunas públicas cuyos niveles de agua se regulan según las estaciones secas y lluviosas, y neblinas de vapor que refrescan a los visitantes durante las épocas estivales. Como el espacio pretende ser un lugar de encuentro, también alberga parques infantiles, espacios de reunión y un escenario para actuaciones.

Según Winy Maas, socio fundador de MVRDV, el diseño está inspirado en la historia de la ciudad, tanto en la jungla como en el agua que la rodea. “Tainan es una ciudad muy gris. Con la reintroducción de la selva en todos los lugares posibles, la ciudad se está reintegrando al paisaje circundante”, ha explicado.

Tainan Spring

Verde más allá

El recorrido de piscinas está flanqueado por un paisajismo compuesto por especies vegetales locales, que promete volverse exuberante en tres años. Una evocación de la jungla que había en este lugar antes de la llegada de la ciudad. Una invitación a reconectar la ciudad con la naturaleza y con su frente marítimo.

Tainan Spring

Todo este proyecto forma parte de un plan maestro de revitalización del paisaje a través de un eje que une el antiguo China Town Mall y una parte de la Haian Road, al este del Canal de Tainan. El plan, que fue encargado por la Oficina de Desarrollo Urbano del Gobierno de la Ciudad, contempla también la mejora de vías públicas y la reducción del tráfico.

“La reintroducción de la vegetación fue un hilo importante en nuestro plan maestro. Se puede ver en las áreas de plantación en Haian Road. Mezclamos especies de plantas locales para que imiten el paisaje natural al este de Tainan. Creo que la ciudad se beneficiará mucho de esto”, ha declarado Maas.

Tainan Spring

Uno de los aspectos más potentes de esta metamorfosis se ha logrado gracias a la decisión del estudio MVRDV de preservar parte del patrimonio en vez de construir desde tabula rasa. Durante la etapa de despeje del sitio se dejaron expuestos fragmentos de la estructura anterior, como una manera de evidenciar la decisión histórica de cerrar un puerto a favor de un centro comercial.

Con el tiempo convivirán en este paisaje posnatural los cimientos del antiguo centro comercial, la fluidez del agua y la exuberancia de la selva local. La visión de Mass es clara: “Los niños pronto estarán nadando en las ruinas del pasado, ¿qué tan fantástico es eso?”.

Tainan Spring

Fotos: cortesía de MVRDV
Artículo publicado en la revista CASAS #281